Saturday, December 23, 2017

El Gozo De La Salvación

“Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;” (1 Pedro 4:1-4).

Gozo de la Salvación. Este es un tema muy citado en sermones, funerales, hospitales y en consejería cristiana. Muchos relacionan este decir al fin de la vida y saber que no hay muerte eterna. Pero, ¿Qué es en verdad el gozo de la salvación? Salmo 51:12 presenta al Rey David rogando al Padre para que le devuelva el gozo de Su salvación: “Vuélveme el gozo de tu salvación…” ¿que quiso decir David con esto? El Rey enfatiza que haría si el gozo le fuera devuelto: “Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos” (v.13a); “Cantará mi lengua tu justicia” (v.14c); “publicará mi boca tu alabanza” (v.15c). En la Salvación hay deleite y liberación. Salvación es significado de completo acceso al Padre y todo lo que El posee, ya que somos co-herederos con Cristo. También es protección, amparo, defensa, resguardo, garantía de vida eterna. El apóstol Pablo en Filipenses 4:11 y 12 considera el gozo de la salvación como algo sólido, constante, invariable, eficaz: “Pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad.” Pablo vivía su vida en deleite desde su encuentro con Cristo. Lucas 2:10-11 registra ese Gozo como un gozo inexplicable, ese “gran gozo” que disipa miedos y temores ¡Un gozo para toda la humanidad!

El Gozo de la Salvación es una actitud activa, estable, deleitosa; no hay variación ni carácter personal, solo el carácter de Cristo. Las circunstancias no determinan el caminar ni conducta del cristiano que ha entendido lo que es el gozo de la salvación. Pablo dejo el enojo, ya no se irritaba cuando observaba disensiones/variaciones entre creyentes que debían tener madurez cristiana (discusión con Pedro, Bernabé, Marcos, etc.) El apóstol recibió la revelación de la Salvación y lo expreso en Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” El apóstol encontró descanso para su alma y espíritu y aprovechaba el tiempo para predicar a Cristo y Su evangelio. El tiempo era valioso para derrochar en disensiones y cosas terrenales. Contrario a cuando no se apropia de ese “gran gozo,” se testifica un evangelio mediocre; un creyente en continua lucha con la carne, satanás y el mundo; viviendo una vida amarga (lo contrario del gozo) de quejas, depresiones, inconforme.

Gálatas 5:22-23 identifica diversos gozos de la salvación. A lo que a mi refiere, el mayor de ellos es el ¡Espíritu Santo! Tener al Espíritu Santo a nuestro lado y viviendo en nosotros es glorioso; es un privilegio de la Salvación. Hebreos 2:1-4 declama la magnitud de La Salvación y como debemos cuidarla, “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.”

La Iglesia es heredera de los bienes celestiales y co-heredera con Cristo. En el mundo tendremos tribulaciones hasta que nos vayamos (sea que Cristo venga o muramos). El Gozo de la Salvación (no solo la salvación) nos fue dado para que vivamos confiado y en descanso, con la ayuda del Espíritu Santo. Es una tranquilidad y alivio poder vivir en este mundo sin desear las cosas que este ofrece (dañinas). Al hombre mundano le es extraño que un cristiano lleno del gozo de la salvación le sea indiferente los atractivos de la carne. Desde que Cristo termino con el pecado la carne fue puesta en sujeción al espíritu, por lo tanto, los deseos del mundo no le atraen.  Lo que se denomina como delicias mundanas (riquezas, lascivias, orgias, etc.) es abominación al espíritu de un creyente que goza la Salvación. Muchos creyentes todavía viven en continua lucha espiritual con satanás y las delicias temporales que este presenta. De la misma manera que Jesús, cuando satanás lo incito en el desierto, el cristiano debe usar La Palabra para combatir esas provocaciones. Lo que hace diferente a un creyente que se goza obedeciendo los mandamientos y ordenanzas de Dios, es que recibió la revelación del gozo de la salvación y se apropió de ella. Es inminente rogar al Padre para que recibamos y nos apropiemos de ese “gran gozo.” De lo contrario no tendremos vidas victoriosas y no podremos disfrutar de la Gloria de Dios en la tierra. El Padre desea mostrarnos Su Gloria, Su Majestad, Provisión, pero debemos descansar y deleitarnos en ser parte del Reino Celestial viviendo como embajadores en la tierra. El Gozo de la Salvación es Descanso (En paz me acostare y asimismo dormiré…), Paz (la paz que sobrepasa todo entendimiento), Confianza (No hemos visto justo desamparado…), Seguridad en El (Sus Promesas; Jehová es mis Pastor y nada me faltara), Amor (Nunca te dejare ni desamparare; Juan 3:16), Fe (Provisión), Compañerismo (amigo fiel), Familia Espiritual (saber que no estamos solos), etc. (puedes añadirle lo que venga a tu corazón).

