Wednesday, February 12, 2014

Amor Filial


Uno de los frutos de la salvación es la filiación en Cristo. Jesucristo formo una nueva familia, ¡la familia cristiana! En la salvación también recibimos el ingrediente del amor ágape, un amor sin condición ni restricción. Un amor que se interesa por el bienestar de otros, piensa en el bien y gozo de los demás antepuesto al personal. Ese es el amor que todo nacido de nuevo en Cristo debe poseer y mostrar. Este amor debe ser una señal de todo cristiano. Testificamos de Cristo en nosotros cuando mostramos amor ágape. La diferencia entre el Samaritano, el Sacerdote y Levita fue la muestra del amor incondicional (leer historia del samaritano en Lucas 10:30-37). Al samaritano no le importó quien era el herido, lo que hizo que ayudara al extraño prójimo fue el amor que llevaba dentro. Este no limito la ayuda, al contrario, la extendió fuera de su vista. Este pudo haber entregado el herido al doctor y desentenderse puesto que el herido ya estaba en buenas manos, pero decidió ayudarlo hasta que obtuviera la sanidad completa.  Si este samaritano, que no conocía de Jesucristo  y Su sacrificio en la cruz ejercía el amor ágape, ¿cuánto más nosotros los nacidos en Cristo no vamos a mostrar y ejercer ese amor?
Vivimos en un mundo que enfatiza la individualización. Promulga la superación personal y motiva satisfacer el yo…engrandecer el ego. Este da valor a las posesiones y por consiguiente valora al individuo de acuerdo a lo que posee. Lo superficial (exterior) es lo que llama la atención y lamentablemente muchos de los cristianos nacido de nuevo se han envuelto en ese oleaje. Estos comentan que ‘La Salvación Es Individual’ usando los pasajes bíblicos para justificarse (Ezequiel 18:20; Deuteronomio 24:16). Este tipo de cristiano se preocupa muy poco de los demás y si estos alcanzan salvación. Están ensimismados y usan esta frase para justificar su conducta de no evangelizar ni defender la fe cristiana. Pero gloria a Dios por el remanente que ha recibido sabiduría y revelación del Espíritu Santo y está haciendo el trabajo de la comisión Jesucristo mando hiciéramos (Marcos 16:15).

El pasaje bíblico en Hechos 3 muestra el amor filial en acción, pero a la misma vez muestra el amor individual. Si leemos este pasaje cuidadosamente entenderemos el mensaje espiritual que este brinda. Esta es la historia de un paralitico que estaba adyacente a la entrada del templo pidiendo limosna y la actitud de los que entraban al templo. “había un hombre, cojo desde su nacimiento, al que llevaban y ponían diariamente a la puerta del templo llamada la Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban al templo” (v.2). Este paralitico era llevado DIARIAMENTE a la entrada del templo…el templo donde los feligreses iban a orar y dar culto a Dios!  Este paralitico pedía limosna a LOS QUE ENTRABAN al templo. Quizás se postraba allí esperando que alguno tuviera misericordia y lo entrara hasta adentro, pero siempre lo dejaban afuera del templo. Quizás algunos le echaban una moneda, otros a lo mejor estaban cansados de mirarlo ahí siempre que iban al templo y por lo tanto lo ignoraban y ya no le daban limosna. Quizás para otros este era un problema y lo esquivaban y se iban por otra entrada del templo. Otros quizás lo juzgaban y le decían que por su pecado estaba paralitico. Podemos deducir varias opiniones, pero la verdad es que este hijo de Dios era omitido/desentendido por sus mismos hermanos; por su propia familia en la fe. Ninguno de los que entraban al templo fijó sus ojos en él.
Pedro y Juan hicieron la diferencia. cierto día Pedro y Juan subían al templo a la hora novena, la de la oración. Y había un hombre, cojo desde su nacimiento, al que llevaban y ponían diariamente a la puerta del templo llamada la Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban al templo. Este, viendo a Pedro y a Juan que iban a entrar al templo, les pedía limosna. Entonces Pedro, junto con Juan, fijando su vista en él, le dijo: ¡Míranos! Y él los miró atentamente, esperando recibir algo de ellos. Pero Pedro dijo: No tengo plata ni oro, más lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda! Y asiéndolo de la mano derecha, lo levantó; al instante sus pies y tobillos cobraron fuerza, y de un salto se puso en pie y andaba. Entró al templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios. Todo el pueblo lo vio andar y alabar a Dios, 10 y reconocieron que era el mismo que se sentaba a la puerta del templo, la Hermosa, a pedir limosna, y se llenaron de asombro y admiración por lo que le había sucedido.

