Monday, March 9, 2015

Defendiendo La ESCRITURA

"No sembraras en tu vina una segunda simiente, no sea que declaren sagrada toda la cosecha, tanto el fruto de la vina como el producto de la segunda simiente” (Deuteronomio 22:9 Biblia de América).

La lectura y enseñanza de la Escritura (Biblia) ha estado perdiendo su importancia en la Iglesia. Y si en la Iglesia escasamente se usa como referencia, ¿qué diremos del mundo gentil? La Iglesia ha estado dando más importancia a libros escritos por ‘creyentes.’ Estos se han estado usando más frecuentes como referencia, también son recomendados a mayor grado que la Biblia. Estos libros ‘cristianos’ han absorbido el gusto de la Biblia, con esto generando poco estudio de La Palabra. Lo cual ha creado confusión en la interpretación Bíblica produciendo poco interés a la defensa de la Fe y La Escritura. En estos tiempos, muchos cristianos no saben lo que es correcto ya que basan su criterio en interpretaciones explicado en libros seculares a la Biblia. La generación a venir será como la segunda generación del Éxodo, “no conocían La Ley.” Como Moisés, debemos volver a los fundamentos dado por Dios al principio y restaurar la Sana Doctrina y Enseñanza de La Escritura. Moisés tuvo que volver a explicar la Ley a la generación que iba a entrar a poseer la Tierra Santa ya que esta generación no conocía, por ellos mismos, La Ley dado al Pueblo. De igual manera, la Iglesia debe volver a La Escritura y dejar de enfatizar libros secundarios a Esta. La defensa de la Fe llevo a los discípulos a cárceles, hospitales y hasta la muerte.

El entusiasmo por la Verdad cristiana debe regresar a la iglesia. Debemos levantar el espíritu de celo por lo Santo y lo Divino. Defender la Fe cristiana es el vivir del cristiano. Minuciosamente el adulterio mundano está penetrando en la casa de Dios y en los principios Bíblicos. De tal manera que existen muchos confundidos acerca de que es aceptable o abominable. Muchos hasta están cuestionando La Escritura, haciendo sus propias interpretaciones y sugerencias al respecto. Conocemos que la misma Escritura revela lo que sucedería en los últimos tiempos (Mateo 24). Esta advertencia es para mantener la iglesia al tanto de lo por venir, no para que la iglesia se envuelva y contamine en este movimiento de los últimos tiempos. Al contrario, diariamente debemos escudriñar nuestro proceder para no caer en esas actitudes y comportamientos. La advertencia Mateo 24 revela, es para que la Iglesia este a la brecha y entienda que el trabajo defensivo de la Fe (Evangelio) y moral cristiana iba a requerir de valentía y esfuerzo para mantener la Sana Doctrina y Fe cristiana viva en tiempos difíciles.

Lo Santo es adulterado cuando permitimos que semillas del mundo, idealismo mundano, sea aceptado como parte del crecer cristiano. Deuteronomio 22 es un capitulo Bíblico que enfatiza la moral civil y social. El verso 9 enfatiza no mezclar semillas ya que una no se distinguirá de la otra. Esta no tendrá esencia original. La originalidad de un fruto se contaminara con el otro así adulterando el gusto y sabor de cada fruto. Varias veces la originalidad del fruto se saca injertando otro fruto para que parezca lo que no es. Leemos del clonar y también hombres y mujeres cambiando su órgano sexual original. Un buen sembrador conoce lo original de lo alterado, cuanto más ¡Su Creador! Como dice La Escritura, cuando vengan los Ángeles a cosechar se darán cuenta y ese fruto será tirado a la izquierda, separándolo de la derecha. Dios no puede ser burlado.

