Saturday, September 26, 2015

Reconstrucción del Templo

“El Espíritu del Señor esta sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado a dar la buena nueva a los pobres, a sanar a los de corazón destrozado, a proclamar la liberación a los cautivos y a los prisioneros la libertad” (Isaías 61:1-Biblia de América).

¿Qué hermoso son los pies de aquellos que traen y llevan buenas nuevas? El noticiero de bien es siempre bienvenido. Bienaventurado es aquel que lleva paz, consuelo, alegría, gozo, amor, paciencia, esperanza. Las palabras de aliento refrescan el alma y fortalecen el espíritu.

En estos tiempos difíciles de permanencia fiel al orden de Dios se necesitan misioneros de paz y amor. Cuando el pueblo de Dios (Israel) estuvo en exilio en Babilonia, por desobedecer la orden de Dios, estos anhelaban regresar a Jerusalén. Dios escucho su suplica y anhelo de regresar y levanto a Ciro, rey de Persia, “para que se cumpliera la palabra del Señor anunciada por Jeremías,” (Esdras 1:1). Durante el exilio Jerusalén fue destruida en plenitud; la ciudad Santa; la ciudad de David estaba en ruinas (Jeremías 25:11). Después de la orden dada por Ciro, no todos regresaron a Jerusalén. Algunos estaban aculturados a Babilonia. Pero Dios despertó el espíritu de muchos los cuales regresaron para reconstruir a Jerusalén (Esdras 1:5). El regreso a su tierra, fue de sumo gozo y a la vez tristeza al ver la ciudad Santa destruida, en ruinas. La reconstrucción de Jerusalén y todo lo que esta conlleva, el Templo de Dios, el Altar, etc. tomo su tiempo. La ruina era grande y los opositores a la reconstrucción eran varios - “la activa resistencia que los samaritanos y otros habitantes de la zona opusieron a la reconstrucción tanto del templo como sobre todo de la ciudad de Jerusalén, hizo que durante bastantes años la obra de restauración estuviera casi completamente paralizada y que la situación de los judíos retornados se hiciera realmente precaria” - (leer Esdras y Nehemías para mejor entendimiento). Pero gracias a Dios por Zorobabel, el sacerdote Josué, Nehemías y otros como estos, que permanecieron fieles y fuertes en Dios para terminar la obra. El comentarista del libro de Esdras expresa, “Zorobabel y el sacerdote Josué quienes en medio de continuas dificultades, pero con gran entusiasmo y apoyados por la predicación de los profetas Ageo y Zacarías (Esd 5:12; Ag 2:23; Zac 6; 9-15), reconstruyen el templo de Jerusalén que es consagrado y abierto al culto en el año 515 a.C.”

Para el pueblo Judío, el Templo de Dios es considerado como la misma presencia de Dios en medio del pueblo. Para los cristianos “somos templos del Espíritu Santo.” Por consiguiente, todo hermano en la fe de Cristo que haya accedido a los deseos de la carne y se haya exiliado debe ser visitado y tratar de restaurarle. Cuando Nehemías llego a Jerusalén, no llego juzgando ni hablando del pasado, este solo hablo palabras de ánimo y confianza en Dios que prometió restaurar a Jerusalén. Cada cristiano es llamado a ser Templo de Dios. En nuestra era existen muchos Templos que necesitan una intervención divina enviando mensajeros/misioneros a su rescate y restauración. La restauración de Templos en destrucción debería ser prioridad en la Iglesia. Jesús envió los discípulos primeramente a Jerusalén, con esto simbolizando la prioridad de rescatar los nuestros, y entre los nuestros están los hermanos en la fe. La preocupación de algunos pastores y líderes espirituales es la construcción de congregaciones propias, o la cantidad de miembros que tienen, olvidándose de los débiles en la fe y necesitados, entre ellos los devastados y esclavizados por el pecado y la desobediencia.

Isaías 61:1-3 y Marcos 16:15-16 habla del propósito de la Iglesia de Jesucristo. No puede existir uno sin el otro. Estos llamados van en conjunto. Jesús dio la Gran Comisión para salvación, pero el llamado de Isaías es para restauración (61:4). La Iglesia no solo comisiona salvación sino también restauración.  Existen sinnúmero de inconversos, pero a la misma vez están muchos exiliados de la fe de Cristo; despedazados por el mundo; caídos en inmundicia. Estos que una vez fueron parte del Reino ahora están comiendo sus vómitos y comida de cerdos. ¿No son estos dignos de ser rescatados y restaurado para que nuevamente adoren y sirvan a Dios? el Señor levanto el espíritu del rey de Persia para que reconstruyera Su templo en Jerusalén (Esdras 1:2). Con esto obrando regreso de Su pueblo a Judea. Si Dios usa uno que no era de Su pueblo para restaurar Su templo, cuanto más la Iglesia debe ser sensible a la necesidad de los suyos-el pueblo cristiano- para restaurarlo. El retorno de los judíos a Jerusalén fue de gozo, alegría y jubilo. Estos salieron de Babilonia dispuestos a subir a Jerusalén para reconstruir el templo del Señor (Esdras 1:5). Por fin iban a ser libres para adorar al Señor, como lo hacían antes del exilio. La Iglesia de Jesucristo debe gozarse cada vez un exiliado regresa y puede nuevamente adorar libremente a su Salvador. Los Ángeles no solo se alegran cuando un pecador se convierte, sino que en los cielos también hay fiesta cuando un hijo prodigo regresa a casa. Y cuando este regresa a casa, no se le juzga ni se le recuerda el pasado, solo se le abraza con amor de Gracia y Misericordia, invitándole nuevamente a comer de la mesa del Señor. Poniéndole vestimentas nuevas (ministrando restauración y cobertura) y restaurando su posición.  