¿Cuantos hermanos en la fe existen paralíticos y nadie le ayuda? Ninguno fija sus ojos en ellos ni le da la mano para ayudarlos a pararse y recobrar fuerzas. Esas fuerzas que necesitan para entrar en el templo y gozarse y regocijarse en Cristo. Esos hermanitos que siempre están pidiendo oración por lo mismo a veces le son de molestia a muchos, y aquellos que no llegan a la iglesia son olvidados y se le cataloga como rebeldes. Porque mejor no hacemos como hicieron Pedro y Juan, darle a esos hermanos la mano para que sean sanados, restablecidos y puedan gozarse en la salvación Cristo Jesús les dio. El amor ágape filial nos lleva a preocuparnos por los perdidos, los descarriados, los enfermos, los encarcelados, los abusados, los abandonados, todos aquellos que de una forma u otra están paralíticos y no pueden entrar en el templo por sí mismos. Pedro y Juan le dieron a ese paralitico lo más preciado que tenían, a Cristo! Nosotros también tenemos a ese Cristo que Pedro y Juan tenían…Vamos a darle a Cristo a esos paralíticos y entrarlos a Su Reino!

Los Frutos de la Salvación

Pablo nos exhorta a cuidar de la salvación ya que muchos la toman por costumbre (rutina, habito, etc.) y no le dan el significado esta merece. A Jesucristo le costó la vida el darnos la salvación, entonces ¿cómo no tenerla en alto? ¿Cómo no cuidarla? Hebreos 2:1-3 enfatiza: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?...”

El no cuidar de la salvación es símbolo de falta de amor y respeto a lo que nuestro Salvador Jesucristo sufrió en la cruz; no darle valor a Su sangre derramada por la humanidad. Cuando el creyente vive la vida, Dios le ha dado, como la vivió el hijo prodigo está indicando que la salvación no es digna de aprecio. El sometimiento al mundo, a los deseos del cuerpo y las emociones es seña de un cristiano que conoce el significado de la salvación y por lo tanto la respeta y valora.  Este aprecia el sacrificio Jesucristo hizo en la cruz por él. En la cruz Jesucristo mostro su amor ágape, amor sin condición; amor que no hace acepción de personas. Ese amor nos salvó de la muerte eterna, por lo tanto ¡la salvación es vida!

En la SALVACION encontramos pazreconciliacióndongracia, orgullo espiritualesperanzagozoliberaciónamor, pacienciavirtud, filiación (una familia), resurrección.  Romanos 5 del 1-11 comunica estos frutos de la salvación: “Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado. Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él. 10 Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.”
Dios anda buscando cristianos con sabiduría y revelación que abandonen los deseos personales y elijan servir a Dios. A estos El usara con prodigios y milagros para mostrar Su gloria en la tierra.

Hermanos en la fe, abracemos la SALVACION con temblor y temor y seremos cristianos victoriosos!!!









Saturday, December 28, 2013

Predicar con Excelencia


(Juan 4:4-26)