La Iglesia fue encargada a defender la Fe Jesucristo enseno. Jesucristo murió por la Verdad. El es el Camino, la Verdad y la Vida y nadie viene al Padre sino mediante El. Muchos cristianos murieron, y aun mueren por defender esa Verdad. Aun en estos tiempos escuchamos de algunos cristianos perdiendo sus vidas por predicar esa Fe. Estos son encarcelados, apedreados, atacados y hasta lo matan por predicar a Jesucristo y Su evangelio. Ese Remanente que aun no ha permitido contaminarse con el mundo y su idealismo. El Evangelio es el mismo de cuando Cristo lo predico. Este no se adapta a los tiempos ni al mundo. Jesucristo enfatizo que la Iglesia vivía en este mundo pero que no pertenecía a él (mundo), por lo tanto iba a tener confrontaciones con él (mundo). Debemos decidir si seguir a Cristo o seguir al mundo; si obedecer a Dios u obedecer al mundo. Es tiempo de decisiones definitivas. No podemos seguir viviendo en dos mundos (creencias), no podemos ser tibios porque seremos vomitados por Dios. El Reino se hace fuerte pero solo los valientes lo van arrebatar. ¿Con quién estas, con Dios o con Satanás? Es así de simple. No puedes estar con los dos. Dios no comparte Su Gloria con NADIE, mucho menos con Satán.  Esta generación eclesiástica teme más al hombre que a Dios, lo cual ha llevado a permitir inmundicias, cosas abominables a Dios, en la congregación de los santos. Permitiendo que leyes del mundo se añadan a la de Dios. La Escritura es clara cuando dice que a Ella no puede añadirse NI UNA TILDE porque eso es anatema a Dios. Lamentablemente la Iglesia está permitiendo cosas mundanas que penetren y dirijan el orden Divino por temor a lo que el hombre le pueda hacer. Jesús enfatizo no temer lo que el hombre pueda hacer, porque es mejor perder la vida que perder el alma. El hombre puede matar el cuerpo pero nunca el alma ni el espíritu de un verdadero cristiano; un cristiano ¡con convicción! Esteban murió en honor por defender la Verdad. El vio los cielos abiertos mientras eras burlado y apedreado por predicar la fe cristiana. Necesitamos más hombres (hombre y mujer) como Esteban que no temen al hombre, sino que honran a Jesucristo y Su evangelio. Hombres que mueren a sí mismos para agradar a Dios en obediencia. El hombre no debe usar ropa de mujer ni la mujer de hombre (Deuteronomio 22:5) dice La Escritura. El mundo (el hombre que no teme a Dios) quiere imponer a la Iglesia, sino es demandada, aceptar sus abominaciones. Algunos, para evitar demandas legales, están aceptando casar el mismo sexo en sus congregaciones. ¡Cuán abominable es este proceder a Dios! pero muchos, por temor a hombre, lo están ejecutando en sus congregaciones. ¿Creen estos que son agradables a Dios? Muchos de estos ministros cristianos se amparan interpretando la parte bíblica que dice que debemos respetar las leyes terrenales. Respetar no quiere decir implementar y añadir al orden de Dios, La Escritura. El mundo actúa y se dirige por las leyes terrenales, pero recordemos que Jesucristo dijo que no somos del mundo, pertenecemos al Reino Celestial, por lo tanto somos regidos por las leyes del Cielo, no de la tierra. Los embajadores respetan las leyes de donde residen, pero son regidos por las leyes de su tierra. Estos son protegidos en la embajada. La Iglesia, cuando obedece las leyes del Reino Celestial, ¡es protegida por Dios!

Iglesia de Jesucristo, es tiempo de regresar a los fundamentos cristianos. El Evangelio es el que te rige. La Escritura es tu guía. Decide obedecer a Dios sin temor a lo que pueda hacerte el hombre. Tú has decidido seguir a Cristo, en ese mismo momento decidiste obedecer La Escritura, La Palabra de Dios. No te deje intimidar por el hombre. Obedece a Dios hasta la muerte, si es necesario. Tú recompensa esta y viene de Dios. No temas, defiende la Fe que has creído, no permita que el temor te haga aceptar lo que no es de Dios. No apruebe otro evangelio fuera de Cristo. Defiende esa Fe, ese Evangelio, La Sana Doctrina y ¡Dios te recompensara!

Friday, March 6, 2015

La prioridad de la iglesia

La plática sobre la tercera persona de la Trinidad ha caducado en las reuniones de los santos. Predicadores y educadores parecen suponer que la iglesia de Jesucristo esta instruida en esta Persona; asumen que TODA la iglesia entiende la doctrina. Penosamente están lejos de la realidad. Todavía existen muchos cristianos que no entienden la doctrina de la Trinidad, y otros no creen en ella. La falta de este conocimiento roba a la Iglesia el beneficio esta Persona ofrece en medio de la congregación, y lo que personalmente significa en la vida del creyente. Juan el Bautista destaco la necesidad de este Poder (Lucas 3:16), y el Maestro acentúo la necesidad de Él para poder cumplir la encomienda (Marcos 16:15). “Y recibiréis poder cuando haya venido SOBRE VOSOTROS el Espíritu Santo…entonces me seréis testigos…” (Hechos 1:8 parafraseado). Los discípulos, después de la partida de Jesús, quedaron confundidos y sentían soledad ya que su Maestro no estaba más con ellos. Se sentían sin dirección, perdidos. Jesús dirigió los últimos tres años de sus vidas. Ellos dependían de las instrucciones de su Maestro. Aunque Jesús quiso independizarlos, ellos se sentían cómodos con su Maestro dirigiéndolos. No fue hasta el día de pentecostés, del cual el Maestro le había hablado, que tuvieron la valentía para salir de sus escondites y predicar el evangelio.