La prioridad de la Iglesia no solo debe ser los pecadores no convertidos, sino también los convertidos en pecado y exilio; la restauración de estos para que ¡vuelvan adorar al Rey!


Saturday, September 19, 2015

Esclavitud Carnal

Romanos 8: 13-14
“Así que, hermanos, somos deudores, no a la carne, para vivir conforme a la carne, porque si vivís conforme a la carne, habréis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.…”

Desde el Edén el espíritu y la carne han estado en continua batalla. La guerra espiritual del creyente empezó en el Paraíso cuando Adán y Eva cediendo a deseos materiales desobedecieron la orden de Dios. La carne esta de continuo contra el espíritu. A esta (la carne) le desagrada la ley y el orden; no le gusta la restricción. Esta desea hacer todo lo que le place y detesta el control y la disciplina. En términos sicológicos, la carne es el Id, falta de razonamiento, descontrolado y atraído por la gratificación inmediata. Quiere lo que ambiciona y lo desea inmediatamente; Codicia la pasión desordenada.  A la carne le deleita lo prohibido. Esta no razona y quiere vivir en el ahora, en el momento, sin importarle las consecuencias. La carne es una enemiga peligrosa para el Alma. Un alma sin Cristo está más propensa a ceder a los instintos carnales; la ley de la carne opera más fuerte en un alma sin Cristo. Romanos 7:5 declara:“Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas despertadas por la ley, actuaban en los miembros de nuestro cuerpo a fin de llevar fruto para muerte.” Solo la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús nos libera de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2 parafraseado).

El creyente no debe estar desapercibido, confiando que por ser cristiano no es vulnerable a la carne. No tan solo el alma sin Cristo puede caer en los deleites de la carne, de igual manera aquella que pertenece a Cristo, pero no anda conforme al Espíritu, fácilmente puede caer en la esclavitud de la carne.  El apóstol Pablo en 1 Corintios 9:27 cifra “Sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.” Un discípulo de Cristo que su mente no está puesta en el Espíritu no podría sujetar la carne. Según Romanos 8:6 la mente puesta en la carne es muerte, pero aquella puesta en el Espíritu es vida y paz. Romanos 8:1 explica que no hay condenación para los que están en Cristo Jesús, aquellos que no andan conforme a la carne sino al Espíritu.

Vivir en Cristo es morir a la carne. No existe otra forma de vivir en El. Gálatas 5:24 relata que
“…los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.” Colosenses 3:5 también declara: “Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría.” La idolatría a la carne es significado de muerte espiritual. Lo espiritual y lo carnal no se llevan entre sí, uno siempre domina (ya que son rivales). Los frutos del individuo indican cual está en control de su vida (por sus frutos los conoceréis). El cristiano no puede obedecer a mamon y también a Dios. Este no puede tener dos fuentes de agua emanando de él. Santiago 1:14-15 dice “que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. Por consiguiente “…en cuanto a vuestra anterior manera de vivir, os despojéis del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engañosos,…” (Efesios 4:22). El apóstol Pedro exhorta: “Amados, os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma” (1 Pedro 2:11).

Amados hermanos en la fe de Cristo. La realidad es que cuando la carne domina sobre el espíritu, existe una esclavitud carnal.  El Espíritu Santo escudriña y redarguye, pero si existe esclavitud carnal se hace difícil escuchar la voz del Espíritu. Es de suma importancia presentarnos cada día delante del Padre para que revele a nuestro espíritu las áreas debemos entregar a Él. Esto debe hacerse en humildad. Dios conoce el corazón del hombre y no se le puede engañar. Jesús hablo de aquellos que se presentaran a Él y EL los rechazara porque no los conoce (Mateo 7:23). No todo aquel que dice “señor, señor” entrara al Reino de los Cielos (Mateo 7:21-23). No todo aquel que se llama cristiano vive según el Espíritu…por sus frutos serán conocidos (Mateo 7:16-20). En los últimos tiempos los Ángeles del cielo separaran lo bueno de lo malo (Mateo 13:49), y en el juicio santo las cabras serán separadas de las ovejas (Mateo 25: 31-46).  No nos engañemos, Dios no puede ser burlado. Mejor es seguir el consejo del apóstol Pedro y abstenernos de las pasiones carnales buscando vivir en el Espíritu, solo así ¡veremos Su rostro y viviremos con El en Su gloria!