El pasaje de Juan 4 del 4-26 relata el encuentro de la mujer Samaritana con Jesús. A Jesús “le era necesario pasar por Samaria” (v.4). ¡Qué hermoso que el Maestro se interesa por UNA alma! ojala todo Predicador, Pastor, hijo de Dios tuviera ese sentir; ¡el sentir que hubo en Cristo! Predicar sin importar la cantidad de personas, ni el lugar de la predicación. La predica de este pasaje bíblico es una de las más influyente, significante predicas dada por Jesús. Es aquí donde ¡El revela su identidad! Jesús se acerca a una mujer, pero no solamente a una mujer, sino a una ¡samaritana! Y se dio a conocer a ella; El revelo su secreto íntimo a esta mujer no aceptada por el Sanedrín. Jesús rompió todos los parámetros sociales ya que los samaritanos y judíos no se llevaban entre sí. ¡Que predica/mensaje de poder fue el que el Maestro predico en esta historia bíblica! Y se la predico a ¡UNA SOLA PERSONA!
El Cristo de la gloria vino a la tierra, dejando Su casa, familia, gloria para reconciliar al hombre con Dios mediante Su sacrificio en la cruz ¡Único sacrificio aceptado por el Padre! No existe otro camino o sacrificio para reconciliar al hombre con Dios...SOLO la sangre de Jesucristo lo hace posible!
Jesús se humillo y vivió en humildad por amor a la humanidad. El no escatimo Su propia vida para congeniar la relación entre Dios y el hombre. Jesucristo es el ejemplo perfecto de amor y humildad. ¿El Maestro serle necesario pasar a salvar un alma? Jesús preparo el ambiente (enviando a Sus discípulos a comprar alimento) para estar a solas con esta hija de Abraham que necesitaba ser liberada, sanada y restaurada. En realidad Él  no tenía hambre física, sino hambre espiritual, hambre de ministrar esa vida. Esto se observa cuando los discípulos regresaron y Él no comió  y le respondió: Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.32 Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.33 Entonces los discípulos se decían entre sí: ¿Le habrá traído alguien de comer?34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra” (Juan 4:31-34). Jesucristo siempre estuvo, mientras vivo en el planeta tierra, y aún continúa intercediendo al Padre por la humanidad; deseando que todos vengan al arrepentimiento y se añadan a la familia del Reino Celestial. Por lo tanto, el Salvador del mundo, Jesucristo, haría lo que fuera necesario por la salvación de UN alma.
Algunos no quieren predicar a una audiencia pequeña. Solo le interesa cuando son invitados a grandes audiencias. Estos muchas veces cambian el mensaje el Espíritu Santo le ha dado de antemano cuando se dan cuenta que no hay muchas personas presente. Contrario a esta actitud es Jesucristo. Él desea que tratemos toda audiencia con el mismo anhelo y alegría, así como Él le predico y se revelo a la samaritana. Nunca sabremos a quien predicamos. Pueda ser que le estemos predicando a un Pablo, Isaías, Jeremías, Abraham, Jacobo, Josué, Samuel, etc. Rara vez sabemos los resultados de nuestras predicas; de ese mensaje el Espíritu nos llevó a enseñar.  Debemos ser sensibles al espíritu y ver cada persona como necesitada de una ministración del Espíritu.  Sin importar que se esté predicando a una audiencia de pastores, ministros, siervos, ovejas, gobernantes, príncipes, de ambulantes, etc. Todo estamos en necesidad de una ministración y visitación personal del Espíritu Santo. Por lo tanto, cuando el Espíritu Santo insta a un mensaje, aunque en ese momento no observemos o se testifique del resultado del mensaje en las vidas de los oyentes/audiencia, debemos proseguir con la misma energía y entusiasmo. El Espíritu es el único que sabe la necesidad personal de todo oyente presente. Dejémonos guiar por el Espíritu y no permitamos que la mente divague a nuestro propio entendimiento.  Satanás lo que desea es contristarnos y desanimarnos para que no continuemos llevando el mensaje de Jesucristo a las vidas, para arrepentimiento, sanidad, liberación, edificación y consagración. Siempre tengamos en cuenta que la Palabra leída NUNCA retorna vacía. El Espíritu se encarga de hacer que esta actúe en el necesitado. Solo prediquemos el mensaje de Jesucristo, a una o millares de personas, con el mismo amor, pasión, entusiasmo, carisma y dedicación, sin importarnos la cantidad o calidad de los oyentes. Jesús nos encomendó llevar Su mensaje, sembrar la semilla, ¡el Espíritu se encarga de producir los frutos!
¡Prediquemos el mensaje del Maestro sin cesar ni mirar a quien!

 

 

 

 




 
 
 
 
 

