Wednesday, December 22, 2010

Navidad: Fiestas Solemnes o Parranda?

La Biblia, en el Antiguo Testamento, hace mencion de fiestas solemnes celebradas por el pueblo de Israel. Estas son (aun celebradas por los Ortdoxos) fiestas instituidas por Jehova.   Algunas de estas fiestas son:  Las fiestas de Las Pascuas (Exodo 12; Leviticos 23; Numeros 28; Deuteronomio 16); las fiestas de Pentecostes (Leviticos 23; Numeros 28; Deuteronomio 16); la fiestas de los primeros frutos, del tabernaculo, de expiacion,  de las trompetas, etc. Cada fiesta tenia un sentido espiritual  y una verdad espiritual que apunta a Cristo.

Las fiestas eran solemnes porque eran para celebrar y adorar a Jehova de los ejercitos; el Yo Soy.  Que significa solemne? En el sentido religioso es algo sagrado; una ceremonia sagrada, observada con reverencia. Cuando una fiesta es solemne, se caracteriza por su margen formal. Es una fiesta que envuelve seriedad, intensidad y sinceridad.  No son fiestas que alimentan el alma ni la carne, sino que estas alimentan y levantan el espiritu.  Fiestas que inspiran adoracion, reverencia, y gratitud.

El nacimiento de Jesus es un evento solemne.  En estas fechas se celebra el nacimiento de Jesus. Muchos le llaman 'Navidad', otros 'Natividad', y otros las 'Pascuas', en Estados Unidos le llaman 'Christmas'.  Este deberia ser un tiempo de regocijo, de coinonia entre los creyentes. Un tiempo de meditacion y adoracion al Rey! Si antes se celebraban fiestas por los primeros frutos, cuanto mas el nacimiento de nuestro Salvador! Este debe ser un tiempo solemne.  Un tiempo donde damos gracias a Dios por Su Regalo - Jesucristo. 

Lamentablemente, una fecha de tan suma importancia y reverencia, ha sido distorcionada por el hombre para sus propios placeres. Como en los tiempos de Jesucristo, cuando el Templo lo usaban como mercado, asi la Navidad es usada como comercio.  No tan solo como comercio, sino como tiempo de parranda.  Donde el alcohol, los bailes y la musica mundana toman auge, y lo menos que se visita es la Casa de Dios.  Las personas toman tiempo de vacaciones para irse a divertir, pero no lo hacen para pasar tiempo a solas con Dios en meditacion y adoracion.  Los creyentes son los primeros que participan de estas fiestas distorcionadas.  En vez de mantener el orden y significado de lo que es la celebracion solemne del nacimiento de nuestro Salvador, nos hemos envuelto en participar como la tradicion celebra ese evento.  

Cuando venimos al conocimiento de Jesucristo y entramos en el estudio de La Palabra de Dios, nuestros ojos se abren y las escamas que impedian que vieramos la verdad se caen.  Por que aun participamos de la tradicion? Es por miedo a lo nuevo, o por miedo a traer disencion en la familia? Cuando decidimos venir a Jesucristo, ya nuestras tradiciones tienen que cambiar y empezar ajustarnos a vivir como La Palabra nos indica. Como dijo el apostol Pablo "Ya no vivo yo mas Cristo viven en mi" por lo tanto Cristo gobierna nuestra vida y por ende nuestro vivir.  La Palabra nos advierte que por Cristo vamos a tomar decisiones que probablemente traeria conflictos en nuestras familias y/o la sociedad.  Estas tu dispuesto agradar a Dios, o te vas a mantener en tus tradiciones para agradar al hombre?

Hermano, si aun no has recivido la revelacion de lo que es la 'Navidad', pidele al Senor que te revele y te liberte de la tradicion.  A lo mejor este articulo es una forma por la cual El Senor te esta hablando y abriendo tus ojos.  Leelo en el espiritu y no con tu entendimiento.  Oro al Senor para que tu proxima 'Navidad' la celebre con la solemnidad que se merece este tan gran evento, la celebracion del nacimiento del Hijo de Dios, Jesucristo, el Salvador de la humanidad!

