Monday, January 19, 2015

Primero Tu Casa

Juan 1:11ª
“A los suyo vino…”

La Biblia está llena de referencias acerca de la necesidad de atender la familia, dando énfasis al cuidado de “los tuyo” primeramente y luego los demás. La primera parte del versículo referenciado (Juan 1:11) ilustra que Jesús vino primero a los suyos. La Biblia presenta varios acontecimientos, pero existe una historia en particular que muestra, de una forma directa y precisa el mensaje de atender y saciar “los tuyos” y después a los demás. Esta mujer Sirofenicia  buscaba ayuda del Maestro para su hija. Ella era gentil, pero había oído del Maestro y fue en su busca. “Una mujer cuya hijita tenía un espíritu inmundo, fue y se postró a sus pies. 26 La mujer era gentil, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara fuera de su hija al demonio. 27 Y El le decía: Deja que primero los hijos se sacien, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos” (Marcos 7: 25c-27). Esta historia presenta a un Jesús que parecía carecer de piedad a la necesidad de esta mujer. Muchos perciben esta anécdota bíblica como algo controversial al carácter de Jesús. En realidad, con este comentario, el Maestro dejo claro la importancia de “los tuyos.” Muchos cristianos, Lastimosamente, están haciendo lo contrario. Se enfocan y preocupan en la predicación y salvación de los demás mientras su familia está en necesidad de salvación o restauración. Ministros predicando, salvando y restaurando vidas para Cristo, mientras su familia está perdida en un infierno terrenal. No me refiero aquellos que continúan  testificando a sus familiares, sino de aquellos que se han dado por vencidos porque la familia le rechaza su fe. Algunos piensan que por predicar a los perdidos y servir en la congregación sus familiares serán salvos. Se guían por el versículo: “Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa” (Hechos 16:31), pero esto no quita que continuemos el trabajo familiar de salvación y restauración.
Hechos 1:8 connota el orden que se debe seguir en cuanto a servicio, predicación y ministración se refiere. …”y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Jerusalén, en un sentido figurado, simboliza “los tuyos.” También es necesario entender que “los tuyos” no representa únicamente a la familia biológica, sino también la familia en la fe. Muchos pastores descuidan las ovejas de su redil. Estos consideran que estas ovejas no necesitan ni requieren el grado de atención de las perdidas o descarriadas, y solo se preocupan por añadir más ovejas al redil.  La realidad es que muchas de las existentes están perniquebradas, heridas, dañadas, en necesidad de ser atendidas. Algunos pastores no entienden los éxodos en su congregación, y se preguntan por qué el Espíritu Santo no sigue añadiendo “los que han de ser salvos” a su ministerio. Hombres sin discernimiento, ¿Cómo va el Espíritu Santo añadir más ovejas a un redil que no es atendido por su pastor?
Es necesario un despertar pastoral de la necesidad interna de su congregación. Miembros emigrando y pastores que no se dan cuenta. Es tan poco el valor que les dan a sus ovejas que no invierten tiempo con ellas para conocerlas y saber sus necesidades personales. Ni siquiera se perciben cuando se van del redil. Estos solo piensan en como atraer más; su enfoque es externo. Invierten en programas y actividades evangelisticas, con mucho atractivo, para promover su ministerio, haciéndose omiso a la necesidad interna de la congregación.  No están viendo lo que está sucediendo en su congregación porque están mirando el redil de al lado para competencia.  Que Dios tenga misericordia de esos líderes.
Jesús vino a los suyos, y aunque estos no le recibieron no dejo de tratar de predicarles las buenas nuevas. Siempre que tuvo la oportunidad lo hacía. Podía salir de Jerusalén pero siempre regresaba con la esperanza de dar a conocer el Reino de Dios en medio de ellos. El Mesías prometido con tantas ansias esperaba, pero su venda religiosa no le permitió ver lo que tenían en medio de ellos; frente a ellos. Muchos pastores no ven lo que está sucediendo en medio de ellos, con las ovejas, porque su enfoque esta distorsionado. Israel esperaba un Mesías llegando con un gran ejército y perdieron la oportunidad brindada. Pastores están perdiendo su redil porque le falta trato; no están recibiendo amor ni cuidado de su pastor. Muchas se sienten solas y abandonadas. El Espíritu Santo no las dejara sola. Le dará otro pastor que las cuide y ame así como Cristo ama Su iglesia. El buen pastor deja las 99 para irse en busca de la que está perdida, herida, enferma. El buen pastor conoce sus ovejas y ellas lo conocen a él. Existe una relación cercana, este siente el dolor de ella y la cuida. En esto se conoce el pastor con llamado al asalariado, este cuida las ovejas que tiene en su redil, no anda en competencia, ni procura atraer las ovejas de otro redil.
 Analiza y evalúa tu ministerio pastor. Antes que venga el Espíritu Santo y te ponga en balanza.
Que Dios continúe añadiendo más ovejas a los pastores llamados por El.  


Saturday, January 10, 2015

Hombres insensatos

(Jueces 16:4-21; Mateo 16:1-4)

“El amor ciego es peligroso, sobre todo cuando el hombre cae en manos de una extranjera.”


El hombre insensato carece de sabiduría e inteligencia. Este basa sus decisiones en las emociones y el sentir. Cuando esto hacemos tendemos a equivocarnos, y las consecuencias son devastadoras…hasta morir. Esto le paso a Sansón, hombre separado por Dios, para Dios. Lamentablemente este carecía de sabiduría, lo cual produce falta de dominio propio. Jueces 16 muestra una fotografía clara de un hombre insensato. Aunque elegido desde el vientre de su madre con un propósito especifico (Jueces 13), este juez de Israel era impulsivo, almático, no escuchaba razones ni consejos. Razón tenía Salomón cuando pidió sabiduría en vez de riquezas materiales. La falta de sabiduría engendra necedad e insensatez. Este síndrome (insensatez) es tan grave que no permite al individuo ver ni escuchar; venda los ojos y oídos de una manera global. Pero como Sansón, así muchos cristianos en este tiempo. El titulo ministerial, o la educación bíblica no es símbolo de sabiduría. Estos no abolen o invalidan la insensatez.

La Sabiduría es un don de Dios. Salomón entendía esto. Salmos 111:10 anuncia que el principio de la sabiduría  es el temor a Jehová. Santiago exhorta que…”si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (1:5). Existen dos tipo de sabiduría, la terrenal y la de lo alto, la que viene del cielo. Santiago 3 del 13-18 presenta estos dos tipo de sabiduría: 13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Que muestre por su buena conducta sus obras en mansedumbre de sabiduría. 14 Pero si tenéis celos amargos y ambición personal en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad. 15 Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural, diabólica. 16 Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala. 17 Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente, llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía. 18 Y la semilla cuyo fruto es la justicia se siembra en paz por aquellos que hacen la paz.”