Wednesday, December 25, 2013

Encuentro Personal


“Ya no creemos en El por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos le hemos oído y estamos convencidos de que Él es verdaderamente el Salvador del mundo" (Juan 4:42b BLA).
En el capítulo 42 de Job (versos 1-6) leemos la respuesta de Job a Dios, “…de oída te había oído, mas ahora mis ojos te ven…” Estos versículos revelan que Job no tenía una relación personal con Dios. Job conocía al Dios de Israel solo de lejos. Al igual que Job, Jacob conocía al Dios de sus padres por herencia, pero no había tenido un encuentro personal con ese Dios. Hasta el versículo 30 del libro de Génesis cuando Jacob dijoY llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma” entonces Jacob conoció al Dios de sus padres. El alma de Jacob fue librada solo hasta después de ese encuentro. Conocemos la historia de Jacob, el engañador, mentiroso, etc. Pero, después de ese encuentro, Jacob fue un nuevo hombre, y pudo encontrarse con su hermano Esaú y pedirle perdón.  Hasta ese momento, Jacob lo que pensaba era como escaparse del enojo de Esaú. Planificando sus propias estrategias para conseguirlo. Existen otros pasajes bíblicos donde encontramos hombres, que aunque conocían de Dios, no conocían a Dios en un carácter personal; no habían tenido un encuentro personal con Dios.  Unos de estos son Moisés, también Samuel, Abraham, etc.
Desde la creación, la intención de Dios era de tener una relación personal con Su creación. La mujer Samaritana, después de tener un encuentro personal con el Mesías, su vida cambio. Ella había escuchado que venía el Mesías, pero no tenía entendimiento de la magnitud de su aparición. Según su propio relato, ella vivía una vida en pecado, en fornicaciones y adulterios. Pero al encontrar al Salvador del mundo, recibió su liberación personal. No como ella pensaba y esperaba, que el Mesías vendría a libertar la nación de Israel, el Salvador trajo libertad personal a su vida. Después de obtener su liberación, la samaritana corrió a compartir su experiencia, el evangelio, con sus hermanos samaritanos. Estos le creyeron y vinieron a buscar a ese ‘Hombre’ del cual la samaritana hablaba. Al encontrarse personalmente con Jesús y confirmar el reporte de la samaritana, expresaron: “Ya no creemos en El por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos le hemos oído y estamos convencidos de que Él es verdaderamente el Salvador del mundo.” Estos al tener su propia experiencia con el Maestro, ya no creían por oída sino por experiencia personal…tuvieron su propio encuentro con Jesús.
Al igual que la Samaritana, existen muchos que conocen la existencia de Cristo, pero aún no han tenido su encuentro personal con El. Pasan tiempos en la iglesia, sirviendo y adorando a un Dios que solo conocen de oídas o por herencia (padres, familias, amigos cristianos). Jesús le dijo a la Samaritana que el Padre busca adoradores que le adoren en espíritu y verdad (Juan 4:23 parafraseado). Para adorar al Padre en “espíritu y verdad” esto conlleva una relación propia con El.  Sin un encuentro íntimo con Jesucristo, seguiremos  siendo los mismos en carácter y pensamiento. La única diferencia es que el alma se liberta al albergar a Cristo. También en esa aceptación y reconocimiento de Cristo el espíritu del hombre comienza a llenarse del Espíritu Santo, para ser receptivo a Él y Sus enseñanzas. Las cuales lo llevan a ser ese varón perfecto, a la imagen de Cristo.
Podemos tener años diciendo que somos cristianos, pero si nuestro testimonio no concuerda con ese reportaje, entonces debemos escudriñarnos, porque podría ser que aún no hemos tenido ese encuentro propio con Cristo. Jesús le pregunto a los discípulos, “¿quién dicen los hombres que soy yo…y que dicen ustedes?” (Marcos 27-29 parafraseado). A veces es necesario saber que dicen los demás de nosotros, pero aún más, que dice la familia y los hermanos en la fe.  No se debe tener temor de hacer esa pregunta, la respuesta solo te debe llevar a meditar en tu caminar con Cristo; el nivel de tu intimidad con El.
Sin una relación propia, íntima con el Mesías, el Salvador, el Libertador de nuestra alma, nunca podremos llegar a la plenitud de Cristo; a ser ese varón perfecto Dios diseño para El. La herencia cristiana no es indicación de una relación personal con Cristo. Desea tu propia experiencia en El; anhela una intimidad personal con tu Salvador. Entonces, podrás decir como dijeron Job y Jacob ¡ahora te conozco cara a cara!

Friday, December 6, 2013

La Necesidad de Meditar en La Palabra

Salmo 78
El salmo 78 nos lleva a meditar en lo que Dios hizo con Su pueblo  y como lo condujo desde que lo eligió pueblo suyo. Muchas veces pasamos por alto salmos como este que nos revelan la trayectoria de Dios con Su pueblo. Es necesario leer y meditar en el trato de Dios con su pueblo Israel. Dios es el mismo de ayer, por lo tanto el mismo amor, paciencia, misericordia que mostro a Israel en su trayectoria para llegar a ser elegido pueblo de Él, lo tiene con la iglesia de su hijo Jesucristo.  Este salmo es muy revelador de las maravillas hecha por Dios para liberar y hacer pueblo suyo a una nación sin historia. Dios le dio nombre e historia a Israel.
 