Friday, September 11, 2015

Ungüento Sanador

¿Alguna vez te has encontrado sin fuerzas para seguir peleando la “buena batalla” y solo deseas rendirte? ¿Te has sentido sin esperanza y no ves el Señor trabajar en tu circunstancia? ¿Alguna vez te has dicho que la vida no tiene sentido alguno? No te sientas mal.  Eres uno de miles de cristianos. Esto no es indicación de falta de fe o intimidad con Dios. Eso se llama humanidad. Esta muchas veces controla la mente y hace que se nos olvide quien somos en realidad. Normalmente surge cuando quitamos la mira de arriba (cielo) porque lo de abajo (tierra) comprende gigantesca presión. Esto tampoco significa que no confiamos en Dios. Es solo una de las facetas de vivir en un cuerpo restringido. ¡Qué bueno seria desforrarse del cuerpo y ser solo espíritu en momentos donde la carne pesa!
El dolor del alma afecta el cuerpo. Cuando un alma esta herida es reflejado en lo físico. El ser humano es un Alma que tiene Espíritu y vive en un Cuerpo. Por eso Cristo vino a salvar y sanar Almas, no cuerpos. Esto no quiere decir que este (cuerpo) no tenga soberanía sobre muchos hermanos en la fe. Existen considerables versículos bíblicos que indican el poder la carne ejerce sobre muchos creyentes; estos son esclavos del cuerpo y sus deseos. El libro de Romanos refiere este problema elocuentemente. Otros libros que mencionan este asunto son Corintios, Santiago etc. 1 Corintios 9:27 comenta: “Sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.” El predicador insta esclavizar el cuerpo, entendiendo que de otra manera este esclavizara al que vive conforme a él.
El dolor del alma, cuando es inaguantable, puede producir un inmenso desaliento, a tal punto que el espíritu se deprime, dando cabida al cuerpo para que actuara y esclavice. Este desanimo debe ser contrarrestado inmediatamente, evitando que llegue a tal magnitud. Por eso es necesario estar conectado con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo para que en momentos de dolor de alma el Espíritu dirija la mente a La Escritura. La Palabra de Dios es lámpara y lumbrera en tiempos de tinieblas mentales y turbulencias emocionales.

No existe mejor ungüento en tiempos de aflicción que la misma presencia de Dios, hablando y ministrando Paz, Gracia y Misericordia. La voz del Espíritu es un bálsamo que refresca y alivia, sanando heridas y fortaleciendo el espíritu. Esta voz puede ministrar mediante la lectura de La Escritura, por un versículo bíblico o historia bíblica. También puede llegar mediante una predicación de La Palabra, o un hermano en la fe hablando en el Espíritu (profecía, testimonio, etc.) La voz del Espíritu sana toda dolencia del alma. Cuando el Alma está sufriendo, ella lo que desea es inmediata sanidad, no importando lo que cueste para conseguir ese alivio. Esta insta al cuerpo actuar inmediatamente. Un cuerpo no esclavizado por el Espíritu escucha la voz del Alma, pero aquel sujeto al Espíritu la domina y controla. Porque Dios nos ha dado espíritu de dominio propio, y en Jesucristo todo lo podemos porque el Espíritu nos da la fuerza. Siempre y cuando andemos en el Espíritu, la voz del Alma no nos controlara y los deseos de la carne serán neutralizados y cancelados en el nombre de Jesucristo. En el cual somos más que vencedores!!!

Monday, April 27, 2015

La Sangre Tiene Voz

“Y El le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra”
Génesis 4:10

¿Cuántas veces hacemos perjuicio, sea premeditado/intencional/calculado o no, a nuestro semejante pensando que nadie está observando o que el daño se quedara impune? Jehová Dios separo lugares de refugios, los cuales eran reservados para aquellos que cometían crimines accidentales, sin premeditación. Lo cual indica que aun esos daños sin intención conllevan consecuencias. Caín pensó que su delito no se había grabado en los cielos. Cuando fue confrontado por el Juez de jueces, en vez de hablar arrepentimiento debido a su alma negra - poseído por un espíritu de celos, trato de tapar su delito. Génesis 4:9 emite su respuesta a Jehová Dios cuando Dios le pregunta por su hermano: “Entonces el SEÑOR dijo a Caín: ¿Dónde está tu hermano Abel? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?” Caín fue sentenciado al destierro por derramar sangre inocente. La sangre continua hablando/clamando aun después de la muerte. La sangre de Abel clamaba aun después de su muerte. De igual manera, la sangre (el dolor) de muchos heridos por hermanos en la fe clama delante del Padre.

