Friday, August 17, 2018

GUION


“Entonces yo digo: Aquí estoy, para hacer lo que está escrito en el libro acerca de mí. Amo tu voluntad, Dios mío, llevo tu ley en mi interior” (salmo 40: 8-9)



Bienaventurado aquel cuya vida está centrada en Jesucristo y Su Evangelio. David expresa en el Salmo 37:25: “Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan” (LBLA). Considerando este versículo, si el justo por la fe en Jesucristo se salva y su descendencia no mendigara, ¿cuánto más aquel que añade obediencia a la fe? También el Salmo 1 acentúa las bienaventuranzas del justo para consuelo y fe.  ¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del Señor está su deleite, y en su ley medita de día y de noche! Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera(v. 1-3 LBLA).

El Creador otorgo Gracia a cada una de su creación. Por consiguiente, se puede acertar que cada individuo nació con su propia gallardía, al igual que sus inigualables huellas.  Logramos observar en los animales que aun ellos tienen su función y características distintivas; individuales, que lo separa el uno del otro, aun siendo de la misma especie - Están diseñados para el ambiente que fueron creados. Cuando estos están fuera de ambiente se pueden notar confundidos, ansiosos, inquietos, hasta enojados/violentos. Cada creación nació con su propio guion, escenario, en el cual funcionaria a capacidad.

De antemano, El Creador tenía el escenario dispuesto donde reinaríamos, fluiríamos y seriamos de bendición. Cuando estamos posicionados en el centro de nuestro Guion, todo encaja. Es de suma importancia mantenerse en el escenario diseñado. Cuando salimos del Guion escrito para nosotros, la gracia y gloria que manifestamos no acarrea la misma unción. Saúl fue rey de Israel, permitido por el Padre, pero no manifestaba la gracia y poder que manifestaba David. Este último no solo tenía la Unción del Padre, sino el permiso para las batallas y reinado. Contrario a Saúl que tenía que esperar por el profeta para confirmar si podía ir a la batalla.

¿Por qué desear Otro escenario o Guion si el tuyo es perfecto para ti?

Muchos anhelan ser pastores por los aparentes beneficios que el titulo acarrea. La pregunta es ¿está el llamado? ¿está la Unción? En Juan capítulo 10 Jesús señala la diferencia entre los legítimos y los usurpadores. Con esto dando a entender que muchos se colocan títulos y abren Obras que no les pertenecen, creando ministerios de mediocridad espiritual y causando males espirituales a nuevos creyentes con sus enseñanzas.  Los Apóstoles de Jesucristo fueron identificados por sus hechos y dedicación al llamado. La Unción del llamado los identificaba y apoyaba en todo lo que emprendían. Cuando Moisés le dijo al Padre que no los enviara si Él no iba con ellos, es porque este entendía la importancia del llamado de Dios para la ejecución de un trabajo espiritual.

Es entendible que todo creyente/cristiano/hijo de Dios desea servirle. Lo primero que debes hacer es hablar con tu Creador y pedirle que te entre al Escenario y al Guion diseñado para ti. No dependa de emociones ni deseos físicos para tomar decisiones espirituales.  La diferencia es notable cuando estas en tu Escenario o si eres usurpador.  Nuestro Creador desea situarnos acorde para ser eficaces y efectivos en lo que hacemos.  No te aflijas si aún no te sientes congruente con lo que haces. Mantente firme esperando que tu Creador enderezara tus pasos y te entrara en tu Escenario y Guion.  Solo persiste en pedir lo que fue diseñado para ti, y no desee entrar en otro diseño o guion. David no pudo pelear con el uniforme de Saúl porque no fue diseñado para él.  Del mismo modo, no desee ser lo que otro es solo porque te gusta, espera pacientemente, ¡Él te pondrá en tu Escenario!


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