DESEO MUCHAS BENDICIONES PARA TI.  PERO LA MEJOR ES LA REVELACION DE DIOS LA CUAL LIBERTA EL ALMA Y ROMPE LAS TRADICIONES!!!

Reflexiones Del Dia

1 Juan 3:9 

Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

  • Si amamos a Dios debemos alejarnos del pecado.  Si amamos a Dios cumplimos con Sus mandamientos.  Los mandamientos de Dios no se negocean ni se racionalizan, solo se cumplen. 

  • Si eres tentado, no digas que Dios te ha tentado porque Dios no tienta a nadie.  Nuestra concupiscencia nos atrae a lo del mundo y entonces somos tentados. 

  • Los hijos de Dios se conocen en que sus obras son buenas, contrario a los hijos del diablo que sus obras son malas.

  • Cuida tu salvación para que cuando estés frente a El (Jesucristo) no quedes en vergüenza y El te diga "no te conozco". Cuando El (Jesucristo) venga no te encuentre desnudo y tu vergüenza (pecado) sea vista.  Aun hay tiempo de andar como El anduvo para que cuando El venga te diga "buen siervo, entra en mi reposo".

  • Ora para que no caigas en tentacion.  Aquel (Jesucristo) que murió por ti y te llamo te va a protejer y cuidar para que no caigas en la tentacion!  Lee La Biblia, ella es una arma que cuando la recitas destruye toda potestad del mal.  Hay poder cuando se recita la Palabra de Dios....solo creelo en fe!


   

Wednesday, December 15, 2010

Obediencia o Sacrificio?

Hasta el dia de hoy el hombre anda en busqueda de formas y formulas de como agradar a Dios.  Se crea su propia imagen de Dios, y basado en esa imagen determina, segun el, lo que a Dios le complace. Observamos y leemos de muchas religiones y como ellas tratan de adorar y servir a Dios.  Los eruditos han determinado que 'como interpretamos La Palabra de Dios' tiene mucho que ver como miramos y servimos a Dios.  Pero en realidad, que quiere Dios de nosotros?  Segun nos habla Las Escrituras en 1 Samuel 15 el Senor se complace en que el hombre obedezca sus mandamientos, ordenanzas, y decretos.  El Senor se agrada en la obediencia!
Leemos lo que nos dice el versiculo 22 del capitulo 15 (es recomendable leer el capitulo completo para mejor entendimiento):

22Y Samuel dijo:
         ¿Se complace el SEÑOR tanto
         en holocaustos y sacrificios
         como en la obediencia a la voz del SEÑOR?
         He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio,
         y el prestar atención, que la grosura de los carneros.

Si La Biblia es tan clara acerca de lo que a Dios le agrada, porque aun estamos tratando de buscar formas y formulas para agradar a Dios?

En el Antiguo Testamento era costumbre los holocaustos y sacrificios para perdon de pecados.  El libro de Leviticos nos habla de los diferentes holocaustos y sacrificios de aquellos tiempos. Por ejemplo 5:7 nos dice: "Pero si no tiene lo suficiente para ofrecer un cordero, entonces traerá al SEÑOR como ofrenda por la culpa de aquello en que ha pecado, dos tórtolas o dos pichones, uno como ofrenda por el pecado y el otro como holocausto" and 5:10, " y del otro haras holocausto conforme al rito; y hara por el el sacerdote expiacion de su pecado que cometio, y sera perdonado".   Dios se llego a cansar de todos esos ritos humanos.  El estaba cansado de los repetidos holocaustos y sacrificios del pueblo para redimir sus pecados.  En Isaias 1:11 leemos "¿Qué es para mí la abundancia de vuestros sacrificios? dice el SEÑOR. Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de ganado cebado; y la sangre de novillos, corderos y machos cabríos no me complace." 

De diferente manera, muchos estamos haciendo lo mismo.  Estamos practicando sacrificios, ritos y ofrendas para buscar el perdon de Dios.  Pero no hay sacrificio humano que nos redima de nuestros pecados, SOLO en Cristo, el Hijo de Dios, tenemos perdon de nuestros pecados.  El hombre es redimido mediante el sacrificio de Cristo en la cruz, no por sus propias obras, dadivas, ofrendas, ritos o sacrificios.