El hombre insensato es torpe y no tiene conocimiento (Salmos 92:6; Proverbios 30:2). Este actúa como una bestia (Salmos 73:22; 32:9) y no entiende justicia (Proverbios 28:5). La sabiduría es muy alta para este (Proverbios 24:7). Proverbios está repleto de advertencia contra la insensatez y necedad. Salomón, a su tercera edad, advirtió lo que surge de un corazón insensato, necio. A este le fue dada Sabiduría del cielo, pero aun decidió ser necio. Entendiendo las dos facetas (sabiduría vs insensatez), ya que vivió en ambas, escribió Eclesiastés y Proverbios para advertir al hombre de los males que acarrea la insensatez vs la grandeza de la sabiduría viviendo en el temor de Jehová. Este autor, aunque le fue dado sabiduría de lo alto, decidió vivir en insensatez y necedad. Con esto entendemos, que aunque Dios nos cede el favor de la sabiduría, está en nosotros decidir qué hacemos con ella.   

Así como a Sansón, ¿cuántas veces somos advertidos del mal que nos acecha? ¿No fueron suficientes las señales para que Sansón entendiera que esta Dalila, aparte de ser filistea, lo que deseaba era destruirlo? ¿Por qué Sansón carecía de discernimiento espiritual? Hasta un niño entendería lo que estaba pasando y se hubiera alejado inmediatamente de ese escenario. Entonces, ¿Qué le paso a Sansón? Las señales fueron claras. Dios le dio amplia oportunidad de escapar de ese ambiente, entendiendo que esta mujer solo buscaba su ruina. A Sansón le gano la insensatez y necedad. Pero el no es el único. La historia de Sansón se sigue repitiendo en estos tiempos. Escuchamos de hombres Nazareos actuando de la misma manera que Sansón. Algunos han perdido la unción y a otros el Espíritu Santo aun le está dando oportunidad de que reaccionen y escapen de la insensatez y necedad y regresen a la sabiduría de Dios. La historia de Sansón es muy triste. Esta ha sido registrada en Las Sagradas Escrituras para nuestro conocimiento y entendimiento. No seamos necios pensando que esto no pasó literalmente. Sansón fue real y así como le paso a él nos puede pasar a nosotros si pasamos por alto las advertencias del Espíritu Santo. Dios no puede ser burlado, y aunque te haya elegido como nazareo no violara Su orden de disciplina y consecuencias.

Evalúa tu caminar delante de Dios. Mira si hay en ti camino de perversidad y pídele a Dios fuerzas para salir de ese ambiente que te tiene atrapado y esclavizado. Sansón fue un esclavo de sus emociones lo cual lo llevo a la necedad e insensatez. Si Dios te permitió leer este material, míralo como otra oportunidad El te brinda para liberarte y sacarte de donde estas. El tiene pensamiento de bien y no de mal para tu vida. El desea seguir usándote para Su Reino, no permita que la necedad e insensatez reine en ti y mueras. Esta podría ser tu última advertencia de parte de Dios. El no desea avergonzarte, sacando tu necedad a la luz, al contrario, Su deseo es el de restaurarte y llenarte de Su sabiduría. No desprecies la oportunidad.

Dios te de sabiduría para que tomes ventaja de esta oportunidad El te brinda.




Saturday, January 3, 2015

“Desatadle y Dejadle Ir”

(Capitulo cuarto de mi Tesis presentada en el 2013)

“Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir” (Juan 11: 39-44VRV).
            Las ataduras internas no desaparecen con la conversión. En su artículo ‘Sanidad del Alma’Guillermo Maldonado escribe, “las personas creen que una vez que reciben a Cristo, ya se terminaron todos los problemas y que todo es hecho nuevo. La pregunta es: ¿en qué parte de su ser total fue hecho todo nuevo? fue en el espíritu; el alma y el cuerpo siguen siendo los mismos.”A la voz de Jesús,Lázaropudo haber salido de aquella tumba sin vendasni sudario, el debió haber salido corriendo, gozoso, danzando, saltando – ¡la vida le había sido devuelta!  ¿Quién es aquel que regrese de la muerte, después de cuatro días muerto, no salta de regocijo? Jesús le estaba dando a Lázaro una nueva oportunidad de vida para hacer las cosas diferentes.Este fue liberado de la muerte, pero seguía atado y vendado. La historia de Lázaro muestra enforma literal, visible, lo que sucede después de la conversión a Cristo. El alma es liberada durante la conversión, pero la sanidad de esta toma su tiempo.La santificación es la vía por la cual el alma sana, y esta es un proceso. En este proceso, el Espíritu Santo obra en la mente, corazón (alma) del creyente, encaminándolo hacia un varón perfecto, sin heridas en el alma, preparándolo para la llegada de su Amado.
            Al hombre se puede engañar, pero a Dios no, El conoce lo más profundo del ser creado. Al hombre natural las atadurasenraizadas le son visibles mediante el comportamiento, pero Dios conoce el interior del hombre. En Cristo se obtiene la salvación del alma y libertad del espíritu, más la santificación es el trabajo del Espíritu Santo. Elalma del hombre se va contaminando con el tiempo, las continuas heridas de la vida y los traumas avivan cicatrices pasadas; la falta de perdón a sí mismo y a los demás causa que el alma continúe atada. La obra de sanidad y santificación en el creyente es continua y termina cuando Cristo venga por Su iglesia. El creyente va escalando peldaños, y cada herida sanada en su alma lo acerca más a Cristo; lo hace más semejante a su Maestro. Tesalonicenses 5:23 revela que la santificación es un proceso: “y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma, y cuerpo, sea preservadoirreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (LBLA).
            La mayoría de hombre tiene dentro de sí heridas del pasado. Muchas veces estas heridas están profundamente arraigadas, al punto que ni el individuo que la acarrea la detecta. “Es a través de esas heridas que satanás encuentra un asidero para acosar a su víctima.  Estas heridas nos atan al pasado y a la persona que nos hirió, se infectan con otros espíritus malignos y se van acrecentando.  Los demonios se unen entre sí para formar una cadena de opresión en la persona, a mayor cantidad de demonios, mayor el grado de esclavitud” (Vida Nueva Para El Mundo). El Rechazo es una de las heridas más desequilibrante y dañina. La persona rechazada está en riesgo de desarrollar problemas emocionales que no atendidos a tiempo, pueden generar trastornos mentales.“El rechazo es un espíritu maligno que con frecuencia obtiene entrada prenatal” (Vida Nueva).  Este mal del alma, el cual puede originarse en el vientre de la madre, se considera el más desbastador de las heridas del alma.Algunas de las manifestaciones o señales de este mal son el aislamiento, la adición, estima baja, enojo, ira, violencia, orgullo, celos, envidias, maledicencia.  En muchas ocasiones el rechazo repetido puede ocasionar que la persona carezca de emoción, induciendo al individuo a comportamientos antisociales, y hasta homiciditos. Este tipo de persona tiende a fracasar en sus relaciones interpersonales; no mantiene relaciones duraderas, y su relación con Dios carece de fundamentos, ya que se le dificulta confiar sus sentimientos a alguien. “Una necesidad básica del ser humano es ser amado.  Cuando nos sentimos amados y aceptados desarrollamos de manera espontánea, confianza en nosotros mismos y podemos aceptar y amar a los demás” (Vida Nueva).
Así comoel rechazo, existen otros males arraigados en el alma.Cristo libero el alma para que fuera libre, no que continuara amarrada y atada por heridas del pasado. En Cristo está la fuerza espiritual para sanar los males del interior, males que han mantenido el alma esclava. El Salvador del alma desea que esta sane y prospere, es la única manera que se goce de la Salvación.“Hay muchos creyentes que han nacido de nuevo, irán al cielo, son hijos de Dios y el Espíritu Santo vive en ellos. Sin embargo, siguen atados al pasado y a las heridas recibidas; continúan atados a vicios y son víctimas de la depresión, dejándose dominar por sentimientos de rechazo, complejos de inferioridad, ataduras sexuales, temores, inseguridades, y además, arrastran maldiciones generacionales; por esa razón, necesitan recibir la sanidad interior y la liberación” (Guillermo Maldonado, Sanidad del Alma).
            Algunas personas no sanan, aunque están en Cristo Jesús, ya que carecen de perdón y olvido. Según el artículo de Vida Nueva, “La llave de la sanidad interior es el perdón.” Existen personas que en vez de vivir en el gozo de Cristo, están viviendo en miseria espiritual y emocional.La depresión, ansiedad, el enojo, la maledicencia, la amargura, el odio yel rencor son sus aliados y compañeros. Estas son personas infelices, todo le parece mal y miranla vida oscura; no pueden ver la claridad porque su alma esta en tinieblas; están atados por heridas del pasado; heridas que continúan abiertas. Es triste reportar que la iglesia de Jesucristo está llena de creyentes  enfermos del alma, perniquebrados, muertosespiritualmente. A estos creyentes, muchas veces, se les maltrata con acusaciones de falto de fe y vida espiritual cuando en realidad lo que necesitan es ayuda para ser desatados y poder ser libres para marchar hacia el propósito de Dios para sus vidas.  “Desatadle y Dejadle ir” fue la orden de Jesús a Sus discípulos, El No dijo a Lázaro Desátate y Vete. Lázaro no podía desatarse solo de los lienzos y vendas que no lo dejaban moverse, estaba embalsamado.  Aquellos creyentes enfermos del interior (alma) necesitan dirección y ayuda de los hermanos en la fe para sanar.
Existenalgunas personas que en toda su existenciaaprendieron a vivir con traumas y heridas, de tal modo que no perciben el daño estas han causado en su vida, para ellos su vida es normal. Otras personas  viven en negación para evitar enfrentarse a la realidad de su alma, mientras que otras simplemente se niegan a reconocer la existencia de sucesos traumáticos en su vida, así evitando sentimientos de culpa, estás personas estánconformes como viven y aceptan su vida. Incluso, estos son cristianos activos en la iglesia, en la comunidad; siempre están dispuestos y disponibles cuando se les invita para la obra del Señor; oran, ayunan, hacen obras de caridad, pero ¿quiénes son detrás del telón? Dios escudriña los corazones y ve más allá del hombre; es fácil engañar al hombre, pero nunca a Dios.Las heridas emocionales no pueden mantenerse escondida por siempre, el cuerpo no está diseñado para destrucción propia, es lo que sucede cuando las enfermedades emocionales no se descargan apropiadamente. Las heridas del alma no sanan con ignorarlas, se deben enfrentar. “Cuando intenta esconderse detrás de la puerta del dolor (las emociones heridas), va a tener que regresar a través de la misma puerta para adquirir su libertad” (Maldonado).
            Jesús ordeno a los discípulos que desataran a Lázaro, solo desatado este podría caminar. Jesús le da vida al hombre para que viva sana y libremente. El usa  herramientas, en este caso los discípulos, para que ayudaran a Lázaro ser completamente libre y pudiera marchar.La sanidad interior o sanidad del alma, es el proceso mediante el cual el individuo es liberado de ataduras que le impiden gozar de su nueva vida en Cristo. Lázaro tenía nueva vida en Cristo, pero aún no podía gozar de esa vida porque estaba atado. Igual que en Su tiempo, Jesucristo continúa hoy usando lo que está disponible a Él para la edificación de Su iglesia. El usa sus ministros: Pastores, Maestros, Profetaspara que edifiquen Su iglesia. El desea una Iglesia que marche con pisadas firmes,una Iglesia que se goce del evangelio y las promesas del Padre.