1Escucha, pueblo mío, mi enseñanza;
inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.
2 En parábolas abriré mi boca;
hablaré enigmas de la antigüedad,
3 que hemos oído y conocido,
y que nuestros padres nos han contado.
4 No lo ocultaremos a sus hijos,
sino que contaremos a la generación venidera las alabanzas del Señor,
su poder y las maravillas que hizo.
5 Porque El estableció un testimonio en Jacob,
y puso una ley en Israel,
la cual ordenó a nuestros padres
que enseñaran a sus hijos;
6 para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que habían de nacer;
y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos,
7 para que ellos pusieran su confianza en Dios,
y no se olvidaran de las obras de Dios,
sino que guardaran sus mandamientos;
8 y no fueran como sus padres,
una generación porfiada y rebelde,
generación que no preparó su corazón,
y cuyo espíritu no fue fiel a Dios.
9 Los hijos de Efraín eran arqueros bien equipados,
pero volvieron las espaldas el día de la batalla.
10 No guardaron el pacto de Dios,
y rehusaron andar en su ley;
11 olvidaron sus obras,
y los milagros que les había mostrado.
12 El hizo maravillas en presencia de sus padres,
en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
13 Dividió el mar y los hizo pasar,
y contuvo las aguas como en un montón.
14 Después los guió de día con la nube,
y toda la noche con un resplandorde fuego.
15 Partió las rocas en el desierto,
y les dio agua tan abundante como las profundidades del océano;
16 hizo salir corrientes de la peña,
e hizo descender aguas como ríos.
17 Pero aún siguieron pecando contra El,
rebelándose contra el Altísimo en el desierto.
18 Y en sus corazones tentaron a Dios,
pidiendo comida a su gusto.
19 Hablaron contra Dios,
y dijeron: ¿Podrá Dios preparar mesa en el desierto?
20 He aquí, hirió la roca y brotaron aguas,
y torrentes se desbordaron;
¿podrá también dar pan?,
¿proveerá carne para su pueblo?
21 Por tanto, al oírlo, el Señor se indignó;
un fuego se encendió contra Jacob,
y aumentó también la ira contra Israel,
22 porque no creyeron en Dios,
ni confiaron en su salvación.
23 Sin embargo, dio órdenes a las nubes arriba,
y abrió las puertas de los cielos;
24 hizo llover sobre ellos maná para comer,
y les dio comida del cielo.
25 Pan de ángeles comió el hombre;
Dios les mandó comida hasta saciarlos.
26 Hizo soplar en el cielo el viento solano,
y con su poder dirigió el viento del sur,
27 El hizo llover sobre ellos carne como polvo,
aladas aves como la arena de los mares,
28 y las hizo caer en medio de campamento,
alrededor de sus viviendas.
29 Comieron y quedaron bien saciados,
y les concedió su deseo.
30 Antes de que hubieran satisfecho su deseo,
mientras la comida aún estaba en su boca,
31 la ira de Dios se alzó contra ellos
y mató a algunos de los más robustos,
y subyugó a los escogidos de Israel.
32 A pesar de todo esto, todavía pecaron
y no creyeron en sus maravillas.
33 El, pues, hizo terminar sus días en vanidad,
y sus años en terror súbito.
34 Cuando los hería de muerte, entonces le buscaban,
y se volvían y buscaban con diligencia a Dios;
35 se acordaban de que Dios era su roca,
y el Dios Altísimo su Redentor.
36 Mas con su boca le engañaban,
y con su lengua le mentían.
37 Pues su corazón no era leal para con El,
ni eran fieles a su pacto.
38 Mas El, siendo compasivo, perdonaba sus iniquidades y no los destruía;
muchas veces contuvo su ira,
y no despertó todo su furor.
39 Se acordaba de que ellos eran carne,
un soplo que pasa y no vuelve.
40 ¡Cuántas veces se rebelaron contra El en el desierto,
y le entristecieron en las soledades!
41 Tentaron a Dios una y otra vez,
y afligieron al Santo de Israel.
42 No se acordaron de su poder,
del día en que los redimió del adversario,
43 cuando hizo sus señales en Egipto,
y sus prodigios en el campo de Zoán.
44 Convirtió en sangre sus ríos
y sus corrientes, y no pudieron beber.
45 Envió entre ellos enjambres de moscas que los devoraban,
y ranas que los destruían.
46 Entregó también sus cosechas al saltamontes,
y el fruto de su trabajo a la langosta.
47 Con granizo destruyó sus vides,
y sus sicómoros con escarcha.
48 Entregó también al granizo sus ganados,
y sus rebaños a los rayos.
49 Envió sobre ellos el ardor de su ira,
furia, indignación y angustia,
un ejército de ángeles destructores.
50 Preparó senda para su ira;
no eximió sus almas de la muerte,
sino que entregó sus vidas a la plaga,
51 e hirió a todos los primogénitos en Egipto,
las primicias de su virilidad en las tiendas de Cam.
52 Mas a su pueblo lo sacó como a ovejas,
como a rebaño los condujo en el desierto;
53 los guió con seguridad, de modo que no temieron,
pero el mar se tragó a sus enemigos.
54 Los trajo, pues, a su tierra santa,
a esta tierra montañosa que su diestra había adquirido.
55 Y expulsó a las naciones de delante de ellos;
las repartió con medida por herencia,
e hizo habitar en sus tiendas a las tribus de Israel.
56 Empero ellos tentaron y provocaron al Dios Altísimo,
y no guardaron sus testimonios,
57 sino que se volvieron atrás y fueron desleales como sus padres;
se desviaron como arco engañoso.
58 Pues le provocaron con sus lugares altos,
y despertaron sus celos con sus imágenes talladas.
59 Al oírlo Dios, se indignó,
y aborreció a Israel en gran manera.
60 Abandonó la morada en Silo,
la tienda que había levantado entre los hombres,
61 y entregó al cautiverio su poderío,
y su gloria en manos del adversario.
62 Entregó también su pueblo a la espada,
y se indignó contra su heredad.
63 El fuego consumió a sus jóvenes,
y no tuvieron canciones de bodas sus doncellas.
64 Sus sacerdotes cayeron a espada,
y sus viudas no pudieron llorar.
65 Entonces despertó el Señor como de un sueño,
como guerrero vencido por el vino,
66 e hizo retroceder a sus adversarios,
poniendo sobre ellos una afrenta perpetua.
67 Desechó también la tienda de José,
y no escogió a la tribu de Efraín,
68 sino que escogió a la tribu de Judá,
al monte Sion que El amaba.
69 Y edificó su santuario como las alturas,
como la tierra que ha fundado para siempre.
70 Escogió también a David su siervo,
lo tomó de entre los apriscos de las ovejas;
71 lo trajo de cuidar las ovejas con sus corderitos,
para pastorear a Jacob, su pueblo,
y a Israel, su heredad.
72 Y él los pastoreó según la integridad de su corazón,
y los guió con la destreza de sus manos.
 
