Friday, August 19, 2016

¿Presencia o emoción?

¿Presencia o emoción?

11 Entonces Él dijo: Sal y ponte en el monte delante del Señor. Y he aquí que el Señor pasaba. Y un grande y poderoso viento destrozaba los montes y quebraba las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. 12 Después del terremoto, un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Y después del fuego, el susurro de una brisa apacible.
(1 Reyes 19:11-12)

El Pentecostés que se inició en el aposento alto no ha cambiado su orden ni significancia. No es una emoción ni se compra o vende. Es un regalo de Dios para los creyentes de Jesucristo. Algunos le llaman ‘el respiro de Dios.’ Hechos 2 relata tan simbólico momento y como cambio la vida de los que estaban reunidos en ese lugar: Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” (2:1-4). Simón el mago (Capitulo 8 de Hechos) trato de comprar ese regalo y fue reprendido por el apóstol Pedro:18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.”

El pentecostés es la presencia activa del Espíritu Santo en el creyente. Esta investidura tiene sus manifestaciones (Hechos 2:3). Cuando un incrédulo se convierte a Cristo, aceptando Su Evangelio, es sellado por el Espíritu Santo como propiedad de Cristo. Luego este debe bautizarse para sellar ese compromiso. Muchos reciben el Pentecostés inmediatamente, mientras que para otra toma tiempo. La razón solo la sabe el Espíritu Santo que conoce el corazón del hombre. Así como Simón hay muchos, pero el Espíritu los revela. Algunos en su desesperación de recibir el Pentecostés, se inscriben en las llamada escuelas de profetas y de aprender hablar lenguas. Como si el Pentecostés o los ministerios/llamados se aprendieran o adquirieran con enseñanzas humanas. Así existen muchos engañados por satanás, por lo que el Espíritu Santo exhorta escudriñar los espíritus. Cuando el corazón no está satisfactorio al Espíritu Santo, y acciones contrarias a Dios tienen lugar en la vida de un creyente, espíritus contrarios a Dios pueden mitificar las manifestaciones del Espíritu Santo. Dios no está en todas las manifestaciones de pentecostés que observamos en las congregaciones. Así como Dios no estaba en las manifestaciones esfogadas y de terremotos del encuentro de Elías con El (1 Reyes 19). El que tenga oídos para oír oiga lo que el Espíritu Santo advierte. ¡El Pentecostés no se compra!

Los servicios (cultos) de cristianos evangélicos son denominados por su fuego “pentecostal.” El termino “pentecostal” se define con alta música (instrumentos), canciones fogosas, correr por el templo, hablar en otras lenguas, profecías, etc. lo cual muchos, tanto dentro del circulo cristiano como pagano lo consideran inapropiado y catalogan como ritos santeros/hechicería. Un ejemplo de esto es los profetas de Baal que contendieron con Elías (1 Reyes 18). Algunos se apoyan en la cultura de cada nación y como está define ese acontecimiento. Sin embargo, el libro de Hechos capítulo 2 señala y relata este suceso; la llegada del Pentecostés en el aposento alto. Entonces, se puede considerar la posibilidad de áreas emocionales envueltas o presente, en vez del acto pentecostés, en algunas personas. Jesucristo desea bautizarnos, a todos, con Espíritu Santo y Fuego, solo debemos ser obedientes y seguir los preceptos y mandatos Él nos dejó en La Biblia. No hay necesidad de ser emocionales para ser vistos por los hombres. Lo verdadero de Dios no se puede falsificar.

El Pentecostés activa el hombre para hacer la obra de Dios. Algunos cristianos tienen miedo de hablar en público, pero cuando se activa el Pentecostés en ellos pierden el miedo ya que es Poder de Dios. También se enamoran del Evangelio de Cristo y del Reino de Dios, así como el apóstol Pablo que considero todo como basura por servir a Cristo y el Reino. Cuando el Espíritu Santo viene sobre el creyente también lo convence de pecado para arrepentimiento; el espíritu del hombre se redarguye y confiesa para liberación y sanidad interna. Muchas veces el espíritu del hombre se entristece, y al sentir la presencia del Espíritu Santo se llena de fuerzas para seguir adelante. Siempre existirá un motivo celestial para que surja la manifestación, y con seguridad edificara.

