Sunday, July 21, 2013

Ante el tribunal de cristo


“…Porque todos nosotros habremos de comparecer ante el Tribunal del Cristo, como está escrito: VIVO YO-DECLARA YAHWEH-QUE ANTE MI TODA RODILLA SE DOBLARA Y TODA LENGUA ME CONFESARA. De manera que cada uno de nosotros rendirá cuenta a Dios de sí mismo.”
(Romanos 14:10c-11 versión Peshitta)

La expresión del verso 11 “CADA UNO DE NOSOTROS RENDIRA CUENTA A DIOS DE SI MISMO” puede hacer temblar a muchos creyentes. Este pasaje bíblico puede provocar que el corazón de un creyente palpite. Apocalipsis 20: 11-15 habla del Trono Blanco y juicio de los muertos. El v.12 hace referencia de “unos libros, y luego otro” que se abrieron. El “otro” al que se refiere es el “libro de la vida” y aquel cuyo nombre no estuviera escrito en el “otro” era arrojado al lago de fuego.  Estas verdades bíblicas deben resonar y estar presente en la mente de todo aquel que ha confesado a Cristo de todo corazón; aquel que anhela Su llegada y cenar con El en el banquete tiene preparado para los ‘vencedores”. La aspiración de un verdadero cristiano es oír cuando Su Salvador le diga: “Ven buen siervo y siéntate a mi derecha.”

Se debe reconocer que la Biblia es clara respeto aquellos que heredaran el Reino de Dios: Los lavados con la sangre del Cordero, que permanecieron en la fe y en La Palabra; aquellos que no doblaron rodillas a baales; aquellos que no cedieron a la bestia; los vencedores del mundo y de la “carne”. 
Existen varias interpretaciones acerca del juicio del Trono Blanco; el “juicio definitivo.” Unos alegan que habrá varios juicios, otros que es un solo juicio. La verdad es que sea lo que sea, todos compareceremos al juicio del libro de la vida. Apocalipsis 20:11-12 relata: “VI LUEGO UN TRONO GRANDE Y RESPLANDECIENTE. TIERRA Y CIELO SE OCULTARON ANTE LA PRESENCIA DEL QUE ESTABA SENTADO SOBRE EL TRONO Y DESAPARECIERON SIN DEJAR RASTRO. VI TAMBIEN A LOS MUERTOS, TANTO PODEROSOS COMO HUMILDES, QUE ESTABAN DE PIE ANTE EL TRONO. FUERON ABIERTOS ENTONCES LOS LIBROS; FUE ABIERTO OTRO LIBRO-EL LIBRO DE LA VIDA-, Y LOS MUERTOS FUERON JUZGADOS SEGÚN SUS OBRAS, CONFORME A LO QUE ESTABA ESCRITO EN LOS LIBROS” (versión Biblia de América).  

Apocalipsis es un libro que ha creado muchas controversias y discusiones entre los eruditos. Pero es tiempo de enfocarnos en lo que nos va a llevar al cielo: Jesucristo.  ¡Él es el Camino, la Verdad, y la Vida, y nadie viene al Padre sino es por El! por medio de Jesucristo hemos adquirido vida eterna, Él es quien nos lleva al cielo, no es aquel quien interprete mejor Las Escrituras o la predique. Las revelaciones de Dios libertan y dan luz a La Palabra, pero las revelaciones recibidas, aunque beneficiosas, no nos llevan a heredar el Reino. El tiempo es corto y debemos predicar el evangelio, debemos predicar a Jesucristo, Él es La Palabra vivificada. Rescatar las almas de satanás es el trabajo de la iglesia. La revelación recibida de Dios, referente a Las Escrituras, es para edificación de la iglesia y para estrategias a un mejor servicio a Él. La Biblia nos muestra y ensena tácticas para rescatar las almas de satanás, para pelear las batallas contra él y su ejército, contra el mundo y contra la carne.
Existen muchos cristianos preocupados, queriendo saber que sucederá durante el juicio final. Cuando nos mantenemos fieles a Cristo (de corazón) y Su Palabra, haciendo lo que Él nos encomendó, amándonos los unos a los otros, no deberíamos tener preocupaciones de lo que sucederá en el juicio del Trono Blanco. La justicia de Dios juzgara a todos conforme a sus decisiones hecha en la tierra. El Tribunal de Cristo dará las recompensas/coronas “según las obras” hechas. Todavía hay tiempo para arrepentimiento y cambio de vida para que en ese juicio no nos sorprendamos del veredicto. Solo Dios conoce el corazón del hombre; Él sabe quién, de corazón, ama a Su Hijo y lo ha entronado en su corazón; lo ha hecho Señor de su vida.