Observamos muchos cristianos usando las disciplinas espirituales (ayuno, cilicio, ofrenda, retiro, oracion, vigilia) de la manera equivocada. Las usan para castigarse (ellos dicen hacer sacrificio) despues de practicar el pecado, o simplemente para buscar el perdon o favor de Dios. Las disciplinas espirituales son para ayudarnos a mantenernos fuerte en este mundo y no caer en las tentaciones que el ofrece.  Por medio de la practica de las disciplinas, cualquier concupiscencia que nos atormente empieza a desaparecer, ya que nuestra mente esta enfocada en las cosas de Dios. Cuando practicamos las disciplinas, nuestro espiritu se fortalece y deseamos obedecer mas a Dios.  Dios quiere que deseemos obedecerlo.  El se agrada cuando queremos estar en el centro de Su voluntad.  Pero como se consigue esto? Obedeciendolo sin reservas. 

OBEDECELO PARA QUE EL SE AGRADE DE TI!

Friday, December 10, 2010

Cuídate Mi Hermano

Muchas veces nos envolvemos en el ministerio de tal manera que nos olvidamos de nuestra relación personal con Dios.  El ministerio nos abarca de tal manera que ya no pasamos tiempo en intimidad con Dios, a solas con EL.  La Escritura claramente enfatiza lo importante de alejarse de todo, de vez en cuando, para venir a la presencia de Dios y buscar su dirección.  Pero no tan solo para buscar su dirección, sino venir y descansar en El.  Entregándole nuestras frustraciones y aflicciones.  
Nuestro tiempo de intimidad con Dios es algo que no se puede negociar.  Debemos recordar que el ministerio es de Dios, no de nosotros.  Somos  solo instrumentos en la mano de El para evangelizar al mundo y edificar a la iglesia.  El ministerio sin Dios no funciona bien.   Por esto vemos muchos ministerios que caducan y ministros cansados porque se han olvidado de pasar tiempo en intimidad con Dios.  ¿Quién mejor que el dueño del ministerio para saber cómo mejor va a producir y ser efectivo para lo que fue diseñado?  En la intimidad, Dios nos da las estrategias necesarias y sabias para alcanzar al mundo y edificar su iglesia.  Cuando ponemos a Dios primero que el ministerio nos daremos cuenta que no nos vamos a cansar ni  a desmayar.
Jesús es nuestro mejor ejemplo de lo necesario que es alejarse de todo y de todos, de vez en cuando, para buscar intimidad con Dios.  El mismo nos enseno lo importante que es morar en Su presencia para encontrar descanso, o simplemente para recibir nueva directiva o instrucción.  Moisés se retiraba, a solas, cada vez que quería escuchar la voz de Dios (Éxodo 19:3).  Cuando Dios llamo a Moisés al ministerio, Moisés estaba solo en el desierto (Éxodo 3: 1-10). También leemos desde Éxodo 19 en adelante que Dios lo mandaba a retirarse cuando quería darle instrucciones.  Cosas suceden cuando moramos bajo Su presencia.
Cuando moramos bajo la Presencia de Dios encontramos descanso para nuestra alma y espíritu.  Jesús, aun siendo Dios, se retira hablar con Su Padre (Mateo 26:36-44; Marcos 14:32-39; Lucas 22:41).  El pasaba horas en la presencia de Dios.  Jesús duro 30 años equipándose en Dios antes de empezar Su ministerio en la tierra.  Aun después que empezó Su ministerio seguía retirándose buscando la presencia de Su Padre.  Él sabía que solo sostenido de la mano de Su Padre podría cumplir Su ministerio en la tierra.  Jesús gimió cuando El Padre tuvo que abandonarlo en el momento que Jesús estaba cargando nuestros pecados, “Padre, porque me has abandonado” grito El.  Jesús sabía que Su fortaleza venia de lo alto, de saber que El Padre estaba con El.
Si Jesús, que era Dios con nosotros en la tierra, buscaba la presencia de Su Padre, ¿cuánto más nosotros necesitamos morar bajo Su presencia?  Nuestra devoción diaria con el Padre, Hijo, y  Espíritu Santo  es primordial para triunfar en un mundo con tantos defectos.  Un mundo que nos quiere envolver en sus afanes y deleites.  Cuando tenemos intimidad con Dios, no practicamos el pecado.  Cuando tenemos intimidad con Dios, el ministerio es efectivo.  Cuando tenemos intimidad con Dios recibimos Sus revelaciones.  Cuando tenemos intimidad con Dios Él nos muestra Su corazón, Sus pensamientos y Sus caminos.  “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.  Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8-9).
¿Conocer los pensamientos de Dios?  WOW! vale la pena acercarnos a Dios en intimidad!

