Wednesday, February 23, 2011

Amar A Dios


¿Alguna vez has tenido que decidir si serle fiel a Dios o al hombre?

Creo que todos hemos pasado por esa situación, y me atrevo asegurar que unas veces vencemos y otras perdemos. Nuestras decisiones, en momentos drásticos, indican si amamos a Dios más que sobre todas las cosas. Nuestras decisiones determinan cuanto amamos a Dios! Cuando estamos llenos del Espíritu no vacilamos al tomar decisiones; sabemos que agrada a Dios. El sacerdote Esdras tuvo que tomar una decisión determinante para la salvación del pueblo de Dios. "Esdras hubo de imponer normas extremadamente rigurosas y dramáticas, como, por ejemplo, la expulsión de las mujeres extranjeras casadas con judíos" (9.1–2, 12; 10.3–4, 10–11).  Esta decisión de Esdras creo disensiones y divisiones entre el pueblo, pero Esdras sabía que era la decisión mas sabia para apacentar la ira de Dios, y así poder volver a ver Su gloria. Jehová estaba enojado con Israel porque el pueblo se había unido con otras tribus - lo cual El le había dicho que no hicieran. El pueblo se había asociado con naciones paganas, casándose y procreando hijos.  

A Dios no podemos servirle en nuestra propia capacidad ya que el hombre natural no puede captar las cosas espirituales. El hombre natural no tiene el interes ni la capacidad de servirle a Dios en espíritu y en verdad. Solo en el espíritu podemos entender las cosas espirituales. Aun cuando leemos las Sagradas Escrituras debemos rogarle al Espíritu Santo que nos guie en la lectura para asi poder entenderla y discernirla.  El hombre natural es orgulloso, rebelde, por lo tanto, se le dificulta humillarse delante de Dios.  Tenemos que vivir en el espiritu para poder tomar decisiones que agradan a Dios, aunque al hombre no le agrade.
El sacerdote Esdras vino delante de Dios humillado porque sabia que le habian fallado a El. Esdras se sentia impio delante de Dios y hasta levantar el rostro le parecia una falta de respeto a Dios despues de lo que el pueblo de Israel hizo:
5Pero a la hora de la ofrenda de la tarde, me levanté de mi humillación con mi vestido y mi manto rasgados, y caí de rodillas y extendí mis manos al SEÑOR mi Dios;
6y dije: Dios mío, estoy avergonzado y confuso para poder levantar mi rostro a ti, mi Dios, porque nuestras iniquidades se han multiplicado por encima de nuestras cabezas, y nuestra culpa ha crecido hasta los cielos.

Seamos humildes delante del Padre y confesemos nuestros pecados y los de nuestros familiares.  Pongamonos en la brecha por nuestras familias y por la iglesia para que el Senor perdone sus iniquidades.  Amar a Dios es respetarlo y reconocer que le hemos fallado.  Reconocer Su Majestad y por lo tanto darle siempre reverencia, pero no solo con nuestros labios, sino tambien con nuestro caminar; con nuestra manera de vivir.  Amar a Dios es negarnos a nosotros mismos, reconociendo que El es el Grande; el Gran Yo Soy!

Wednesday, February 9, 2011

¿Quién Subirá al Monte Santo?


"El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo (7"He who overcomes will inherit these things, and I will be his God and he will be My son)".

"Y jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira, sino sólo aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero (27and nothing unclean, and no one who practices abomination and lying, shall ever come into it, but only those whose names are written in the Lamb's book of life)".