Existe diferencia entre la manifestación del Espíritu Santo y el sentir Su presencia. Algunas de las manifestaciones del Espíritu Santo la podemos observar cuando la Paloma se asentó en Jesús después de su bautizo-(Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre El (Mateo 3:16). También el Fuego que bajó sobre los discípulos en el aposento alto. Estas y otras son figuras del Espíritu Santo, mientras que el hablar en otras lenguas y el caer cuando se es ministrado, etc., son reacciones físicas de la fuerte presencia y ministración del Espíritu Santo. Una Paloma, el Fuego, Olor fragante, Viento fresco y apacible, etc. son manifestaciones. Es importante considerar esta diferencia para hablar con entendimiento y buena enseñanza.


Sin duda alguna, la presencia del Espíritu Santo se mueve frecuentemente en medio del pueblo y del individuo. ¡Qué hermoso seria ver Su manifestación! Tanto nuestra alma como espíritu se regocijaría. Por eso es tan importante darle Su tiempo, quitando todo programa que entorpece o detiene Su presencia. Dejemos que sea la hermosa presencia del Espíritu Santo quien nos mueva; abandonándonos a Él. No permitamos que las emociones gobiernen, porque el Espíritu edifica, pero no las emociones. 

Monday, August 1, 2016

EL VERDADERO ARREPENTIMIENTO

(Salmo 51-LBLA)

Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
conforme a lo inmenso de tu compasión, borra mis transgresiones.
2 Lávame por completo de mi maldad,
y límpiame de mi pecado.
3 Porque yo reconozco mis transgresiones,
y mi pecado está siempre delante de mí.
4 Contra ti, contra ti sólo he pecado,
y he hecho lo malo delante de tus ojos,
de manera que eres justo cuando hablas,
y sin reproche cuando juzgas.
5 He aquí, yo nací en iniquidad,
y en pecado me concibió mi madre.
6 He aquí, tú deseas la verdad en lo más íntimo,
y en lo secreto me harás conocer sabiduría.
7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;
lávame, y seré más blanco que la nieve.
8 Hazme oír gozo y alegría;
que se regocijen los huesos que has quebrantado.
9 Esconde tu rostro de mis pecados,
y borra todas mis iniquidades.
10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
y renueva un espíritu recto dentro de mí.
11 No me eches de tu presencia,
y no quites de mí tu santo Espíritu.
12 Restitúyeme el gozo de tu salvación,
y sostenme con un espíritu de poder.
13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
y los pecadores se convertirán a ti…

El rey David declamo el salmo 51 después que el profeta Natán le confronto con su pecado. Este pudo haberse excusado, o reprender al profeta, pero David tenía un corazón satisfactorio a Dios, y en vez de excusarse delante del profeta y delante de Dios, recibió la reprensión del profeta y busco a Dios en verdadero arrepentimiento. No escatimo que era rey, aceptó la sentencia de Dios con sumisión, mostrando humillación ante su Rey y Dios, Jehová.

Contrario a David, existen considerables ministros que creen están más alto que la Ley de Dios. Estos continúan pecando delante de Dios aun después que el Espíritu Santo los redarguye y revela el pecado. Estos abusan de la Gracia y Misericordia de Dios, y si no se arrepienten de verdad, sin estar percibidos, vendrá un tiempo donde el pecado será público - porque todo lo oculto será revelado dice la Palabra: Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz” (Lucas 8:17), entonces serán avergonzados y su desnudez manifestada. En aquel momento vendrá el llorar y crujir de dientes. Gracias a la Misericordia y Gracia de Dios en Jesucristo, todavía hay tiempo para un arrepentimiento. El corazón de David se contristo y humillo, esto agrado a Dios, por lo que David fue perdonado y restaurado. La Misericordia que alcanzo al rey David es la misma Misericordia, activada por medio de Jesucristo, que permite seamos perdonados y restaurados, en estos tiempos, cuando tenemos verdadero arrepentimiento. David tuvo un verdadero arrepentimiento y le fue contado por justicia, llamarse ¡satisfacción de Dios!