Cada vez que ofendemos a un hermano, entristeciéndole su alma y espíritu, con palabras necias es como si le estuviéramos clavando un puñal. Un arma verbal causa desangre interno. Aunque la sangre no es visible al ojo humano, esta es visible al ojo de Dios. Jesús sangro en el Getsemaní cuando envisionó su dolor en la cruz. El dolor punzante hace que el corazón sangre, y varias veces las venas y arterias se explotan de tanto dolor debido a la presión emocional. El chisme y el falso testimonio son tipos de puñales con los que atacamos a los hermanos de la fe. Aunque el hermano no sepa quién es el ofensor, el Espíritu Santo sabe. Todo aquel que ha confesado a Jesucristo como Señor y Salvador de su alma, ha sido rociado con Su sangre. Hebreos 12:14 revela: “y a Jesús, el mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la sangre de Abel.” Cuando hacemos daño a un cristiano, la sangre de este habla y clama al Padre, El cual escucha y le hace justicia. Cada pesar causamos a un hermano en la fe provoca que su sangre hable al Padre. ¿Cuál es la diferencia entre un hermano biológico y un hermano en la fe? Los dos son unidos por sangre, ¿oh no? Sin embargo consideramos a un hermano biológico como hermano ‘real’ mientras que a un hermano en la fe como un ‘allegado.’ Todo esto se nota en la forma que le tratamos. La forma de comunicación es diferente y el trato aun mas. Ejemplo de esto es cuando nos encontramos un hermano en la fe en la calle, cuando no le esquivamos, le decimos de lejos “Dios te bendiga” y esto ya por costumbre. Sin embargo cuando nos encontramos con uno biológico, se nota la alegría (al menos no existe disensión) y el trato es extremadamente diferente. ¿Por qué es esto si los dos son hermanos por sangre? (El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu le esta ensenando.)

Muchos se preguntan de dónde vienen sus males. Antes de hacerse esa pregunta es mejor venir delante del Padre y pedirle al Espíritu Santo que revele el corazón y los caminos que andan para saber si están caminando de acuerdo a lo que predican y está escrito. El Espíritu Santo siempre está dispuesto a revelar el corazón y los caminos que andamos. El está disponible para escudriñar y revelar si le damos la oportunidad. El desea que andemos en hermandad genuina, sin hipocresía, envidias, celos. Su deseo es que andemos en Su Santidad. Lo que sucede es que muchas veces el corazón esta tan entenebrecido que no escucha la reprensión del Espíritu. El Padre desea bendecirnos con las bendiciones celestiales El preparo para cada persona. El individuo es quien impide que esas bendiciones se activen en su vida por su mal comportamiento, falta de hermandad y falta de madurez espiritual.

El hermano en la fe de Cristo tiene la misma importancia/significancia, delante del Padre, que un hermano biológico. La hermandad en la fe fue engendrada por la Sangre de Cristo derramada en la cruz. ¿Tiene esa Sangre importancia o no? ¿Es la sangre biológica/genética más que la Sangre de Cristo? Debemos meditar en esto. Somos hermanos y no debemos atacarnos ni apuñalarnos. El dolor de cada hermano en la fe debe ser nuestro dolor. Pidamos al Espíritu que nos ayude a entender esta revelación y amar nuestros hermanos en la fe de la misma manera que amamos nuestros hermanos biológicos. Somos unos en Cristo, somos la familia cristiana y sangre inocente fue derramada para hacer esto posible.

Escuche una anécdota de un predicador que en medio de la exhortación/predica se levanta un hermano. Este le reprende, desde el pulpito, con palabras duras diciéndole que no perturbe el servicio parándose de su asiento y caminando. Cuando el hermanito se voltio, el predicador se dio cuenta que tenia Síndrome de Down. El evangelista se entristeció de tal magnitud y dijo a la congregación: “no puedo seguir predicando. Como puedo predicar cuando he herido a un hermano.” Este paró el mensaje y se arrodillo delante del altar en humildad. Ojala todos recibiéramos la convicción del Espíritu cuando nos redarguye cada vez herimos a uno de la fe. Es mejor estar bien con Dios que con el hombre. Es mejor agradarle a Dios que al hombre. Este evangelista fue humilde y decidió que no era digno de predicar la Palabra de Dios, en ese momento, porque había dañado a uno de Sus pequeñitos.


Deseo que este mensaje te toque y le pidas al Espíritu que te muestre las personas y hermanos en la fe que has herido, sea intencional o no, y que con humildad y verdad de corazón vayas y le pidas perdón, que ofrezca una disculpa genuina por tu falta de control verbal. No sea de aquellos que habla La Escritura, que por culpa de ellos muchos no vienen a Cristo. 

Monday, March 9, 2015

Defendiendo La ESCRITURA

"No sembraras en tu vina una segunda simiente, no sea que declaren sagrada toda la cosecha, tanto el fruto de la vina como el producto de la segunda simiente” (Deuteronomio 22:9 Biblia de América).