¡GOZATE Y DELEITATE EN JEHOVA Y EN EL GOZO DE LA SALVACION Y VERAS LA VICTORIA!



Monday, December 11, 2017

Sabiduría Divina


Todos los caminos del hombre son limpios ante sus propios ojos,
pero el Señor sondea los espíritus (Proverbios 16:2).

Los ojos de Jehová observan todo lo que sucede en la tierra. Para El nada es invisible. El Espíritu de Dios escudriña hasta lo más íntimo del ser. El libro de Ezequiel muestra y relata las abominaciones del pueblo de Dios, los cuales creían que Dios ya no miraba su proceder. Ezequiel 8 relata a Jehová observando lo que sucedía en el Santuario detrás de las cortinas y paredes. Las idolatrías y aversiones del corazón del pueblo.  El rey David clamaba “¿a dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a donde huiré de tu presencia?” (Salmo 139:7). No existe lugar oculto para los ojos de Dios. imprudente y falta de sabiduría aquel que no lo cree. Pero los ojos de Jehová no solo miran el proceder de Su pueblo “rebelde,” también observa toda Su creación. Él se pasea por la tierra y contempla el proceder de los hombres. Tristemente, muchos cristianos aun caminan en su propio entendimiento, creyendo que los ojos de Dios desconocen su caminar.

“El Señor sondea los espíritus” (Proverbios 16:2). Esto aplica a toda Su creación, creyentes y no cristianos. Dios toma nota de todo el proceder del hombre para luego mostrar evidencias en el juicio final. Ezequiel 12 refiere a un pueblo rebelde, aunque tiene la ley y los profetas con ellos, no oyen ni ven: “Hijo de hombre, tú habitas en medio de casa rebelde, los cuales tienen ojos para ver y no ven, tienen oídos para oír y no oyen, porque son casa rebelde” (v.2). Jehová escuchaba todo lo que el pueblo comentaba y pensaba y lo revelaba al profeta, luego enviaba reflexión al pueblo a ver si se convertían de su mal camino (la misericordia de Dios nos expone para arrepentimiento y conversión). Dios escucha los pensamientos y mira las acciones de cada individuo y lo pesa. Proverbios 21:2 dice: “Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.” Jehová amonesto a Israel por tales acciones, andar en su propio entendimiento, también reprueba tales actitudes en nuestro tiempo. Proverbios 28:26 declara que “el que confía en su propio corazón es un necio…” el pueblo de Dios perece por falta de sabiduría Divina.

