(Mateo: 13:8:1-9 – v. lbla)
13 Ese mismo día salió Jesús de la casa y se sentó a la orilla del
mar. 2 Y se
congregaron junto a
Él grandes multitudes, por lo que subió a una barca y se sentó; y toda la
multitud estaba de pie en la playa.3 Y
les habló muchas cosas en parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió
a sembrar; 4 y
al sembrar, parte de la semilla cayó
junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. 5 Otra parte cayó en
pedregales donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó porque no tenía
profundidad de tierra; 6 pero
cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 7 Otra parte cayó
entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron. 8 Y
otra parte cayó en tierra buena y dio* fruto, algunas semillas a ciento por uno, otras
a sesenta y otras a treinta. 9 El que tiene oídos, que oiga.
La Iglesia de Jesucristo está constituida de diferentes
naciones y culturas. Aparte de las innumerables culturas, también están las
personalidades, talentos y habilidades. Las habilidades varían, así como varían
nuestros dedos de las manos y pies…pero todos son necesarios. Aparte de los
talentos, Dios otorga Dones a la Iglesia de Jesucristo para la edificación y expansión
de Ella (Iglesia). 1 Corintios 12 relata los Dones y su función (Diversidad y unidad de los dones). Romanos
12 expresa como debemos proceder con los hermanos en la fe (Nuestros deberes
cristianos). El Amor y la Unidad
es algo que Jesús enfatiza mucho entre los Miembros de Su Iglesia (Juan 17). En
Amor nos ayudamos y levantamos los unos a los otros. En la Unidad esta la
fuerza y el triunfo.
La Biblia identifica que algunos no usamos los talentos dado
por nuestro Creador al 100%. Sería ideal usar nuestras habilidades y Dones a
tal magnitud, pero no es la realidad. Varias cosas impiden que logremos el
100%. Esto puede deberse al enfoque a las cosas terrenales, el ego, la falta de
compromiso y prioridades a lo que valoramos. Muchos valoramos el adquirir
cosas, lo cual no es pecado, pero puede detener el tiempo, energía, y materia
prima que deberíamos invertir en lo del Reino Celestial.
La Parábola del Sembrador explica el por qué las Semillas
sembradas en nosotros por Dios no se producen adecuadamente o a su intensidad
(Mateo 13).
Mateo 25:14-30 relata
la escena de los Talentos, mostrando las actitudes tomadas por los
administradores de esos talentos. Cuando Jesucristo nos llame a cuenta (Mateo 25:31-46), tendremos
que darle explicación de lo que hicimos, como Iglesia, para la Iglesia ( Y les dijo: Id por
todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura – Marcos 16:15).
En el mundo tendremos aflicciones,
tribulaciones, desilusiones, tristezas intensas. En Juan 16:33 Jesucristo nos advirtió
que esto sucedería “Estas
cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción;
pero confiad, yo he vencido al mundo” pero también nos dio la solución
para lograr vencer. Primeramente, estar arraigados a Él, a la Vid (Colosenses 2:7
y Juan 15). De igual manera debemos vestirnos de Las Armaduras de Dios (Efesios
6:10-18) para que en los tiempos malos estemos fuertes y podamos vencer.
Deseas producir al 100%? Si tu
respuesta es “si” te digo que puedes lograrlo. Asegúrate que tu Semilla caiga
en tierra buena. Llénate de Jesús y enraíza en EL; mantente firme y prevalece
en la Fe y el Evangelio. Jesús nos dejó las herramientas para conseguirlo, pero en nosotros
está el hacer y caminar, esforzándonos, peleando la batalla de la Fe (el Reino de los cielos se hace fuerte
pero solo los valientes lo arrebatan). Josué fue llamado a esforzarse
y ser valiente, también nosotros debemos hacer nuestra parte. Recordemos que no
estamos solos, el Espíritu Santo está con nosotros para ayudarnos, y si con El ¡quien
contra nosotros!