Dentro de la ministración espiritual esta la ministración del Alma. Esta debe de ser ministrada para libertad interna, y así poder ejercer su potencial en Cristo. Jesús ministro sanidad en el cuerpo de Lázaro para que volviera a la vida; Él le devolvió espíritu de vida a su alma, en cambio, a los discípulos le toco ministrar sanidad interior, para que Lázaro fuera completamente libre. Esta historia bíblica refleja, de una manera literal yvisiblelo que sucede en la conversión a Cristo. Se puede inferir que el Maestro quiso mostrar el proceso de restauración del ser integral.El ministrante de la sanidad interior debe conocer las áreas de necesidad del que va a ser ministrado, del mismo modo, la persona que va a ser ministrada debe identificar esas áreas  y entender su necesidad de sanidad interior; este debe enfrentar sus heridas.El ministrante tampoco debe ministrar a la ligera. La Escritura recomienda no ser ligeros al ministrar ni imponer las manos (1 Timoteo 5:22). “A la hora de ministrar sanidad, debemos diferenciar las causas y los orígenes de las enfermedades, distinguiendo cuando estas proceden del pecado, del castigo, de la violación de las leyes, o al desgaste producido por la edad y la dureza de la vida. Partiendo de esta clasificación, estableceremos que las enfermedades tienen diferentes orígenes o causas” (Vida Nueva). Cristo tiene el poder para sanar todas las enfermedades sin importar su género u origen, El conoce al individuo y lo que ha transcurrido en su vida. Jesús penetra las áreas de dolor y pone ungüento sanador, pero El desea que las dolencias internas se confiesen y que confiemos en Él. El rey David entendió que mientras callaba su dolencias su alma se envejecía (Salmo 32:3), por lo que confió en Su Creador y le hablo de sus padecimientos. David reconoció que Su Creador sabía los traumas de su niñez, heridas que afectaban su vida actual.El secreto de la sanidad interior comienza en aceptar que existen heridas que han estado gobernando el interior, que estas se deben confesar para que no ejerzan más poder en el individuo.
Las experiencias dolorosas y traumáticas en la vida del hombre determinan sus relaciones y desenvolvimiento a las situaciones presentes.  “En la vida emocional no hay espacio ni tiempo, lo que afectó al individúo en el pasado tiene vigencia en el presente y futuro. Somos el producto de todas las experiencias de nuestra vida. Si hubo heridas en el pasado, estas distorsionan lo que percibimos en el presente” (Nueva Vida). Las  reacciones a simples sucesos de la vida, revelan cómoestáel alma. A veces la persona se expresa de manera violenta a cosas simples, esto es una muestra que existen ataduras que aun gobiernan el interior. El organismo nada olvida. La mente es como una grabadora que todo lo registra y las heridas que permanecen sin sanar afectan las emociones y el pensamiento controlando el carácter y comportamiento, al no actuar para eliminarlas, estas permanecerán afectando y regulando la vida en toda dimensión. La televisión, el internet, los periódicos y revistas, relatan de sacerdotes y ministros de la Palabra de Dios envueltos en pecado. Algunos juzgarían que situaciones presente incito estos ministros a dicho comportamiento, pero después de extensas investigaciones la verdad sale a relucir, descubriendo que tales hombres y mujeres vivían doble vida. Estos predicaban La Palabra pero se le dificultaba vivirla ya que traían arraigado en el alma traumas y heridas del pasado. La Escritura relata en Lucas 8:17 que todo,eventualmente, se conocerá: “Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz” (LBLA).El Espíritu revela el estado del corazón y ofrece al individuo oportunidades para que actúe. El trae al consciente las heridas reprimidas, no para avergonzar sino para sanar, y lo recomendable es actuar de inmediato, para evitar que las mismas ataduras avergüencen, mostrándose en cualquier momento de catarsis. El Padre celestial desea que todas las ataduras que impiden acercarse a Él sean desatadas; El desearevelar Su propósito en la vida del creyente y que este marche en ese propósito.
Los ministros con enfermedad del almatienden impedir y negara otros creyentes la oportunidad de sanar las heridas del alma. De la manera que ellos están enfermos y rechazan la ayuda del Espíritu Santo para que sane sus heridas, también obstaculizan para que otros sanen. Algunas congregaciones cierran sus puertas porque los pastores no permitenque el Espíritu Santo sea quien gobierne, con esto son piedra de tropiezos a los miembros de la congregación.  Estos detienen la ministración del Espíritu al no cederle lugar al El para que trabaje en sus vidas y en las vidas de los miembros.  Dios es celoso con la Iglesia, Su Hijo Jesucristo pago un precio muy alto para rescatarla, pero El en Su misericordia y Gracia les da oportunidad a estos pastores y ministros para que se arrepientan y se conviertan.En caso que el ministro rechace la reprensión del Espíritu, entonces conocerá al Padre como “fuego consumidor.” El Padre Celestial no va a permitir que la Iglesia perezca bajo el mando de un ministro tirano, quizás asalariado, que no tiene amor por la iglesia, Él siempre va a defender la perniquebrada, la indefensa, la subyugada por un Pastor sin entendimiento, que rehúsa la ayuda del Espíritu para restaurar su vida y la de los miembros.
Los capítulos dos (2) y tres (3) de Apocalipsismuestran al Espíritu hablándole a las iglesias. Una de ella cree estar viva, pero el Espíritu le dice que está muerta. A veces se interpreta que el estar predicando y en crecimiento número es sinónimo de crecimiento espiritual. El Espíritu le dice a la iglesia en Sardis: “Y escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas, dice esto: 'Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, pero estás muerto.2 'Ponte en vela y afirma las cosas que quedan, que estaban a punto de morir, porque no he hallado completas tus obras delante de mi Dios.3 'Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete. Por tanto, si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti” (3:1-3). El Espíritu habla y revela antes de actuar. Muchas veces habla al corazón y otras por medio de sus mensajeros, los profetas.Aquellos sensibles a Él escuchan y se humillan, arrepentido, como lo hizo el rey Josías (2 Crónicas 34), pero otros, en su orgullo y falta de discernimiento, reniegan el mensaje. Estos acusan al mensajero (profeta) de mentiroso, y en muchas ocasiones lo avergüenzan delante de la congregación. El Espíritu sigue siendo paciente, hasta el día que todo sale a la luz y el ministro es expuesto y entregado a satanás: “En ese momento, entreguen a Satanás al que cometió el pecado. Su deseo pecaminoso [a] será destruido, pero su espíritu será salvo en el día en que el Señor venga” (1 Corintios 5:5). Cuando el profeta Natán llegó donde el rey David para revelarle su pecado (2 Samuel 12), David no se enojó conel profeta ni lo avergonzó delante de sus servidores, al contrario, se humillo aceptando su pecado y la reprensión de él, y aunque su pecado incurrió en consecuencias, por la magnitud de su humildad ante Dios, David recibió el más alto título dado a un hombre por Dios: un hombre de acuerdo a Su corazón.