Thursday, December 9, 2010

Todavia Hay Tiempo

Hermano, si le has fallado al Senor y te has desviado de Su Palabra quiero decirte que El es Misericordioso para perdonar tus pecados y restablecer la relacion que existia antes de que tu te desviaras. La Palabra nos dice en 1 Juan 1:9 que "si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad".  Tambien 1 Juan 2:1 nos dice que si alguno hubiera pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.  Hermano, la mano de Jesus todavia esta extendida esperando que regreses a El.  Isaias 59:1 nos dice "He aqui que no se ha acortado la mano de Jehova para salvar, ni se ha agravado su oido para oir".  Nosotros nos apartamos de El cuando:  "vuestras iniquidades han hecho division entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecado han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oir" (Isaias 59:2).  El pecado no permite que oigamos a Dios, a Su Palabra.  El pecado nos envuelve de tal manera que no podemos ver el camino de regreso a Jesus. 

Jesus nos habla de la parabola de la oveja perdida (oveja que antes pertenecia al redir y se desvio).  Como el pastor dejo las noventa y nueve que estaban a salvo para ir a buscar la perdida asi Jesus anda buscandote. Tambien Las Escrituras nos habla de el hijo prodigo.  Muchos nos separamos de Dios, como lo hizo el hijo prodigo, pero que lindo la historia que nos cuenta cuan contento estaba el padre cuando el hijo regreso a su casa, cuanto mas nuestro Padre Celestial se alegrara y regocijara cuando uno de los suyo regresa?

Regresa a tu hogar hermano, todavia hay tiempo!