La lectura y enseñanza de la Escritura (Biblia) ha estado perdiendo su importancia en la Iglesia. Y si en la Iglesia escasamente se usa como referencia, ¿qué diremos del mundo gentil? La Iglesia ha estado dando más importancia a libros escritos por ‘creyentes.’ Estos se han estado usando más frecuentes como referencia, también son recomendados a mayor grado que la Biblia. Estos libros ‘cristianos’ han absorbido el gusto de la Biblia, con esto generando poco estudio de La Palabra. Lo cual ha creado confusión en la interpretación Bíblica produciendo poco interés a la defensa de la Fe y La Escritura. En estos tiempos, muchos cristianos no saben lo que es correcto ya que basan su criterio en interpretaciones explicado en libros seculares a la Biblia. La generación a venir será como la segunda generación del Éxodo, “no conocían La Ley.” Como Moisés, debemos volver a los fundamentos dado por Dios al principio y restaurar la Sana Doctrina y Enseñanza de La Escritura. Moisés tuvo que volver a explicar la Ley a la generación que iba a entrar a poseer la Tierra Santa ya que esta generación no conocía, por ellos mismos, La Ley dado al Pueblo. De igual manera, la Iglesia debe volver a La Escritura y dejar de enfatizar libros secundarios a Esta. La defensa de la Fe llevo a los discípulos a cárceles, hospitales y hasta la muerte.

El entusiasmo por la Verdad cristiana debe regresar a la iglesia. Debemos levantar el espíritu de celo por lo Santo y lo Divino. Defender la Fe cristiana es el vivir del cristiano. Minuciosamente el adulterio mundano está penetrando en la casa de Dios y en los principios Bíblicos. De tal manera que existen muchos confundidos acerca de que es aceptable o abominable. Muchos hasta están cuestionando La Escritura, haciendo sus propias interpretaciones y sugerencias al respecto. Conocemos que la misma Escritura revela lo que sucedería en los últimos tiempos (Mateo 24). Esta advertencia es para mantener la iglesia al tanto de lo por venir, no para que la iglesia se envuelva y contamine en este movimiento de los últimos tiempos. Al contrario, diariamente debemos escudriñar nuestro proceder para no caer en esas actitudes y comportamientos. La advertencia Mateo 24 revela, es para que la Iglesia este a la brecha y entienda que el trabajo defensivo de la Fe (Evangelio) y moral cristiana iba a requerir de valentía y esfuerzo para mantener la Sana Doctrina y Fe cristiana viva en tiempos difíciles.

Lo Santo es adulterado cuando permitimos que semillas del mundo, idealismo mundano, sea aceptado como parte del crecer cristiano. Deuteronomio 22 es un capitulo Bíblico que enfatiza la moral civil y social. El verso 9 enfatiza no mezclar semillas ya que una no se distinguirá de la otra. Esta no tendrá esencia original. La originalidad de un fruto se contaminara con el otro así adulterando el gusto y sabor de cada fruto. Varias veces la originalidad del fruto se saca injertando otro fruto para que parezca lo que no es. Leemos del clonar y también hombres y mujeres cambiando su órgano sexual original. Un buen sembrador conoce lo original de lo alterado, cuanto más ¡Su Creador! Como dice La Escritura, cuando vengan los Ángeles a cosechar se darán cuenta y ese fruto será tirado a la izquierda, separándolo de la derecha. Dios no puede ser burlado.