Como los discípulos, previo al pentecostés, están muchos creyentes. Estos, aun creyendo en Jesucristo y Su doctrina, andan cabizbajo; en derrota. Muchos de ellos han perdido la fe y esperanza y están escondidos, encubriendo su fe. Algunos tienen la idea que los milagros y el poder pentecostés fueron solo para los discípulos de aquellos tiempos. Piensan que ese poder solo se activo en ellos con un propósito específico. Estos no asimilan que el mayor problema es su falta o erróneo conocimiento acerca de la Trinidad, y la significancia de la Tercera Persona en su vida. Jesús, en una de sus apariciones, antes de irse al Padre, soplo sobre ellos y dijo: “Paz a vosotros; como el Padre me ha enviado, así también yo os envío. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo” (Juan 20:21-22). También en Juan 7:38-39 Jesús refiere a Ríos de Agua Viva que iba a ser derramado sobre los que creen. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.”  La presencia del Espíritu Santo en la vida del creyente lo llena de valentía y poder, y Su llenura se siente como Ríos de Agua Viva que levanta y da energía para predicar las buenas nuevas de Jesucristo y el Reino Celestial. Un creyente atrevido es un creyente lleno del Espíritu Santo. Pablo fue un creyente atrevido y conquisto imperios. Esto no sucedió hasta que fue lleno del Espíritu Santo. Hechos 9 habla de la conversión de Pablo y como este recibió el Espíritu Santo: 17 Ananías fue y entró en la casa, y después de poner las manos sobre él, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.”

El Espíritu Santo es la tercera Persona de la Trinidad. Él es quien está dirigiendo a la Iglesia de Jesucristo para que esta pueda cumplir la encomienda. El Espíritu Santo es el Consolador, el que revela el corazón del Padre y del Hijo. Jesucristo está sentado a la diestra del Padre abogando, intercediendo por la iglesia ante el Padre, mientras el Espíritu Santo está en la tierra para ayudar la Iglesia a conquistar hasta que Jesús regrese por ella. Sin El la iglesia no podría proceder ni avanzar en el propósito divino. El Espíritu Santo es quien da entendimiento de Las Escrituras. Sin la revelación dado por El la Biblia seria un libro lleno de letras. La Biblia es vida porque el Espíritu la revela. Por eso es que toda blasfemia es perdonada, excepto la blasfemia contra el Espíritu Santo. El trabajo de la Tercera Persona de la Trinidad no es nada fácil. Estar en medio de un mundo perverso, abominable, incrédulo, despiadado, sin temor de Dios, y a la misma vez dirigir una iglesia dura de cerviz. Innumerable de veces le tomamos a la ligera y le faltamos el respeto. No le tomamos en cuenta para tomar decisiones y rara vez reconocemos sus intervenciones en medio del peligro que acecha.

La prioridad de la Iglesia, especialmente en estos tiempos difíciles, tiempos de confusiones, idealismo, es predicar la Tercera Persona de la Trinidad. Enseñar la importancia del Espíritu Santo y Su ministerio en la tierra y principalmente en la Iglesia es lo esencial. La iglesia, en vez de exhibir otras actividades y hablar de cosas que no edifican debe enfocarse nuevamente y exhibir lo que es el Espíritu Santo para ella. Él es quien revela y habla el corazón del Padre y del Hijo; es el Consolador, el que convence al mundo de arrepentimiento, el que protege, cuida, redarguye, edifica, levanta, anima, previene, da entendimiento de la Biblia, da poder, advierte, fortalece en medio de la vicisitudes y tentaciones. El conoce el corazón del hombre y se lo dejar ver para arrepentimiento y cambio, conoce las debilidades del hombre. El Espíritu Santo es quien reparte los ministerios y los activa. Cuando Jesucristo hablo de Él y se enfatizo en Su llegada es por la significancia de Su presencia en y para la iglesia. Sin embargo la iglesia se ha privado de El usando su propio razonamiento y religiosidad.  Es tiempo dejar que el Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Trinidad funcioné en y para la iglesia, de la forma ya prevista por el Padre y el Hijo. Cuando esto suceda, entonces veremos la ¡Gloria de Dios! esa gloria que la iglesia ansía ver y sentir en medio de las congregaciones y en las vidas individualmente. Esa gloria que convence de pecado al pecador, llevándolo al arrepentimiento y atrayéndolo a Cristo y a los pastores para que sean discipulados y bautizados. ¿No es ese el sentir de la iglesia de Jesucristo? Entonces concentrémonos y esforcémonos en conocer la Tercera Persona de la Trinidad dejándole trabajar libremente en la iglesia y en el mundo pecador.

Beneficios de la Tribulación

La tribulación es la aflicción, pena o congoja que padece quien ha pasado o está pasando por un evento desafortunado. La tribulación puede...