La Sangre De Cristo

Existen muchos cristianos que aún no entienden el poder de la Sangre de Cristo. No entienden su significado y la libertad que en ella existe.  Ni siquiera tienen la menor idea porque fue necesario ser derramada.  Repetimos la confesión de fe pero muchas veces sin entendimiento de lo que estamos diciendo. Se sobreentiende que el primer día que una persona recibe a Jesucristo como su Salvador no tenga ese entendimiento, pero es aún mucho después que aceptamos a Jesucristo como nuestro único Salvador que muchos cristianos carecemos de ese entendimiento.  Me atrevo a decir que si alguien nos preguntara de cual referencia bíblica nos basamos para la confesión de fe, no creo que muchos supiéramos.  Romanos 10: 9-10 nos dice “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo.  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.  Lamentablemente la sangre de Cristo y el poder que hay en ella,  es un tema muy poco escudriñado o explicado en medio de nuestras reuniones santa.  
  La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado. Su sangre nos purifica y nos santifica.  Apocalipsis 1:5 apoya diciendo: “y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra.  Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.” ¡Nos  lavó de nuestros pecados con Su sangre!  ¡No hay otra manera de lavar nuestros pecados, SOLO MEDIANTE LA SANGRE DE CRISTO!  La sangre de Cristo nos hace aceptos ante el Padre.  Ella nos  da entrada a la vida eterna.  Por Ella podemos entrar confiadamente, sin intermediario, al Lugar Santísimo.  Al Lugar Santísimo ¡donde mora la misma presencia de Dios!  
Cristo se ofreció a sí mismo para  reconciliar la relación entre el Padre y la humanidad.  Solo la sangre de Cristo fue aceptada, una vez y para siempre.  Fue aceptada como único holocausto y única expiación perfecta ante el Padre (Hebreos 7:25-27).  La sangre de animales lo único que hacía era cubrir el pecado.  Ella tenía que ofrecerse muchas veces para cubrir los pecados del pueblo. La Biblia nos dice que el Sumo Sacerdote entraba en el Lugar Santísimo cada ano con sangre ajena (de animales) para redimir los pecados del pueblo (Hebreos 9:25).  Cristo entro al Lugar Santísimo una vez y para siempre con su propia sangre como rescate por los pecados de la humanidad.   El no derramo sangre ajena.  Hebreos 9:28 nos afirma que la sangre de Cristo limpia a la humanidad de todos sus pecados una vez y para siempre.  
Recordemos un cantico cristiano que dice ‘La Sangre de Cristo tiene poder, tiene poder, tiene poder’ y repetimos el coro una y otra vez.  Lamentablemente, no creo que muchos entendemos lo que estamos cantando; la intensidad del poder de dichas palabras.  Penosamente muchos creyentes cantan sin entendimiento; solo siguiendo el coro o el cantante. Pero si es muy cierto que la Sangre de Cristo tiene poder, ¡Todo el Poder!  En Ella estamos guardamos para que satanás no nos encuentre.  Ella nos libra de la sentencia de una muerte eterna; por ella tenemos acceso directo al Padre y a la vida eterna.   Cuando El Padre nos mira, El ve la sangre de Su Hijo sobre nosotros.  La sangre de Cristo cubriéndonos.
 Cristo se presentó una sola vez y para siempre, sacrificándose a sí mismo, para quitar el pecado del hombre y redimirlo ante el Padre.   Ahora el hombre tiene acceso directo al Padre, pero es ¡solo por el sacrificio de Cristo en la cruz!  Por lo tanto no hay otro camino, forma, formula o estrategia para llegar al Padre.  El mismo Jesús dice en Juan 14:6 que Él es el Camino, la Verdad, y la Vida, y nadie viene al Padre si no es por El.
Cuando aceptamos a Cristo como nuestro único Señor y Salvador estamos reconociendo Su sangre como único acepto sacrificio por nuestros pecados ante el Padre. ¡Hay poder en esa aceptación y reconocimiento! ¡Ese no es cualquier reconocimiento!  ¡Es una aceptación que nos lleva a la vida eterna! Cuando reconocemos a Jesucristo como hijo de Dios y único Salvador de la humanidad, nuestra mente empieza aclarecerse y la revelación de La Palabra a efectuarse.   Comenzamos a entender que las obras no nos salvan de la muerte eterna ni redimen nuestros pecados.   Solo la obra redentora de Cristo, mediante el derramamiento de Su sangre,  pudo hacer esto posible.    “Es necesario nacer de nuevo” le dijo Jesús a Nicodemo (Juan 3).  Para nacer de nuevo era necesario que nuestra sangre fuera cambiada por la del Cordero acepto, Jesucristo.  En la sangre esta la vida. Sin un cambio de sangre en nuestro cuerpo no hubiéramos podido nacer de nuevo.  Si nuestra sangre no hubiese sido cambiada, entonces no hubiese surgido un nuevo nacimiento.  La sangre de Cristo corre por nuestro cuerpo.   Dios Padre le dijo a Caín en Génesis  4:10, cuando Caín mato Abel, “y él le dijo: ¿qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mi desde la tierra”.  La tierra gime la sangre de los inocentes,  ¿quiénes son los inocentes sino el cuerpo de Cristo? Isaías también comenta “Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente…” (59:7).  En el momento que aceptamos la sangre de Cristo, inmediatamente surge la cirugía en los cielos.  Cuando el nacimiento se está efectuando en los cielos, simultáneamente se está efectuando en la tierra. Por medio de la sangre de Cristo nos convertimos en hijos de Dios y coherederos con Cristo, ¡que privilegio!
Somos salvos por la Gracia de Dios en Cristo Jesús.  La Gracia de Dios nos cedió a Su Hijo Jesucristo. 1 Juan 4:9-10 nos dice "En esto se mostro el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envio a su Hijo unigenito al mundo, para que vivamos por el.  En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que el nos amo a nosotros, y envio a su Hijo en propiciacion por nuestros pecados."  La Gracia es un favor inmerecido, pero no solo un favor inmerecido sino también Poder para triunfar ante la adversidad, la debilidad y el pecado. La Gracia no es una excusa a seguir pecando, es más bien “el poder del Espíritu Santo para conquistar”.