 
 
 
 

Wednesday, September 25, 2013

Brilla Donde Estas

Dios manda a mostrar la luz de Cristo dondequiera que el cristiano llegue.  “14Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; 15 ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud[a], sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. 16 Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:14-16). Muchos desean estar en lugares distinto de donde están. Dicen “me gustaría ir a la cárcel o al hospital a ministrar” pero la realidad es que debe ministrar, brillar y dar sabor al lugar donde el Padre te tiene plantado en este momento. Nuestro Señor Jesucristo desea que brillemos donde Él nos planta; somos la Luz de Cristo en la tierra. El cristiano es la Sal que el mundo necesita para sentirle el sabor al vivir. Negarse a sí mismo implica mostrar al mundo que en Cristo todo se puede sobrellevar.  Esto no es mostrar un evangelio de prosperidad, sino una verdad de vida que poseen los cristianos...que "todo lo podemos en Cristo que nos ¡fortalece!"  

Se están viviendo tiempos difíciles, y ya que el sol sale para todos, los cristianos también están expuestos a esta temporada que la humanidad está cursando. Muchos aseguran que estamos viviendo el tiempo de la pre-tribulación, pero la realidad es que son tiempos cruciales para la iglesia de Jesucristo. Mateo 24:12 revela el estado en el cual estarán muchos cristianos al final de los tiempos. Tiempos de frialdad espiritual, de conformismo moral y falta de búsqueda del Señor. En estos tiempos se probara la fe del cristiano, y muchos apostataran de la fe que han creído. La visión cristiana estará en juego y muchos abandonaran la fe. Tiempos peligrosos serán estos. El cristiano será pasado por el fuego, y en el proceso se quemara o saldrá brillando. Lo que salvara al cristiano es el fundamento Cristo céntrico que tenga asentado, pero sobre todo, un entendimiento que ese ¡NO ES SU DESTINO FINAL! 