            La muerte de Lázaro se asemeja a la muerte de la hija de Jairo; Lázarosolo dormía. Lucas 8:40-56 relata la historia de la hija de Jairo.  Los versículos 51-55 muestran cuando Jesús entro a la casa de Jairo para ejecutar el milagro: “Y cuando Él llegó a la casa, no permitió que nadie entrara con El sino sólo Pedro, Juan y Jacobo, y el padre y la madre de la muchacha. Todos la lloraban y se lamentaban; pero Él dijo: No lloréis, porque no ha muerto, sino que duerme. Y se burlaban de Él, sabiendo que ella había muerto. Pero El, tomándola de la mano, clamó, diciendo: ¡Niña, levántate! Entonces le volvió su espíritu, y se levantó al instante, y Él mandó que le dieran de comer” (LBLA).“La obra más grande que hace el Espíritu Santo fue convencer de pecado y recordarnos que no estábamos muertos, sino que solamente dormíamos.” (Dr. Fuentes, La Libertad Del Alma). La Iglesia, en estos tiempos,está dormida. Ella solo piensa en lo suyo y en cuidar su propia casa e intereses; esta ensimismada, pero vendrá el día cuando el Señor levante Su ejército; un ejército al cual El despertara de su sueño; “El SEÑOR da su voz delante de su ejército” (v.11ª) y este despertara y se levantara. Ese ejército del que habla Joel (capitulo 2) es un ejército con ímpetu, el cual no temerá de muerte ni dolencias, dirigido por el Espíritu Santo, temible y desgarrador, poderoso dispuesto para la batalla“(v.5d), no se detendrá a nada ni nadie lo podrá paralizar, su único interés serán las cosas del Reino; este solo estará enfocado en establecer el Reino de Cristo en la tierra. Jesucristo desearía que Su iglesia, en estos tiempos, estuviera militando con ese fervor; El anhela una Iglesia despierta, sin ataduras, que ni el pasado, presente, o lo porvenir paralice su marcha. Para que esto acontezca, es necesario que la Iglesia esté libre de heridas y sanada en todas las áreas del ser integral: Alma, Cuerpo, Espíritu. Un ejército compuesto por enfermos físicos y emocionales no dará la batalla, esta perderá antes de haber salido a la guerra. La libertad en Cristo es el primer paso del ser integral. Luego este Ser debe descontaminarse y desintoxicarse para que el nuevo alimento que coma no tenga barreras para producir un efecto del 100%. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque entonces el vino romperá el odre, y se pierde el vino y también los odres; sino que se echa vino nuevo en odres nuevos” (Marcos 2:22 LBLA).Mientras el cuerpo esta intoxicado, este no podrá digerir, con eficacia, el nuevo alimento que se le está proveyendo. En Marcos 2:21 La Escritura enseña lo que sucede cuando se incrusta material nuevo en material viejo: “Nadie pone un remiendo de tela nueva en un vestido viejo, porque entonces el remiendo al encogerse tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce una rotura peor.”El alma es igual al Cuerpo, esta no podrá absorber el alimento espiritual mientras existan heridas y traumas en ella, las cuales ha estado adquiriendo desde el vientre de la madre hasta el presente.
            El Dr. Fuentes, de una forma exquisita al entendimiento,explicael pasaje de Lázaro, cuando Jesús le ordeno salir de la tumba y fuera desatado por los siervos. Este Merita ser mostrado completo para mejor entendimiento y apreciación.
“Cuando nos despertó Jesús, como a Lázaro, en figura de nuestra alma que venía con vendas en los ojos, boca, oídos, manos y pies, no podíamos respirar el aire de Dios, no podíamos alabar, y la Palabra de Dios nos dice que todo lo que respire alabe a Jehová; sin embargo, no sabíamos ni podíamos hacer nada, por eso Jesús llamo a sus discípulos, a sus siervos, dándoles la orden de que quitaran las ataduras, que es figura de la ministración al alma.  Los siervos fueron y desataron a Lázaro, no fueron al cuerpo o al espíritu; fue directamente al alma, las vendas son figura de pecados, estorbos, todo aquello que nos impide el buscar a nuestro Dios con libertad.
Los discípulos son figura del discipulado, en el cual nos dan la instrucción, la enseñanza.  El Señor comienza a desatar nuestras vendas por otro medio como lo es el conocimiento de Su Palabra. Por ejemplo, aprendemos a palmera, a danzar, a cantar, a expresarnos libremente ante el Señor, aprendemos a bendecir al prójimo y al hermano todo con gozo de corazón. Cuando nos desataron, fuimos pastoreados nuevamente por El”
(La Libertad Del Alma, págs. 78-79)
Es de extrema importancia que los ministros entiendan la necesidad de ministrar el alma.La realidad es que existen creyentes, en las congregaciones, que todavía andan con lienzos, sudarios y vendas. Gracias a Dios por el Espíritu Santo que esta hoy en la iglesia para ayudarla a discerniraquellos miembros que su alma sigue atada.  ElEspíritusiempre revela al pastor o ministro la necesidad de la iglesia, y es la responsabilidad de este buscar la mejor y más efectiva ayuda disponible para ayudarla,siempre orando, intercediendo, ayunando, ministrando, y ejecutando todas las disciplinas espirituales para que la persona que necesita la ayuda sea ministrada y sanada.Los ministros, deben reconocer que varias veces la necesidad del miembro esta fuera de su capacidad, y su obligación es referir a ese miembro a la institución o profesional entrenado.
Muchos creyentes antes de convertirse a Cristo vivían vidas traumatizadas. Esas heridas causadas por los traumas y desilusiones se arraigan tan profundamente, que aun después de la conversiónse andan con ellas.Algunos se engañan a sí mismos negando el efecto esas heridas aún tienen en su presente. El Padre José Luis explica: “En muchos casos encontramos que el individuo tiene un alto grado de engaño mental; el asume que esas experiencias le afectaron pero solo en el pasado y que ya pasaron y la han perdonado. Estas personas deben reconocer que aun cuando es cierto que estas experiencias están en el pasado, en realidad siguen teniendo resultados dañinos sobre su vida en el presente” (Pasos Para Lograr La Sanidad Interior).
Existe un mover del Espíritu que está concientizando a la Iglesia reconocer la necesidad de consejeros y psicólogos cristianos. Este movimiento está surgiendo porque el Señor de la Iglesiaobserva la escasez de ministración en la Iglesia por falta de entendimiento y sabiduría de sus ministros; la iglesia está padeciendo de bruma y los ministros no se dan cuenta.Estos carecen del entendimiento de la revelación de Dios y siguen su propio intelecto, sus ideales, negando así la ayuda a los miembros heridos y anteponiendo su fariseísmo ante la necesidad del pueblo, negándoles a los miembros la sanidad de sus heridas al impedirle ser ministrados de la forma más eficaz.Las heridas del alma paralizan y dificultan la integración completa del cuerpo de Cristo. Un creyente herido tiene dificultad para formar parte del cuerpo de Cristo, este se mantieneaisladopor miedo y desconfianza a los demás.
Un alma herida no comprende la Palabra de Dios y fácilmente su fe decae, ocasionando que se quiera detener en el Camino. Este no se siente pertenecer a nada, y en ocasiones es mal entendido,rara vez se le toma en cuenta en las actividades de la iglesia y se le ignora, con esto causando más heridas de rechazo en él. Estos creyentes no pueden disfrutar del gozo y paz que hay en Cristo y en la comunión con otros hermanos. Los pastores y ministros, en vez de teorizar que la Iglesia se está infestando de consejeros y psicólogos cristianos, deberían discernir los beneficios estos pueden ofrecer a la iglesia herida del corazón. Lo mejor sería darle entrada y que estos, dirigidos por el Espíritu Santo, hagan el trabajo de ministrar sanidad a las almas.  Muchos creyentes prefieren asistir a consejeros seculares para evitar ser estigmatizados y señalados por otros creyentes, en especial pastores y ministros. Lo más sabio de un pastor es permitir que los miembros sientan la libertad de acudir done el para que este le aconseje y refiera a un profesional, el cual el pastor conoce su testimonio, de esta forma evitando que el miembro busque uno al cual el pastor no conoce.  Aun así el miembro prefiera ir a un psicólogo o consejero secular, el ministro no debe temer porque sabe la instrucción ese creyente ha recibido de él; el fundamento que tiene. El deber del ministro es fundar los miembrosen Cristo y Sus enseñanzas. La tarea de un ministro y un pastor es educar la membresía,para que en caso esta decida acudir a consejería secular, no sea engañada ni desviada con filosofías de hombre.  Jesús envió Sus discípulos para probarlos en lo que habían aprendido de Él (así como un maestro prueba un estudiante); también probó su madurez y fidelidad a Él. Estos se encontraron con filósofos, fariseos, y maestros de la Ley, pero mantuvieron su fe, incluso la defendieron, y regresaron a Cristo.
Desata la oveja y déjala ir, si regresa es porque está bien cuidada,alimentada y fundada, si no, es porque tu pastor y ministro no te ocupaste de lo más importante, alimentarla, cuidarla, educarla y fundarla en Cristo y Sus enseñanzas. No culpe al psicólogoo consejero secular de desviarte tu oveja, tú mismo no hiciste el trabajo de cimentarla para que no se fuera detrás de filosofías de hombre y de vanas palabrerías. Jesús estuvo confiando enviando y dejando ir a Sus discípulos, de igual modo debería sentirse todo pastor y ministro de Dios, confiado en el trabajo que ha hecho en la membresía de creyentes y dejando que el Espíritu Santo ejerza la obra de establecer y cimentar cada creyente en La Palabra aprendida.