Monday, December 6, 2010

Reflexion Del Dia: 1 Juan 1:5-7

    5Y este es el mensaje que oímos de él, y os anunciamos: Que Dios es luz, y en él no hay ningunas tinieblas.
    6Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad;
    7Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
 

Thursday, December 2, 2010

Venciendo Tú Concupiscencia

La concupiscencia es el amor y apetito a las cosas terrenales. Es una atracción a lo que no es santo; a lo que Dios no aprueba. Cuando nuestra mente esta entenebrecida por deseos concupiscentes, las cosas de Dios no son deseadas; no llaman la atención. Es importante enfatizar que ni la razón ni la educación dominan o vencen la concupiscencia. Esta solo se domina y vence con las disciplinas espirituales y con las armaduras de Dios. Estas son las únicas defensas del creyente. Estas  son las únicas eficientes y suficientes armas para el creyente vencer los apetitos carnales.
Cuando hablamos de ‘venciendo tu concupiscencia’, nos referimos a que cada persona tiene su propia características, genéticas y personalidades que lo separan de los demás; su propia huellas digitales (como dice el dicho que cada persona ‘es un mundo’). Por consiguiente, cada individuo tiene su propias debilidades (no todos ‘cojeamos’ del mismo pie ni de la misma manera). Es necesario hacer un inventario, individual, de aquello que nos hace pecar. Aunque las armas para vencer la concupiscencia sean las mismas, la concupiscencia (s) que atormenta varía por individuo. Alguien puede padecer de un espíritu de celos, mientras que otro de un espíritu  deshonesto o de mentira. 
Para vencer la concupiscencia, lo primero que debemos hacer es someternos a Dios. Solo cuando estamos sometidos a Dios Su Palabra comienza a ministrar nuestra vida. La Palabra nos dice que el hombre natural/carnal (o sea no sometido a Dios) no puede entender las cosas espirituales porque estas solo se pueden discernir con el espíritu (1 Corintios 2: 14-15). Es necesario creer lo que La Palabra dice para que actúe en mí – “sin fe es imposible agradar a Dios”. 
Segundo, bajo ninguna circunstancia debemos discutir o dar lugar a los argumentos del diablo. Reconociendo las acechanzas y trampas de él. Todo el tiempo meditando en las Escrituras para combatir los dardos del maligno. Así como lo hizo Jesús en el desierto cuando enfrento las proposiciones de satanás con “escrito esta.”
Tercero, ejercitar el don de discernimiento de espíritu dado por Dios a todo creyente. Todo consejo que no se alineé a la Palabra de Dios es mentira y puede llevarnos a la destrucción.  La Palabra nos alerta acerca de aquellos que “están entre nosotros pero no son de nosotros”.  Siempre teniendo cuidado con la cizaña que va creciendo junto con el trigo.  Porque aquel que dice Señor Señor no necesariamente es de Dios. El discernimiento de espíritu nos ayuda a identificar si el consejo viene de Dios.  Recordemos cuando Pedro, con buena intención, quería impedir que Jesús padeciera. Jesús tuvo que reprenderlo (así muchas veces tenemos que reprender a nuestros hermanos en la fe). Pedro estaba hablando como satanás, no queriendo que Jesús cumpliera la obra redentora que se le había encomendado. Tenemos claro que Pedro no estaba al tanto de la misión de Jesús en la tierra, pero aun así, su consejo no fue sabio; de parte de Dios. También recordemos al profeta Balaán, cuando fue incitado por los enemigos del pueblo de Dios para que maldijera al pueblo de Dios. No podemos hacernos necios y pensar que el creyente está exento de fomentar malos consejos en su mente, incitados por el maligno. Un creyente con una mente concupiscente, aunque su exterior refleje santidad (satanás se presenta como ángel de luz también), puede corromper y entorpecer la obra de Dios y hacer que otro creyente se corrompa. El discernimiento de espíritu no solo nos ayuda a identificar un consejo malo de parte de un creyente, este nos ayuda en todo tiempo. Evitando que tomemos decisiones que nos pueden corromper/dañar, o que nos envolvamos y participemos en cosas no aprobada o sancionada por Dios.   