La Iglesia fue encargada a defender la Fe Jesucristo enseno. Jesucristo murió por la Verdad. El es el Camino, la Verdad y la Vida y nadie viene al Padre sino mediante El. Muchos cristianos murieron, y aun mueren por defender esa Verdad. Aun en estos tiempos escuchamos de algunos cristianos perdiendo sus vidas por predicar esa Fe. Estos son encarcelados, apedreados, atacados y hasta lo matan por predicar a Jesucristo y Su evangelio. Ese Remanente que aun no ha permitido contaminarse con el mundo y su idealismo. El Evangelio es el mismo de cuando Cristo lo predico. Este no se adapta a los tiempos ni al mundo. Jesucristo enfatizo que la Iglesia vivía en este mundo pero que no pertenecía a él (mundo), por lo tanto iba a tener confrontaciones con él (mundo). Debemos decidir si seguir a Cristo o seguir al mundo; si obedecer a Dios u obedecer al mundo. Es tiempo de decisiones definitivas. No podemos seguir viviendo en dos mundos (creencias), no podemos ser tibios porque seremos vomitados por Dios. El Reino se hace fuerte pero solo los valientes lo van arrebatar. ¿Con quién estas, con Dios o con Satanás? Es así de simple. No puedes estar con los dos. Dios no comparte Su Gloria con NADIE, mucho menos con Satán.  Esta generación eclesiástica teme más al hombre que a Dios, lo cual ha llevado a permitir inmundicias, cosas abominables a Dios, en la congregación de los santos. Permitiendo que leyes del mundo se añadan a la de Dios. La Escritura es clara cuando dice que a Ella no puede añadirse NI UNA TILDE porque eso es anatema a Dios. Lamentablemente la Iglesia está permitiendo cosas mundanas que penetren y dirijan el orden Divino por temor a lo que el hombre le pueda hacer. Jesús enfatizo no temer lo que el hombre pueda hacer, porque es mejor perder la vida que perder el alma. El hombre puede matar el cuerpo pero nunca el alma ni el espíritu de un verdadero cristiano; un cristiano ¡con convicción! Esteban murió en honor por defender la Verdad. El vio los cielos abiertos mientras eras burlado y apedreado por predicar la fe cristiana. Necesitamos más hombres (hombre y mujer) como Esteban que no temen al hombre, sino que honran a Jesucristo y Su evangelio. Hombres que mueren a sí mismos para agradar a Dios en obediencia. El hombre no debe usar ropa de mujer ni la mujer de hombre (Deuteronomio 22:5) dice La Escritura. El mundo (el hombre que no teme a Dios) quiere imponer a la Iglesia, sino es demandada, aceptar sus abominaciones. Algunos, para evitar demandas legales, están aceptando casar el mismo sexo en sus congregaciones. ¡Cuán abominable es este proceder a Dios! pero muchos, por temor a hombre, lo están ejecutando en sus congregaciones. ¿Creen estos que son agradables a Dios? Muchos de estos ministros cristianos se amparan interpretando la parte bíblica que dice que debemos respetar las leyes terrenales. Respetar no quiere decir implementar y añadir al orden de Dios, La Escritura. El mundo actúa y se dirige por las leyes terrenales, pero recordemos que Jesucristo dijo que no somos del mundo, pertenecemos al Reino Celestial, por lo tanto somos regidos por las leyes del Cielo, no de la tierra. Los embajadores respetan las leyes de donde residen, pero son regidos por las leyes de su tierra. Estos son protegidos en la embajada. La Iglesia, cuando obedece las leyes del Reino Celestial, ¡es protegida por Dios!

Iglesia de Jesucristo, es tiempo de regresar a los fundamentos cristianos. El Evangelio es el que te rige. La Escritura es tu guía. Decide obedecer a Dios sin temor a lo que pueda hacerte el hombre. Tú has decidido seguir a Cristo, en ese mismo momento decidiste obedecer La Escritura, La Palabra de Dios. No te deje intimidar por el hombre. Obedece a Dios hasta la muerte, si es necesario. Tú recompensa esta y viene de Dios. No temas, defiende la Fe que has creído, no permita que el temor te haga aceptar lo que no es de Dios. No apruebe otro evangelio fuera de Cristo. Defiende esa Fe, ese Evangelio, La Sana Doctrina y ¡Dios te recompensara!

Friday, March 6, 2015

La prioridad de la iglesia

La plática sobre la tercera persona de la Trinidad ha caducado en las reuniones de los santos. Predicadores y educadores parecen suponer que la iglesia de Jesucristo esta instruida en esta Persona; asumen que TODA la iglesia entiende la doctrina. Penosamente están lejos de la realidad. Todavía existen muchos cristianos que no entienden la doctrina de la Trinidad, y otros no creen en ella. La falta de este conocimiento roba a la Iglesia el beneficio esta Persona ofrece en medio de la congregación, y lo que personalmente significa en la vida del creyente. Juan el Bautista destaco la necesidad de este Poder (Lucas 3:16), y el Maestro acentúo la necesidad de Él para poder cumplir la encomienda (Marcos 16:15). “Y recibiréis poder cuando haya venido SOBRE VOSOTROS el Espíritu Santo…entonces me seréis testigos…” (Hechos 1:8 parafraseado). Los discípulos, después de la partida de Jesús, quedaron confundidos y sentían soledad ya que su Maestro no estaba más con ellos. Se sentían sin dirección, perdidos. Jesús dirigió los últimos tres años de sus vidas. Ellos dependían de las instrucciones de su Maestro. Aunque Jesús quiso independizarlos, ellos se sentían cómodos con su Maestro dirigiéndolos. No fue hasta el día de pentecostés, del cual el Maestro le había hablado, que tuvieron la valentía para salir de sus escondites y predicar el evangelio.