Sea que muramos antes, o que estemos vivos para Su venida, asegurémonos que cuando Cristo regrese por Su iglesia no nos encuentre desnudos y quedemos en vergüenza. Ya después de la muerte o de Su venida, no hay más que hacer, solo una expectación de juicio y espera. Arreglemos nuestra vida con Cristo y aceptémosle hoy y ¡hagámosle nuestro Señor y Salvador!


 

 
 

 
 
 
 
 
 
 
 

 

Monday, July 1, 2013

Muerto en vida


“Y la mano de Jehová fué sobre mí, y sacóme en espíritu de Jehová, y púsome en medio de un campo que estaba lleno de huesos. E hízome pasar cerca de ellos por todo alrededor: y he aquí que eran muy muchos sobre la haz del campo, y por cierto secos en gran manera”
(Ezequiel 37:1-2).

Me pregunto, ¿cuantos cristianos están muertos en vida? Existe un decir popular: ‘Ojos vemos corazones no sabemos’. Se hizo una película con el título ‘Hombre muerto caminando.’ ¿Cuantos cristianos están caminando y son huesos secos? Sus huesos se han secado por la falta de esperanza debido a las desilusiones de la vida; se han cansado de esperar que Dios actuara en su vida, en su ministerio, en su familia. Pero continúan esperando, porque aun su fe en Cristo está presente, carecen de aliento; viven en sepulturas aunque todavía respiran. A estos los vemos activos en la congregación y observamos sus rostros con sonrisas amables, pero ¡cuánto tristeza embarga su corazón! Estos oran, ayunan pero no escuchan de Dios, y a veces sienten que Dios los ha desechado. Muchos pierden el gozo de la Salvación, aunque continúan activo en la obra de la iglesia. Perder el gozo de la salvación no es indicación de perder la salvación.  El evangelio de Mateo 24:12 reporta la sequedad espiritual que muchos iban a experimentar, en los últimos tiempos, por la multiplicación de la maldad. Jesucristo de antemano nos advierte de estos tiempos, lo cual muchos de los salvos iban a atravesar. Lo importante es perseverar durante la sequedad espiritual; mantenernos fiel a lo que hemos creído en Cristo, ¡guardando la Palabra de Su paciencia!
Ezequiel 37 habla de “muy muchos sobre la haz del campo.” Con esto reportando la extensión de cuerpos muertos (huesos secos) en el desierto. Quizás no podemos reconocer esos hermanos dentro de la congregación ya que muchas veces estamos concentrados en nosotros, y simplemente carecemos de amor por los demás.  Otras veces carecemos de discernimiento espiritual, o pueda ser que el Espíritu Santo impida que veamos la sequedad en otros hermanos porque somos cristianos inmaduros y en vez de ayudar al hermano lo criticaríamos.  La realidad es que dentro de la iglesia de Jesucristo existen huesos secos.
La Palabra de Dios escudriña lo más íntimo del hombre, su corazón. Ezequiel 37 es un ejemplo de que nuestro Creador conoce lo más íntimo de Su creación.  Jehová  discernió los huesos secos dentro de Su pueblo y reconoció la sequedad espiritual que existía. Por lo tanto le hablo a Su profeta para que este viera la condición del pueblo y profetizara palabra de Jehová sobre ellos. Los huesos secos de la Iglesia de Jesucristo, al igual que el pueblo de Dios, necesita que se le profetice palabra de Dios. Díjome entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho el Señor Jehová á estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis” (Ezequiel 37:4-5). Por tanto profetiza, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré á la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abriere vuestros sepulcros, y os sacare de vuestras sepulturas, pueblo mío” (Ezequiel 37:12-13).
Iglesia de Jesucristo que te sientes seca y muerta espiritualmente, no te frustres, continua ejercitando las disciplinas espirituales (ora, ayuna, vigila, lee La Palabra, congrégate), hay esperanza para que revivas. Así como el pueblo de Dios revivió y salió de su sepulcro espiritual, también tu puedes revivir y salir. ¡Solo clama al Padre para que profetice Palabra sobre ti y vivas!


Beneficios de la Tribulación

La tribulación es la aflicción, pena o congoja que padece quien ha pasado o está pasando por un evento desafortunado. La tribulación puede...