La Palabra claramente nos recuerda en Apocalipsis 21:7 que solamente los “vencedores”  heredaran estas cosas.  Entonces me pregunto, ¿en realidad somos salvos siempre salvos como muchos predicadores comentan?  Si leemos en Apocalipsis 3:1-6,11 a lo mejor podemos encontrar respuesta a esta incertidumbre que tienen muchos creyentes:
1Escribe al ángel de la iglesia que está en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas, dice: Yo conozco todas tus obras: que tienes fama de estar vivo, aunque yo sé que estás muerto.
 2 Despierta, cuida y restablece lo poco que te queda y que también está a punto de morir; y piensa que las cosas que haces no son buenas ante los ojos de Dios.
 3 Acuérdate de todo aquello que un día llegó a ti y escuchaste; guárdalo firmemente y arrepiéntete, pues si no lo haces así, vendré contra ti en la hora en que menos lo esperes, como llega un ladrón en la noche.
 4 No obstante, ahí en Sardis quedan unas pocas personas que no han contaminado sus ropas y que son dignas de caminar a mi lado vestidas de blanco.
 5 El vencedor recibirá vestiduras blancas, y no sólo no borraré su nombre del libro de la vida, sino que lo proclamaré delante de mi Padre y de todos sus ángeles.
 6 El que pueda oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
11 Recuerda que vengo pronto, y retén firmemente lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona.
¿”El que pueda oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”? En este pasaje es obvio que el Señor les estaba hablando a las iglesias, no al incrédulo! Entonces ¿qué diríamos? ¿Cómo lo categorizamos? ¿Somos salvos siempre salvos o tenemos que vencer hasta el final para retener nuestra corona?
Hermanos, si queremos heredar las maravillas del cielo no podemos andar como el mundo anda; no podemos servir a Dios y a Satanás y pensar que vamos a entrar en el cielo. Sabemos que lo principal es aceptar a Jesucristo en tu corazón, pero también debes andar como El anduvo en la tierra. No podemos decir que somos cristianos y hacer las cosas que el mundo hace.  Recuerda que el mundo va a creer a Cristo por tu testimonio, no solo por lo que hablas o predicas. Muchos de nosotros somos piedra de tropiezo para que otros vengan a Cristo, solo por el vergonzoso testimonio que damos.  Predicamos a un Cristo que cambia, pero no vivimos lo que predicamos.  Recuerda lo que dice las escrituras en Apocalipsis 3:15 y 16: 15 Yo conozco todas tus obras: que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!
 16 Pero como no eres ni lo uno ni lo otro, sino tan sólo tibio, te vomitaré de mi boca.

Dios es claro en lo que le agrada y no le agrada.  A Él no le agrada el tibio.  Aquel que predica una cosa y vive otra; aquel que vive en dos mundo; aquel que hoy es y mañana no.  Hermanos, seamos firmes en lo que hemos creído, y pidámosle ayuda al Espíritu Santo para que nos guarde de nosotros mismos, de nuestra naturaleza pecaminosa y nos ayude a ¡vencer! !A subir al monte santo!



Monday, February 7, 2011

¿Talentos Multiplicados o Enterrados?

Si en este momento Dios te pregunta ¿qué me puedes decir que has hecho para que yo te extienda mi misericordia, que le dirías? Ezequías vino delante de Dios y pudo hablarle de todo lo que había hecho durante su reinado, lo que permitió que sus días de vida fueran extendidos.  Ezequías puso su casa en orden en los 15 anos extras que Dios le cedió.  ¿Puedes tu venir ante Dios y pedirle que extienda tus días, como lo hizo Ezequías, basado en como usaste los talentos que El te dio?
El profeta Isaías llego donde el rey Ezequías, de parte de Dios, para decirle que sus días estaban contados.  Las Escrituras nos relatan en Isaías 38:
1 En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás.
2 Entonces volvió Ezequías su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová,
3 y dijo: Oh Jehová, te ruego que te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos. Y lloró Ezequías con gran lloro.
4 Entonces vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo:
5 Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años.
6 Y te libraré a ti y a esta ciudad, de mano del rey de Asiria; y a esta ciudad ampararé.
Ezequías le recordó a Dios como el anduvo en los días de su reinado “en verdad y con integro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos.”  ¡Que testimonio tan potente! ¿Podrás tu recordarle a Dios todo lo que hiciste durante tu estadía en la tierra? ¿Cómo viviste tu vida? ¿Si viviste tu vida en obediencia a Él? ¿Has estado trabajando para la expansión del evangelio de Jesucristo? ¿Cómo está tu testimonio delante de Dios y delante del mundo? ¿Has recaudado tesoros para el cielo?
Recuerda hermano que nuestra estadía en la tierra es temporal.  Piensa que solo eres un embajador de Cristo en la tierra, por lo tanto no te afanes en hacer tesoros en ella.  Nuestro enfoque es hacer tesoros en los cielos.  Tu casa, tu carro  y tus otras posesiones no te pertenecen.  Dios te la ha cedido mientras estés en la tierra para que vivas cómodo, no para que te acomodes y te olvides quien te ha provisto lo que tienes, y con qué propósito se te proveyó.  No te aferres a las cosas terrenales porque ellas son pasajeras.  Más bien concéntrate en tu misión en la tierra como enviado de Jesucristo.