José vivió momentos precarios, incluyendo el rechazo de sus hermanos mayores, pero este no desmayo ante sus adversidades.  José había tenido sueños reveladores de un destino diferente al que actualmente estaba viviendo. Él sabía que la cárcel no era SU DESTINO FINAL y mantuvo la fe y la esperanza en esos sueños que tuvo. José estaba convencido (basado en los sueños reveladores que tuvo) que algún día sus hermanos iban arrodillarse delante de él. Este no tenía idea como sucedería, pero tenía la convicción que sucedería. Después que José entro en SU DESTINO, Regidor de Egipto, pudo decirle a sus hermanos, "para esto el Señor permitió todo mi sufrimiento, para que mi Pueblo fuera salvo del hambre."
 
El cristiano tiene la promesa de un destino glorioso en Cristo Jesús. Lo que estamos viviendo en el presente no es nuestro destino final. El cristiano debe descubrir lo que el Padre tiene destinado para él. Lo que estamos pasando es temporal, y la mira a ese destino, pronosticado por el Padre, es lo que nos debe impulsar a vencer las vicisitudes del presente. Hoy estamos aquí, pero este no es nuestro lugar final, hay un destino el cual debemos conquistar para producir el “cien por uno” en el Reino de Cristo. Estamos ubicado en el reino terrestre para cumplir una misión (Marcos 16:15) se nos ha encomendado. ¿Cuál es tu sueño? ¿Qué deseas hacer/lograr para Cristo? ¿Es Cristo tu visión? ¿Estas tratando de glorificar a Cristo en todo tu hacer/caminar/vivir? ¿Dónde está puesta tu vista? ¿A quién le estas sirviendo con tu vida? ¿Dónde está tu corazón? La Biblia nos ensena que donde esta nuestro corazón revela el tesoro que anhelamos (Mateo 6:21). ¿Qué anhela tu corazón? ¿Anhela tu corazón a Cristo o tus propios intereses? 

El apóstol Pablo descubrió el motivo de su vida, Cristo: “mas no vivo yo, vive Cristo en mí,” “¿Quién nos separara del amor de Cristo…? Pablo sufrió penalidades, de tal magnitud que murió por defender la fe de Cristo. El destino de Pablo no era defender la Ley judía, matando todos aquellos que profesan la fe de Cristo. Al contrario, y sin el saberlo, el destino de Pablo se cumplió cuando se convirtió a Jesucristo y dejo todo para predicar el evangelio a los gentiles – SU DESTINO. Por eso leemos de un Pablo que aunque en medio de sufrimientos, apedreado, dejado por muerto, etc., no escatimo ni su propia vida para lograr cumplir SU DESTINO.  Pablo era feliz donde estaba, estaba en el centro de la voluntad del Padre. Nada le era más valioso que predicar a Jesucristo donde quiera que llegaba; este hombre llevaba la luz de Cristo donde sus pies pisaban. Pablo era un hombre feliz, contento con lo que hacía. Encontró sentido a su vida después de su conversión. Antes de eso era un hombre amargado, con enojo, ira, despiadado. A este no le importaba quitarle la vida a alguien por lo que él pensaba era la única verdad (la Ley judía). Muchos dirían que pablo sufría, y es cierto, en su humanidad el sufría penalidades, su cuerpo era maltratado y sangraba, pero en lo espiritual el crecía con cada latigazo y pesadumbre que recibía. Este entendimiento es loco al hombre natural o al cristiano que no ha logrado visualizar su destino personal. Cuando logramos recibir la revelación del llamado, estamos a la expectativa y el presente no nos afecta, solo visualizamos ese destino el Padre ha pronosticado para cada soldado de Jesucristo. Unos serán pastores, otros evangelistas, otros maestros, etc., pero todo cristiano ha sido destinado para una tarea en el Reino. Te darás cuenta cuando llegues a ese momento de tu vida, ya que no habrá otro deseo y anhelo que llene tu corazón, nada te molestara ni entristecerá ya que estarás enfocad en TU DESTINO. Por ahora, brilla donde estas, y luego veras ¡el resplandecer de Cristo en ti! 