Como los discípulos, previo al pentecostés, están muchos creyentes. Estos, aun creyendo en Jesucristo y Su doctrina, andan cabizbajo; en derrota. Muchos de ellos han perdido la fe y esperanza y están escondidos, encubriendo su fe. Algunos tienen la idea que los milagros y el poder pentecostés fueron solo para los discípulos de aquellos tiempos. Piensan que ese poder solo se activo en ellos con un propósito específico. Estos no asimilan que el mayor problema es su falta o erróneo conocimiento acerca de la Trinidad, y la significancia de la Tercera Persona en su vida. Jesús, en una de sus apariciones, antes de irse al Padre, soplo sobre ellos y dijo: “Paz a vosotros; como el Padre me ha enviado, así también yo os envío. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo” (Juan 20:21-22). También en Juan 7:38-39 Jesús refiere a Ríos de Agua Viva que iba a ser derramado sobre los que creen. “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.”  La presencia del Espíritu Santo en la vida del creyente lo llena de valentía y poder, y Su llenura se siente como Ríos de Agua Viva que levanta y da energía para predicar las buenas nuevas de Jesucristo y el Reino Celestial. Un creyente atrevido es un creyente lleno del Espíritu Santo. Pablo fue un creyente atrevido y conquisto imperios. Esto no sucedió hasta que fue lleno del Espíritu Santo. Hechos 9 habla de la conversión de Pablo y como este recibió el Espíritu Santo: “17 Ananías fue y entró en la casa, y después de poner las manos sobre él, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.”

El Espíritu Santo es la tercera Persona de la Trinidad. Él es quien está dirigiendo a la Iglesia de Jesucristo para que esta pueda cumplir la encomienda. El Espíritu Santo es el Consolador, el que revela el corazón del Padre y del Hijo. Jesucristo está sentado a la diestra del Padre abogando, intercediendo por la iglesia ante el Padre, mientras el Espíritu Santo está en la tierra para ayudar la Iglesia a conquistar hasta que Jesús regrese por ella. Sin El la iglesia no podría proceder ni avanzar en el propósito divino. El Espíritu Santo es quien da entendimiento de Las Escrituras. Sin la revelación dado por El la Biblia seria un libro lleno de letras. La Biblia es vida porque el Espíritu la revela. Por eso es que toda blasfemia es perdonada, excepto la blasfemia contra el Espíritu Santo. El trabajo de la Tercera Persona de la Trinidad no es nada fácil. Estar en medio de un mundo perverso, abominable, incrédulo, despiadado, sin temor de Dios, y a la misma vez dirigir una iglesia dura de cerviz. Innumerable de veces le tomamos a la ligera y le faltamos el respeto. No le tomamos en cuenta para tomar decisiones y rara vez reconocemos sus intervenciones en medio del peligro que acecha.

La prioridad de la Iglesia, especialmente en estos tiempos difíciles, tiempos de confusiones, idealismo, es predicar la Tercera Persona de la Trinidad. Enseñar la importancia del Espíritu Santo y Su ministerio en la tierra y principalmente en la Iglesia es lo esencial. La iglesia, en vez de exhibir otras actividades y hablar de cosas que no edifican debe enfocarse nuevamente y exhibir lo que es el Espíritu Santo para ella. Él es quien revela y habla el corazón del Padre y del Hijo; es el Consolador, el que convence al mundo de arrepentimiento, el que protege, cuida, redarguye, edifica, levanta, anima, previene, da entendimiento de la Biblia, da poder, advierte, fortalece en medio de la vicisitudes y tentaciones. El conoce el corazón del hombre y se lo dejar ver para arrepentimiento y cambio, conoce las debilidades del hombre. El Espíritu Santo es quien reparte los ministerios y los activa. Cuando Jesucristo hablo de Él y se enfatizo en Su llegada es por la significancia de Su presencia en y para la iglesia. Sin embargo la iglesia se ha privado de El usando su propio razonamiento y religiosidad.  Es tiempo dejar que el Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Trinidad funcioné en y para la iglesia, de la forma ya prevista por el Padre y el Hijo. Cuando esto suceda, entonces veremos la ¡Gloria de Dios! esa gloria que la iglesia ansía ver y sentir en medio de las congregaciones y en las vidas individualmente. Esa gloria que convence de pecado al pecador, llevándolo al arrepentimiento y atrayéndolo a Cristo y a los pastores para que sean discipulados y bautizados. ¿No es ese el sentir de la iglesia de Jesucristo? Entonces concentrémonos y esforcémonos en conocer la Tercera Persona de la Trinidad dejándole trabajar libremente en la iglesia y en el mundo pecador.

Monday, February 16, 2015

Escasez Interna

Juan 20:22
“…Sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo”

Los discípulos estaban tristes y asustados después de la muerte de su Maestro. Se escondían con miedo a que por ser seguidores de Jesús, le iban apedrear, atormentar, encarcelar o hasta perder la vida. Su Maestro estaba muerto y ellos se sentían perdidos. Estaban pasando por momentos confusos, emocional y sicológico. Estos habían creído en las palabras de Jesús, su Maestro, quien ellos espera lo iba a libertar de la sujeción romana. En ese momento solo se tenían a cada uno. Ellos se refugiaban en su propio círculo por temor a los judíos. Cuando Jesús resucito se le apareció a los discípulos, pero los encontró escondidos y llenos de temor (Juan 20:19).