El Salmo 51 son las palabras declaradas de un corazón arrepentido. Un corazón que no se justifica, solo reconoce su culpa y fallo delante de su Creador y pide limpieza y purificación. David no recito estos versos al pueblo para ser oído y perdonado por ellos, los recito a su Dios.  Lo hizo en lo secreto del Tabernáculo, donde este iba varias veces al día a presentarse delante de su Dios. En esta ocasión no era para pedir instrucción, sino para pedir perdón y misericordia. David amaba la presencia de Dios. Él sabía que el pecado separa al hombre de Dios y entristece al Espíritu Santo. También quita el gozo de ser parte del Reino, de la Salvación. En los versículos 11 y 12 David implora a Dios que no se vaya de el ni le quite su santo Espíritu. Le suplica que le devuelva el gozo de la salvación.  David entendía que fuera de Dios lo que existía era mortandad, en todos los niveles del ser humano.     
El reconocimiento de la violación del orden de Dios es el primer paso de un arrepentimiento verdadero. Este (corazón) reconoce que ha ofendido a Dios. José cuando fue tentado por la esposa de Potifar, primeramente, menciono el no atreverse a ofender a Dios, luego la confianza de Potifar. A los transgresores a veces se les olvida que no solamente han ofendido o fallado a Dios, sino también al redil (pastores) y todas las personas afectadas por el desvío. Ojalá todos los ministros tuvieran el temor (respeto a Dios) de José. No creo abundaría tanto el pecado dentro de estos. El temor a Dios se ha ido perdiendo, al igual que se va enfriando el amor por los demás. La iglesia está en decadencia.  Por lo mismo Jesús dijo que los tiempos se acortarían por amor a los escogidos (Mateo 24:22 parafraseado).

Hermano en la fe de Jesucristo, si estas en pecado arrepiéntete. Aún hay Misericordia de Dios, la cual por este medio muestra Su Gracia y te redarguye una vez más. El no desea que seas avergonzado, sino que vengas al arrepentimiento. No vale la pena perder la presencia de Dios ni entristecer al Espíritu Santo, tampoco perder el gozo de la salvación por el placer de la carne (cuerpo) en los vicios del mundo. Dios nos ha dado las armaduras (Efesios 6) para vencer la carne y el mundo. Pero mayor aun, tenemos al Espíritu Santo de nuestro lado que mora en nosotros para fortalecernos y ayudarnos a no caer en tentación. Lee este Salmo 51 sino te salen las palabras tuyas. A veces tenemos que recitar Salmos porque estamos tan cargados que no salen las palabras. Pero en el proceso de lectura de esos Salmos, el Espíritu empieza a pasar tizón por nuestros labios, limpiándonos, y las palabras nuestras empiezan espontáneamente a salir, ya que el corazón se siente contrito y humillado.

Es mi deseo y oración que este material, ungido por el Espíritu Santo, te anime a dar el paso de arrepentimiento…un arrepentimiento verdadero, para que nuevamente sientas el gozo de la salvación, confirmado por la presencia de Dios y la manifestación de frutos de arrepentimiento. Entonces podrás testificar, nuevamente, de la Gracia y Misericordia de Dios, tal como dice el versículo 13 del Salmo 51: Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,y los pecadores se convertirán a ti.”


Beneficios de la Tribulación

La tribulación es la aflicción, pena o congoja que padece quien ha pasado o está pasando por un evento desafortunado. La tribulación puede...