Prometer A La Ligera

“El espíritu del Señor se apodero de Jefte, que recorrió Galaad y Manases, llego a Mispa de Galaad y desde allí paso al territorio de Amón. Jefte hizo el siguiente voto al Señor: Si entregas en mi poder a los amonitas, el primero que salga por la puerta de mi casa para venir a mi encuentro, cuando regrese vencedor, será para el Señor, y lo ofreceré en holocausto…” (Jueces 11:29-40).

El dominio propio es uno de los frutos de vivir en el Espíritu. A veces cuando deseamos el favor de Dios prometemos cosas sin entendimiento, envolviendo las emociones. Varias veces lo que prometemos está fuera de nuestro alcance o decisión individual, ya que envuelve otros recipientes o participantes. Prometer a Dios es caso serio y no se debe hacer a la ligera. La Biblia es muy clara respecto a este tema y nos insta a pensar antes de prometer, ya que cuando se promete a Dios, El espera cumplimiento, y solo Él puede cancelar esa promesa. Eclesiastés 5:1-6 dice: Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para dar el sacrificio de los necios: porque no saben que hacen mal. No te des priesa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra: por tanto, sean pocas tus palabras. Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio. Cuando a Dios hicieres promesa, no tardes en pagarla; porque no se agrada de los insensatos. Paga lo que prometieres. Mejor es que no prometas, que no que prometas y no pagues. No sueltes tu boca para hacer pecar a tu carne; ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se aire a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?”

Esto fue exactamente lo que hizo Jefte, juez de Israel. Este hizo promesa a Dios, bajo emoción, para que le ayudara a derrotar los amonitas. Lo que Jefte no entendía es que Dios ya le había entregado los amonitas en sus manos, no había necesidad de prometer (“El espíritu del Señor se apodero de Jefte…”11:29). Pero lamentablemente cuando a Dios se le promete, a Dios se le debe cumplir. La hija de Jefte entendía este concepto, “si te has comprometido ante el Señor, padre mío, cumple tu promesa respecto a mí, ya que el Señor te ha concedido vengarte de tus enemigos, los amonitas” (Jueces 11:36). Así como Jefte muchos prometen bajo emoción, para luego realizar que no pueden cumplir lo prometido. Perdiendo, ante Dios, credibilidad y seriedad de promesas. Jefte, como hombre de palabra y compromiso, cumplió su promesa, aunque esto significo la pérdida de su hija (11:35).

Jesucristo pago por completo para que recibamos, gratuitamente, las promesas y misericordia del Padre. Por lo tanto, no es necesario hacer promesas para tocar el corazón de Él. Al contrario, Él siempre está dispuesto a darnos victoria sobre batallas y guerras espirituales y carnales.

Tristemente, algunas promesas se hacen con la intención de manipular a Dios para que conceda la petición por la cual estamos haciendo la promesa (“engañoso es el corazón…” (Jeremías 17:9). Sin embargo hay promesas que en verdad mueven el corazón del Padre. Estas tienen intención de adorarle. Por ejemplo, el dejar de fumar, embriagarse, la idolatría a ciertas cosas y personas (poner a Dios primero), etc. Ese tipo de promesa lleva la intención de glorificar a Dios con nuestro cuerpo y tiempo. A nuestro Dios le interesa cumplir el propósito para el cual Él nos creó. Cada vez que le pedimos al Padre moldeamiento de carácter, deseo de ser disciplinado como cristiano, anhelo por su casa (a veces no podemos ir por cuestión de trabajo), deseo de trabajar en el ministerio de Jesucristo (expandir el evangelio), y otras cosas similares a estas, El concederá esas peticiones. La Palabra dice “buscad primeramente el Reino de Dios y Su justicia y todo lo demás será añadido” (Mateo 6:33). Todo lo demás envuelve: cuidado, protección, provisión de nosotros y lo nuestro, etc. Lo cual incluye hijos, familiares, finanzas, salud, techo y aun las cosas más sencillas que a veces creemos Él no escucha. Cuando buscamos primeramente el Reino de Dios, por promesa, El concederá los deseos de nuestro corazón, por más sencillos que estos sean (claro está siempre y cuando esté en Su orden y voluntad) y aún más…