Juan 3:1-21 presenta a Jesús y Nicodemo hablando del Reino. Este encuentro, propiciado por Nicodemo, muestra la necesidad interna de un maestro de la ley. Al cual su mucho conocimiento de las Escrituras no le era suficiente para satisfacer su vida espiritual. Su búsqueda de Jesús mostraba su escasez interna. En este encuentro, Jesús aspira hacer entender a Nicodemo que reconocer la autoridad de El, basada en los signos que hace (3:1-3), no es suficiente, sino que es “esencial aceptar a Jesús como el enviado, el revelador del Padre, procedente del mundo de arriba. Para ello es necesario nacer de arriba, de lo alto, de Dios” entendiendo que el nuevo nacimiento es obra del Espíritu Santo. Él es quien convence de pecado. Este relato es una muestra que las muchas letras y conocimiento de La Biblia no te cualifica como cristiano, (Satanás conoce Las Escrituras) mucho menos te dan poder para realizar la encomienda Jesús asigno a la Iglesia. Letra sin unción es solo letras. Los títulos académicos o teológicos no satisfacen ni tienen efectividad si Cristo no está reinando en ese corazón. El vacio interno del hombre no se llena con letras ni conocimientos bíblicos; no todo aquel que dice seguir a Cristo es cristiano sino que “por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16-23). También se debe aclarar, que aun dando frutos cristianos, de arrepentimiento, se puede sentir escases interna. Eso significa, la necesidad del soplo del Espíritu Santo.

Al percibir Jesús el estado anímico de los discípulos (Juan 20:19) entendió que necesitaban el soplo del Espíritu Santo para salir de ese estado de ánimo. Con ese estado moral y espiritual no iban a poder realizar la encomienda: “…como el Padre me ha enviado, yo también los envío a ustedes” (Juan 20:21). Los discípulos se sentían perdidos, no sabían qué hacer puesto que anduvieron con su Maestro por un periodo de tres anos. Ahora le habían quitado su Maestro. Pero la aparición de Jesús les dio alegría y fortaleza. Su resurrección los convenció que el Evangelio y el Reino El les predico era cierto y real. Esa convicción y el soplo del espíritu Santo en sus vidas los preparo para salir como “ovejas al matadero.”

Muchos de los que se atribuyen ser cristianos caminan sin convicción y sin el soplo. Les hace falta el soplo del Espíritu para entregar, sin condición ni dudas, su corazón a Cristo. Conocen de Jesús pero no le han hecho Rey y Señor de sus vidas. Varios de estos han escuchado de Jesús por sus padres, abuelos o algún otro familiar. Cuando se le pregunta si conocen de Jesús su respuesta es “nosotros vamos a la iglesia como familia.” Existen sinnúmero de estos asistiendo a la iglesia por años, sin haberle entregado su corazón a Cristo. Algunos están envueltos en actividades eclesiásticas y raramente peca, pero no lo hace por amor y reverencia, sino por miedo o temor. Estos, sin notarlo, gozan de escasez interna. Sus vidas son címbalos resonantes ya que no tienen a Cristo como Señor y Salvador y por lo tanto no han recibido el soplo del Espíritu Santo.

Los discípulos estaban paralizados. Tenían muchas dudas ya que su Maestro había muerto y no estaban seguro si lo enseñado por El era cierto. De la misma manera existen muchos en este siglo,  aunque siguen a Cristo tienen dudas en algunas de Sus enseñanzas. Solo el Espíritu Santo puede dar convencimiento de lo escrito en La Biblia. Algunos de estos no hablan públicamente porque son ‘maestros o interpretes de la ley’ y sería vergonzoso, para estos, venir como Nicodemo hablar con Jesús. Estos prefieren continuar viviendo en escasez interna antes que doblegarse y dar a conocer su insuficiencia espiritual. El Espíritu Santo anhela que seas soplado de Él. El desea revelarte las verdades del cielo y que tengas una relación personal con tu Salvador. Cuando esto suceda, la escasez interna desaparecerá y será reemplazado por verdadero gozo, alegría, paz y fortaleza para continuar ejerciendo tu trabajo ministerial. Esta vez, lo ejercerá con unción porque el soplo del Espíritu Santo te guía. Ya no andas en tu propia fuerza, sino en la fuerza del Espíritu Santo.  ¡Qué alegría es esa!

Si tienes escasez espiritual, ve donde aquel que puede desaparecerla con solo un soplo. Nicodemo se arriesgo y busco al Maestro, cuanto más tú debes arriesgarte a buscarle para que El te sople y recibas el Espíritu Santo. Búscale en la intimidad de la noche y veras Su luz brillar sobre ti, cubriéndote y llenándote para que no escasez mas.

Pero… todavía te falta el pentecostés…

                                           

Tiempo de Decisión Firme

Seguir a Cristo cuesta . Jesús declara en Mateo 10: 34-39: 34  No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sin...