Hermano en la fe de Cristo, no desmaye ni permita que tu corazón se entristezca, mira al cielo y recuerda que hay algo mejor que espera por ti. Tu presente puede parecer oscuro, pero hay un destino para el cual fuiste creado. Gózate en esa verdad!  Espera al Padre, no te impacientes, Él te pondrá en el lugar central de Su voluntad…solo espera. Entonces podrá decir como dijo el apóstol Pablo “¿quién nos separara del amor de Cristo?

 


 
 

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Friday, August 9, 2013

La GranTribulación


La palabra TRIBULACION, en un lenguaje simple, significa sufrimiento, angustia, aflicción, opresión. En latín, donde se origina esta palabra – TRIBULUM- significa “borde de una trilladora.” Cuando se habla de tribulación en medio de los creyentes se está refiriendo, generalmente, al sufrimiento y la angustia del pueblo de Dios y la realidad prevista entre los seguidores de Cristo. “Así como las tribulaciones fueron inevitable y previsibles en el ministerio mesiánico de Jesús, también estarán presentes entre Sus seguidores.” Juan 16:33b (LBLA) habla de la tribulación a venir, pero el Maestro consuela diciendo: “En el mundo tenéis tribulación; pero confiad[a], yo he vencido al mundo.” Romanos 8:35 recuerda: ¿Quién nos separará del amor de Cristo[a]? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Este tipo de tribulación que vive el creyente lo hace participante en los sufrimientos de Cristo. También, ayuda al creyente a moldear el carácter y alentar y consolar a otros que atraviesan situaciones similares. Las tribulaciones el creyente experimenta debe acercarlo más a Cristo, pero para adquirir esto, es necesario que se analicen en el espíritu.

En otro sentido bíblico, la tribulación en término escatológico es extensamente discutida por los estudiosos de La Palabra. La expresión “GRAN TRIBULACION” se refiere a la época de angustia que dará paso a la segunda venida de Cristo. porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás.” (Mateo 24:21 LBLA). El libro de Daniel 12:1b describe este tiempo diciendo: “será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces.” Apocalipsis 7:14b habla de los que salen vencedores de la Gran Tribulación, Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Este tema de la “gran tribulación” tiene a muchos creyentes en incertidumbre, ya que existen varias vertientes de este evento a ocurrir. Entre estas vertientes se encuentran los pre-milenialistas dispensacionalistas, los pos-milenialistas, los milenialistas y los pre-milenialistas históricos (pos-tribulacionistas).  Los pos-milenialistas y milenialistas “consideran que la gran tribulación es un periodo breve e indefinido al final de esta era.” Mientras que los premilenialista dispensacionalistas “identifican la tribulación con la semana setenta de la profecía de Daniel (9:27), un período de siete años cuya segunda mitad es la gran tribulación. El arrebatamiento de la iglesia precede una tribulación literal de siete años que va seguida de la segunda venida de Cristo.” Los premilenialistas históricos afirman que la gran tribulación precede al milenio y, por lo general “ensenan que tanto los creyentes como los incrédulos atravesaran ese periodo.”

Como dijo Jesús, conocer los eventos es importante. En el libro de Mateo capítulo 24 el Maestro relata los hechos a ocurrir antes de Su venida. En Lucas 21:29-33 (LBLA) Jesús narra la parábola de la higuera. Él dice: “… Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya brotan las hojas, al verlo, sabéis por vosotros mismos que el verano ya está cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que el reino de Dios está cerca. En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.  Lo importante de conocer los tiempos no debe ser para arrepentimiento o poner la vida en orden. El creyente debe siempre estar preparado para irse con el Señor, sea que le llegue su hora de morir o que Cristo venga. Este no debe estar preocupado por los tiempos, solo debe preocuparse para que sea que muera o que se vaya con Cristo, el Señor lo encuentre haciendo Su obra. Es bueno reconocer los tiempos para ser más agresivos en rescatar las almas de satanás, pero no para arreglar tu vida. “A los creyentes se los exhorta a concentrar su atención en Cristo y fijar su esperanza en El, no en los eventos en torno a Su venida.” Independiente del tiempo que ocurrirá la “Gran Tribulación” sea antes, durante, o después del Milenio, lo que importa es que estés preparado para irte con Cristo. Si es antes ¡Gloria a Dios! si es durante ¡Gloria a Dios! si es después ¡Gloria a Dios!

 




 

 

Tiempo de Decisión Firme

Seguir a Cristo cuesta . Jesús declara en Mateo 10: 34-39: 34  No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sin...