El que desee prometer al Señor, hágalo si así desea, solo asegúrese de escudriñar su corazón antes de prometer. Más aun, asegúrese de prometer cosas que puede cumplir, porque si a Dios promete…hay que cumplirle. Cuando prometemos y luego no cumplimos, hay ramificaciones. Si Dios concede las peticiones por la cual se hizo promesa, debemos de igual manera cumplir las nuestras. Dios no puede ser burlado y no existe hombre que burle a Dios. Muchas veces Dios concede la petición y luego se nos dificulta cumplirle. Luego queremos cubrirnos con: ‘Él es misericordioso y entiende’ para salir de nuestras promesas hecha a Él. ¡SOLO DIOS PUEDE CANCELAR Y PERDONAR las promesas le hacemos! Lo mejor es hacer lo que dice La Palabra, “es mejor no prometer” si no le vamos a cumplir. Jefte ofreció para holocausto, no ofrezca promesas que luego te desgarraran el corazón y por consiguiente reniegues cumplir.

Mi oración es que escudriñe tu corazón y mente y recuerde si le has hecho promesa a Dios y no has cumplido. Algunas veces no entendemos razones por la que no recibimos bendiciones, y la razón está en que le has fallado a Dios en promesas. Que el Espíritu Santo revele a tu corazón para que cumplas y puedas continuar experimentando la abundancia que Dios tiene para tu vida pero ha sido detenido, en los cielos, por tu falta de cumplimiento.

 Dios te bendiga.

 

Monday, November 10, 2014

Se Trata De Dios



Éxodo 3:7-9
“Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.”

Dios es amor, justicia y misericordia. El conoce la aflicción de cada individuo. Nada es oculto de Él. El Creador anhela Su creación; desea darle las maravillas El diseño y ordeno antes de su creación. El Padre aún espera ver Su creación realizada como El anticipo antes de la caída del hombre. Él no ha abandonado Su creación, ni se ha dado por cansado hasta verla establecida. Por eso usa al hombre para que trabaje con El en este proyecto. El dueño de la creación nunca la dejara a manos de aquellos que desean verla destruida: satán y sus demonios.

Antes del hombre sentir carga en su corazón por ciertas personas, naciones o situaciones, esa carga, angustia, aflicción ya estaba en el corazón de Dios. El hombre por sí solo no puede sentir el tipo de carga Dios siente por Su creación al menos sea dado por Dios e impulsado por el Espíritu Santo. Dios diseño al hombre a Su imagen y semejanza, pero infortunadamente el hombre contamino esa creación al desobedecer a Su Creador, por consiguiente haciéndose vulnerable al infierno. El Espíritu Santo es quien coloca en el corazón del hombre esa carga Dios desea este comparta con El. Dios deposita sus cargas en el hombre para que este trabaje junto con El, lo que muchos conocen como llamado.

Cada persona nace con una encomienda de parte de Dios. Esa encomienda es notable desde la niñez. Unas se acentúan más que otras, a tal punto que son obvias al ojo humano. El carácter o personalidad es algo que no puede ocultarse. Dios designa a cada individuo de acuerdo la encomienda. Como dice La Escritura algunos son llamados apóstoles, otros maestros, evangelistas, etc. (Efesios 4:11) para capacitación y edificación del cuerpo de Cristo. Así como en el cuerpo hay diferente miembros, cada uno usable para ciertas tareas, de igual modo es cada individuo, nacido para cumplir una misión específica para la realización del proyecto de Dios. Al final de la tarea cumplida, “siervos inútiles somos” (Lucas 7:10:   Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos).  Este concepto es muy necesario e importante para el caminar cristiano ya que evita la vana gloria del ego reconociendo que SE TRATA DE CRISTO no del hombre el hacer el bien o de hacer lo encomendado por el Padre.

Para el hombre sentirse realizado es inminente que entienda el propósito por el cual fue creado; la encomienda con la cual nació. Hasta que esto ocurra, este siempre sentirá vacío y sin propósito personal.  Solo en Dios podemos encontrar el motivo de nuestra existencia. El Espíritu Santo está disponible y con gran disposición de revelarle al hombre el propósito de su nacimiento. Cuando esto ocurra, no andaría más como nómada porque habrá un entendimiento firme y seguro de su existencia. Esta revelación daría lugar al fruto espiritual: amor, gozo (satisfacción, alegría, deleite a la vida) paz, paciencia, mansedumbre, confianza, seguridad personal, entendimiento de las diferencias de carácter y personalidades, etc. Estos frutos espirituales no tienen precio. Son estos frutos lo que el ser humano día a día busca obtener y poseer.  Pero solo se encuentran en la revelación existencial. Lo cual muestra que nacimos para trabajar con La Trinidad en el proyecto divino de restauración de la creación: ¡Vivir con el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo eternamente!




 

Monday, October 20, 2014

Todavía Estoy De Pie

Habacuc 3:17-19 (RV60)


Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales; 18 Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.19 Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.

¡Cuán dificultoso es ver la claridad que esta después del túnel!