La sabiduría humana incrementa mientras suprime la sabiduría Divina. Eclesiastés, Salmos y Proverbios compendian inmenso material de sermones, reflexiones y advertencias acerca de la sabiduría y su importancia en el proceder cristiano. La necedad del hombre, queriéndose hacer sabio, lo lleva a perdición, mientras que sabiduría Divina libra de necedades humanas (proverbios 28;26b). Jeremías 9:23 exhorta a no gloriarse de sabiduría humana, mucho menos del poder adquirido, incluyendo riquezas, más bien debemos gloriarnos en conocerle a Él (Jehová). En ese mismo tono, 1 corintios advierte: “Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio” (3:18-20). Rechazar el conocimiento de Dios y Su sabiduría conduce al fracaso. Oseas 4:6 amonesta acerca de esta actitud, rechazar el conocimiento de Dios, y describe las consecuencias de esta acción. El pueblo de Israel fue disciplinado por abandonar el conocimiento de la Ley de Dios, siguiendo cada uno su propio entender. El libro de Ezequiel es un excelente manual para evitar tales acciones y actitudes. Estos libros (AT) son guía para nuestro conocimiento. No debemos ser sabios a nuestros propios ojos, debemos temer al Señor y apartarnos del mal (Proverbios 3:7).

Salomón intercambio la sabiduría Divina por los deseos carnales. Al final de sus anos entendió y comprendió su error. Por lo tanto, en sus libros (Eclesiastés y Proverbios) exhorta a no cometer el mismo error. El enfatiza el confiar en el Señor con todo tu corazón y no apoyarnos en nuestro entendimiento, reconocerle en todos nuestros caminos, entonces El enderezara nuestras sendas (Proverbios 3:3-6 parafraseado). El pueblo de Israel que salió de Egipto era guiado por la Gloria de Jehová. Números 9:20 explica que cuando la nube se paraba ellos se detenían, luego cuando el fuego se encendía ellos proseguían. Esto no ha cambiado aún. Mientras que Israel era guiado por la misma presencia de Dios, simbolizado por la nube y el fuego, nosotros tenemos el Manual Divino, La Biblia, para guiarnos en nuestro camino. Pero no solo poseemos uso de Las Escrituras, sino de ¡la misma presencia del Espíritu Santo! revelando y guiándonos.

Existen otros medios por los cuales el Señor amonesta y exhorta. Estos pueden ser las predicas, el profeta, sueños, hasta usa los no creyentes para exhortarnos. No existe excusa alguna para desviarnos del adquirido conocimiento de Dios. Cuando esto sucede, no debemos enojarnos por las consecuencias de la rebeldía y desviación (secuelas del pecado). Mucho menos enojarnos con Dios por la disciplina. Al contrario, debemos agradecerle por Su infinita misericordia ya que El usa nuestras debilidades (flaquezas, faltas) para que sirvan de espejos y evaluemos las áreas que debemos trabajar y fortalecer – hasta llegar a poseer la condición de un hombre maduro (Efesios 4:13b LBLA parafraseado). Salmos 125:1 anima a confiar en el Señor y afincarnos en El; profundizarnos en Su Sabiduría Divina para ser inconmovibles y permanecer para siempre (parafraseado).

El apóstol Pablo insta a pensar en los débiles y afirmarlos en el Señor. “Tened el mismo sentir unos con otros; no seáis altivos en vuestro pensar, sino condescendiendo con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión” (Romanos 12:16). Este pasaje indica la responsabilidad de ayudarnos los unos a otros. Sabiendo que pueden llegar días malos donde las fuerzas desvanecen y desmayamos. La Sabiduría Divina debe estar activa constantemente, aunque las fuerzas disminuyan, el conocimiento de Dios en nosotros nos afirma. Si algún hermano debilita en la fe, la Sabiduría Divina en nosotros lo fortalecerá hasta que este recobre fuerzas. No juzgando ni señalando, sino levantando manos y apoyando. Nadie está exento de perder fuerzas espirituales. Por lo tanto, ¡ayudaos y amaos los únicos a los otros en el amor de nuestro Señor y Salvador Jesucristo!



Beneficios de la Tribulación

La tribulación es la aflicción, pena o congoja que padece quien ha pasado o está pasando por un evento desafortunado. La tribulación puede...