¡Anímate mi hermano para que termines el trabajo que Cristo te encomendó en la tierra!  Piensa en lo por venir, en lo que te espera al lado de Cristo en los cielos.  Esta dura tarea que tenemos en la tierra no es para toda la vida.  Vamos a terminar la carrera y a guardar la fe (como dijo Pablo). ¡Cristo nos está esperando para darnos la corona que El ha preparado para nosotros!  Romanos 8:18  nos anima diciendo: Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” 
Fortalécete y recuerda que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.  Cristo venció para que nosotros venciéramos en el mundo, y nos dijo “en el mundo tendréis aflicciones, pero no os preocupéis, confiad, yo he vencido al mundo.”  ¡Si podemos vencer al mundo y sus aflicciones porque Cristo ya venció por nosotros!
Dios te ha dado talentos para que los use para la edificación de la iglesia y para testimonio de Cristo.  ¿Que estas esperando para poner esos talentos en acción?

Wednesday, February 2, 2011

Tu Cuerpo Le Pertenece a Dios

1 Corintios 6:19-20 (Reina-Valera Antigua)

19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

20Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.


¿Alguna vez has meditado en estos versículos bíblicos? ¿Sabes la significancia de ellos?
Cuando decidimos aceptar a Jesucristo como nuestro redentor inmediatamente pasamos a ser hijos de Dios (antes de eso eramos solo Su creacion).  En ese proceso, de igual manera somos sellados con el Espíritu Santo de Dios, el cual comienza a morar en nosotros.  ¡Qué hermoso es ser morada del Espíritu Santo de Dios! Lamentablemente parece ser que nos olvidamos de ese aspecto cuando usamos nuestro cuerpo para satisfacer los deseos de la carne o los deseos del mundo.  Empezamos a fornicar o a vender nuestro cuerpo para saciar nuestro deseo carnal o para saciar la vista del mundo. 
El mundo define y usa el cuerpo humano diferente a como lo define y lo usa Dios.  Recordemos lo que nos dijo el apóstol Pablo en 1 Corintios 10:23 “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.”  Dios nos ha dado libre albedrio para tomar decisiones.  Tú tomaste la decisión de separarte para el servicio de Cristo; le dijiste al Señor ¡heme aquí! Cuando tomaste esa decisión sabia que ya no te pertenecía.  Como nos dice el versículo 19 de 1 Corintios 6 que ya no somos nuestros desde el momento que recibimos a Jesucristo en nuestro corazón.  Ya no podemos hacer lo que se nos plazca; ya no podemos hacer lo que hacíamos antes de conocer a Cristo.  Somos templo para ser usado por Dios, por Jesucristo.  Nuestro cuerpo debe ser un miembro de honra, de testimonio a ese mundo que no conoce de Dios.  No podemos andar como el mundo anda.  No podemos ser amigo de Dios y también de Satanás.  No podemos ser dos fuentes de agua, o servimos a Dios o servimos a Satanás.  Dios es un Dios celoso y El no comparte su gloria con nadie.  Tu eres Su creación, por lo tanto ¡Su gloria!
Pregúntate tu mismo, ¿como el mundo va a creer que Jesucristo cambia y regenera si andamos como ellos andan?  Hermanos, tenemos que vencer los deseos de la carne y meditar para que hemos sido creados; la razon de nuestra existencia. Antes de conocer a Cristo no sabíamos el propósito de nuestra creación.  Ahora que lo sabemos debemos de honrar a Dios con nuestros miembros, y nuestro cuerpo es uno de esos miembros.  ¡Entonces vamos a glorificar a Dios con nuestro cuerpo!  
Querido hermano, si has estado fornicando, adulterando, endrogándote o embriagándote quiero decirte que a Dios no le agrada lo que estás haciendo.  El Señor Jesús quiere usarte en Su reino.  Pero El no puede usar vasos sucios, contaminados.  Aléjate de todo aquello que te separa de Dios y que contrista al Espíritu Santo.  Recuerda que Jesús dijo que por amor a El iban a surgir disensiones entre familiares y amistades. Lo importante es que te presente ante Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse y que usa bien la Palabra (2 Timoteo 2:15).  
¡Presentemos nuestro cuerpo en sacrificio por amor a Cristo y Su evangelio!

Beneficios de la Tribulación

La tribulación es la aflicción, pena o congoja que padece quien ha pasado o está pasando por un evento desafortunado. La tribulación puede...