Es necesario que el creyente tome responsabilidad de sus actos y sea honesto consigo mismo. Honesto referente aquello que le atormenta (que le induce o conduce actuar como el mundo actúa) y que le impide presentarse a Dios aprobado; aquello que le impide buscar la presencia de Dios, o el querer acercarse a Dios en intimidad.  Aquello que lo incita a pecar. Siendo honesto contigo mismo y reconociendo tus debilidades es un  paso importante para ganarle la batalla a tu  concupiscencia. Reconocer que somos débiles en nuestra naturaleza natural y que vamos a tener luchas constantes- hasta que Cristo venga por Su iglesia- nos mantiene siempre en guardia, alertos y listos para la batalla. El creyente no puede estar en un estado de adormecimiento, tranquilo. Siempre hay batalla que librar. Existe  un famoso decir: el cristiano si no está en una prueba, va a entrar a una, o está saliendo de una. Satanás siempre esta alerta, observando el creyente que está conforme con su vida o que está tranquilo. Cuando esto sucede, el diablo toma ventaja y nos puede hacer tropezar. No solo hacer tropezar, sino incitarnos a caer en el pecado de una manera tan profunda que se nos haría difícil volver a levantarnos. Esto parece contradictorio a lo que dice las Escrituras de que debemos tener gozo y paz. Es cierto que debemos vivir con gozo y en paz, confiando que si permanecemos en El, tendremos vida eterna y nos sentaremos y cenaremos con El (Apocalipsis 2:7). Vivir alerta a la realidad que vivimos en este mundo terrenal, no quiere decir que no tenemos paz.  En realidad lo que estamos haciendo, estando alerta a las asechanzas del diablo, es cuidando “esta salvación tan grande”.
Las Escrituras nos ensenan a orar sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17).  Ella misma nos alerta en 1 Pedro 5:8 que satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar.  Si el enemigo de Dios, el cual es también nuestro enemigo, no descansa trabajando día y noche maniobrando acechanzas y emboscadas para arrastrar al creyente a vivir como el mundo vive, de la misma manera el creyente debe estar constantemente alerta para que en el nombre de Jesús y con la ayuda del Espíritu Santo combatir los dardos del enemigo y evitar caer en las redadas del enemigo.  Dios Padre envió a Su Hijo Jesucristo al mundo no para que el mundo pereciera sino para que el mundo fuera salvo por El.  Los cristianos son la sal de la tierra, la luz del mundo. Esto no se le puede olvidar al creyente. No se le puede olvidar que es una nación santa escogida por Dios, comprada con la sangre de Cristo. ¿Cómo el mundo va a creer en Jesucristo si los mismos creyentes están viviendo como el mundo vive? El cristiano debe vivir en santidad, que el mundo desee tener lo que él tiene. No debe parecerse al mundo, sino que el mundo quiera parecerse a él.  Jesús dejo en nuestras manos la predicación del evangelio, ¡a toda criatura! ¡Qué responsabilidad nos dejó el Maestro! No le fallemos, El confió en que lo podemos hacer, que lo podemos lograr en Su Nombre y con la ayuda del Espíritu Santo. Hermano te invito aborrecer los apetitos carnales del mundo y enamoramos de Jesucristo y Su Santa Palabra.  
                                                                                                                                                                                 
                                        “Sin Santidad Nadie Vera al Señor"

Beneficios de la Tribulación

La tribulación es la aflicción, pena o congoja que padece quien ha pasado o está pasando por un evento desafortunado. La tribulación puede...