Friday, November 26, 2021

Los Siete Espíritus De Dios

Éxodos 31:1-6

“Y el Señor habló a Moisés, diciendo: 2 Mira, he llamado por nombre a Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá. 3 Y lo he llenado del Espíritu de Dios en sabiduría, en inteligencia, en conocimiento y en toda clase de arte, 4 para elaborar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, 5 y en el labrado de piedras para engaste, y en el tallado de madera; a fin de que trabaje en toda clase de labor. 6 Mira, yo mismo he nombrado con él a Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y en el corazón de todos los que son hábiles he puesto habilidad a fin de que hagan todo lo que te he mandado:”

Al que Dios llama, El respalda y capacita. Esto lo podemos observar en estos versículos de Éxodos 31. Bezaleel fue otorgado 3 de los 7 Espíritus que Dios concede aquellos que entrega talentos, habilidades y responsabilidades (ministerios). Mientras que Bezaleel recibió (fue llenado) sabiduría, inteligencia, conocimiento y otras habilidades, Aholiab y Ahisamac tambien recibieron habilidades para asistirle, pero la responsabilidad caía en Bezaleel, por lo tanto, este necesitaba ser “llenado.” Pero ¿cuál fue el propósito de la llenura? La respuesta está en el versículo 6 “a fin de que hagan todo lo que te he mandado.” Con esto, podemos concluir que los talentos que tenemos son dones otorgado por Dios “para Su servicio.” Por lo tanto, nuestros logros, diplomas, credenciales, certificaciones, primeramente, lo dedicamos para el trabajo del Reino Celestial y luego ejercer en lo secular. En este orden la efectividad de nuestro talento será visible y nos sentiremos más realizados y satisfecho al ejercer.

Algunos piden a Dios triunfos educativos, credenciales y talentos para enriquecerse y usarlo para su propio deleite, incluso, humillan aquellos que consideran están debajo de ellos por no tener las mismas credenciales. ¿Como puede el Padre regalar dones espirituales a tales personas? Los Dones Espirituales son distribuidos y otorgados para el trabajo del Reino Celestial. Efesios 4 revela los diferentes ministerios a los que fuimos llamados para la edificación de la Iglesia. Pero no solamente nos muestra los diferentes ministerios, sino como debemos proceder en esta nueva vida en Cristo. Debemos ocuparnos en las cosas del Reino para no caer en las tentaciones del mundo.

En la parábola de los talentos de Mateo 25:14 en adelante, leemos que al mayordomo que administro el talento deficientemente, se le quito, mientras aquellos que tuvieron administración fructuosa, se le añadió mas talentos. Todos somos siervos del Dios Altísimo desde el momento que venimos a Cristo. Se nos ha confiado la predicación del Evangelio, y para esto hemos sido otorgado Dones Espirituales. Esos Dones se activan cuando estamos activos y diligentes en el oficio y misión del Evangelio. Leemos en las Sagradas Escrituras de nuestros compatriotas, como Dios los usaba en el campo misionero y evangelístico. Muchos anhelan, como Simón el mago, obtener esa unción, pero es solo destinada aquellos que están en el oficio del Reino Celestial. Hechos 8:18-21 señala la historia de Simón: “Cuando Simón vio que el Espíritu se daba por la imposición de las manos de los apóstoles, les ofreció dinero, 19 diciendo: Dadme también a mí esta autoridad, de manera que todo aquel sobre quien ponga mis manos reciba el Espíritu Santo. 20 Entonces Pedro le dijo: Que tu plata perezca contigo, porque pensaste que podías obtener el don de Dios con dinero. 21 No tienes parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.” Los Discípulos pagaron el precio para recibir esos Dones, a punto de ser mártires por lo que creyeron, la Fe en Cristo Jesús. En Filipenses 1:27 y 28, el apóstol Pablo nos exhorta que nos comportemos como es digno del Evangelio de Cristo; que no nos intimidemos por los que se oponen a esta Fe, sino que prosigamos adelante sabiendo lo que nos queda por recibir. El versículo 29 nos recuerda que “a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,” lo cual significa, que muchos también seremos probablemente mártires por predicar a Cristo y Su Evangelio.

Los Dones Espirituales es algo que no se obtiene por deseo, sino para un oficio. Si lo deseas, pídeselo a Dios, pero asegúrate que los desea para el trabajo del Reino. Dios anhela llenarte con Sus Dones Espirituales…asegúrate de usar los talentos y habilidades que Él te ha otorgado para la expansión del Evangelio y el Crecimiento del Reino Celestial.



 

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