Seguir a Cristo
cuesta.
Jesús declara en Mateo 10:
34-39:
34 No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a
traer paz, sino espada. 35 Porque vine a poner
al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su
suegra; 36 y los
enemigos del hombre serán los
de su misma casa. 37 El
que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al
hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí. 38 Y el que no toma su cruz
y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39 El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha
perdido su vida por mi causa, la hallará (LBLA).
¿Has determinado en tu
corazón serle fiel a Jesucristo? ¿Sabes lo que esta decisión acarrea? ¿Estás
listo para pelear con el Mundo, el Cuerpo, Satanás y sus demonios? Mateo
24:8-13 relata una profecía sobre el sufrimiento que enfrentarán los
seguidores de Jesús: 8 Pero
todo esto es solo el comienzo
de dolores. 9 Entonces
os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis odiados de todas las
naciones por causa de mi nombre. 10 Muchos tropezarán entonces y caerán, y se traicionarán unos a
otros, y unos a otros se odiarán. 11 Y se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos
engañarán. 12 Y
debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. 13 Pero el que persevere
hasta el fin, ese será salvo (LBLA).
El Reino de Dios se ha hecho
fuerte y solo los valientes lo están arrebatando. Desde el nacimiento del
Evangelio, estamos (los Cristianos) en persecución. Juan el Bautista perdió su
vida por hablar la Verdad. Jesucristo entrego Su vida por amor, dejándonos un
Nuevo Pacto para vida eterna con el Padre celestial y con El. La responsabilidad
de los Discípulos de Cristo (cristianos) es llevar esta Buena Noticia de Salvación
(Evangelio)al fin del mundo, para que todos los que Lo reciban sean salvos.
Hasta el día de hoy, muchos de
nuestros hermanos en esta Fe, han perdido sus vidas (mártires) predicando esta
Verdad. El Evangelio sigue siendo perseguido y aquellos que lo anuncian son
martirizados y aun asesinados.
Josué 24: 14-15 insta al
pueblo a tomar una decisión firme - 14 Ahora
pues, temed al Señor y servidle con integridad y con
fidelidad; quitad los dioses que vuestros padres sirvieron al otro lado del Río
y en Egipto, y servid al Señor. 15 Y si no os
parece bien servir al Señor, escoged hoy a quién habéis de servir: si a
los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del Río, o a los dioses de los
amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa, serviremos al Señor (LBLA).
¿Puedes tú también determinar
seguir a Cristo este día?
Marcos 10:29-31 (las
bendiciones de seguir a Cristo)
29 Jesús dijo: En verdad os digo: No
hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o
hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelio, 30 que
no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y
madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la
vida eterna. 31 Pero muchos primeros serán últimos,
y los últimos, primeros (LBLA).
¡Las promesas de Dios son Si
y Amen!
El Salmo 119 expresa las
bienaventuranzas de aquel que se mantiene firme guardando los Estatutos de Dios
y trata de cumplirlos y obedecerle.
Dios es fiel a los que
desean obedecerles. Aun en medio de las tribulaciones de este mundo, El protege
nuestra Fe, no permitiendo que carguemos cargas que no podemos. Dios siempre vendrá
a nuestro socorro/auxilio cuando ya no podemos más. Debemos confiar las
Palabras de Dios y saber que cualquier tormenta que pasemos, las Palabras de
Dios permanecen. Debemos estar anclados a La Palabra de Dios para evitar que
las tormentas nos destruyan; mantenernos confiados y estables en la Fe en medio
de ellas.
Este tiempo debajo del sol
se está poniendo más difícil de soportar. Debemos tomar decisiones firmes como
cristianos. La venida de Cristo se acerca cada día más, por consiguiente, las
situaciones debajo del sol se acaloran más. Con razón dice la Escritura, que
por amor a los escogidos los tiempos se acortaran.
Cristo está cerca…regocíjate
en esa promesa. Haz frutos de arrepentimiento, predica la Palabra (el
Evangelio), confía en tu Creador y pronto veremos a Cristo cara a cara. Solo
mantente firme en la Fe de Jesucristo y no te amedrante ante tanta iniquidad y
maldad. Solo crees y veras a Dios en Su Plenitud cuando Cristo venga por
nosotros.