En tiempos de desiertos y sombras de muerte es muy difícil mantenerse positivo. El futuro se ve apagado, incierto y las fuerzas y el ánimo se debilitan. Esto se incrementa aun mayor cuando el dolor es causado por la misma persona de la cual te sostiene; la persona en la cual has depositado toda tu esperanza…Dios.
El Antiguo Testamento relata con amplitud y exactitud las veces el Dios de Israel le causo dolores, angustias, desesperaciones. Estos cruzaron desiertos amargos y muchos fueron aniquilados en el proceso. Aunque es cierto que Dios le había advertido a Israel que si no le obedecían las maldiciones de Deuteronomio 28 les iban a seguir, esto no quita la realidad del dolor.  Israel es un pueblo sufrido y ha pasado por el fuego consumidor de su Dios. Al igual que el pueblo de Israel, ¿cuantos han experimentado dolor causado por la mano de Dios?
Existe una explicación espiritual para todo lo que sucede al seguidor fiel de Dios. Job, hombre justo y fiel,  es un ejemplo individual de la permisión de Dios para que satanás lo quebrantara. Pero en ese quebrantamiento el conoció a Dios (cap. 1 y 42). Romano expone este concepto de forma clara y precisa: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (8:28RV60).  En Juan 16:33a Jesús dijo a sus seguidores: “En el mundo tendréis aflicciones; pero confiad, yo he vencido al mundo.”  Con todo esto entendemos que el sufrimiento es parte del vivir y el creyente no está exento de sufrir. Sin importar de dónde surge el dolor, sea de Dios para moldearnos a Su imagen (carácter) o por causa de  una desobediencia, lo importante es que aprendamos a regocijarnos en medio de ese dolor. Cuando hay regocijo hay enseñanza, ahí es donde Dios se revela y manifiesta. Él se deleita cuando sus hijos confían que Él tiene el control sobre el dolor y sobre la situación presente.  Pablo entendió que “bastándole Su Gracia” era donde iba encontrar fortaleza para su debilidad. Este pudo terminar la encomienda se le había comisionado porque entendió que el dolor causado por los sufrimientos presente no tenía control sobre él.
El dolor no debe ser causa para alejarnos del Camino. Al contrario, este debería ser un instrumento para acercarnos más a Dios, con ello entendiendo Su propósito para nuestra vida en el dolor presente.  Pablo sufrió inmensurablemente por predicar a Jesús y Su Evangelio.  Él se regocijaba en cada latigazo y cárcel que experimento.  Pablo entendió su propósito, tanto como iglesia al igual que como miembro individual, su llamado.  El dolor nos lleva acercarnos a Dios, sea para arrepentimiento porque le hemos fallado, o buscando alivio al dolor que causa  formación del carácter.
Habacuc entendió que a Dios no se le cuestiona ni reclama, solo se le cree y obedece. Este recibió alivio y consuelo cuando reconoció que Dios está en control de todo y que Su propósito para la humanidad es siempre para bien, aunque en el momento las cosas parezcan diferentes, turbias, tormentosas.  Dios nunca ha perdido una batalla, pero es Justicia y Verdad y castiga al desobediente y pecador. Pero Su misericordia es para siempre y tiene piedad de los suyos. Dios se deleita en los que confían en El, aun cuando no entienden el motivo o causa del dolor que atraviesan. En momentos de incertidumbre, donde el silencio de Dios predomina; cuando no entendemos por qué los impíos y pecadores progresan y no reciben su recompensa; cuando estamos en escases física, financiera y espiritual, debemos confiar que Dios está en control y en Su tiempo traerá alivio, consuelo, paz y regocijo a nuestra alma.  
La iglesia, el cuerpo de Cristo, debe mantenerse en la fe que ha creído y en la esperanza venidera. Decir como dijo Habacuc, Porque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá fruto; la obra de la oliva mentirá, y los labrados no darán mantenimiento; las ovejas serán taladas de la majada, y en los corrales no habrá vacas”  pero aun con todo esto ¡nos mantendremos de pie!
 
 
 
 


 
 

Monday, July 7, 2014

Discípulo de Jesucristo

¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz, del que trae las buenas nuevas de gozo, del que anuncia la salvación, y dice a Sion: Tu Dios reina! (Isaías 52:7)

…¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el Evangelio de la paz, de los que anuncian el Evangelio de lo que es bueno! (Romanos 10:15)

Dentro del cristianismo existen distintas variantes. Están los fanáticos, los religiosos, los libertinos/modernos, los seguidores y los discípulos. La parábola del Sembrador notablemente simplifica estos diferentes tipos de cristianos (Mateo 13). También en Mateo 7:15-19 se presenta un cuadro o símil de aquellos que dicen ser y no son; de las ovejas vs las cabras del Reino (Mateo 25 31:46), pero a la misma vez muestra un ejemplar de aquellos que agradan el Reino Celestial.
El fanatismo no permite profundizar en lo del Reino. La religiosidad no permite disfrutar el Reino. El libertinaje y modernismo altera el orden del Reino y su santidad. Los que siguen tienen una agenda personal y carecen de relación personal. En cambio los discípulos, estos buscan engrandecer y edificar el Reino. La vida del discípulo agrada al Padre ya que  busca lo de arriba y se preocupa por vivir una vida en obediencia y santidad. El discípulo donde llega representa a su Creador y Salvador; este no contriste al Espíritu Santo utilizando su cuerpo para inmundicia. Este lleva consigo el Evangelio de la Paz, del Gozo y Libertad. El discípulo no tiene tiempo para envolverse en conflictos teológicos, ideas personales (ideologías), chismes, contiendas, pasatiempos irresponsables (sin frutos), su enfoque es siempre el Reino, como engrandecerlo y hacer que otros se enamoren de él (Reino/Jesucristo) y quieran entrar y ser parte.
El Antiguo Testamento (AT) muestra historias de personas que anhelaban la visita de un profeta. Algunos deseaban construir recamaras extras para cuando el profeta pasara por su ciudad tuviera lugar donde pasar la noche o descansar de su viaje. La visita de un profeta se consideraba como una visitación divina. Un profeta siempre dejaba bendición donde plantaba sus pies (al menos que anduviera en una encomienda divina de juicio).
La visita de un discípulo de Jesucristo debiera ser siempre de anhelo, ya que este lleva y deja bendición donde planta sus pies. A veces es necesario que este lleve un mensaje de juicio/alerta, que al final sabemos es para restauración; aun así es una bendición. El libro de los Hechos muestra varios relatos donde los discípulos eran anhelados y deseados su visita. Había gozo cuando estos llegaban a una aldea, ciudad, los esperaban con gozo y alegría. Eran conocidos como hombres que llevaban buenas nuevas. Donde ellos llegaban surgían milagros y traían gozo a los residentes. Los discípulos aprovechaban el tiempo para hablar del Evangelio de Jesucristo y del Reino Celestial. Solo hablaban de lo que traían en su corazón: el Evangelio de la Paz. El discípulo de Jesucristo, guiado por el Espíritu Santo, se esfuerza en convencer al hombre de “Pecado” de “Justicia” y de “Juicio” para que el nuevo creyente reciba a plenitud los bienes del Evangelio de Jesucristo (Juan 16:7-11); del Reino Celestial. Compartir a Jesucristo es el mejor regalo podemos obsequiar, y eso es lo que precisamente hace un discípulo, comparte la libertad, gozo y paz ha recibido por medio del conocimiento de Jesucristo y Su Evangelio.
Es de suma importancia, me atrevo a decir de vida o muerte, el identificar a cuál de estos variantes perteneces tú que estás leyendo este artículo. En Dios no hay casualidades, si estás leyendo este artículo es porque el Padre desea que medites en tu caminar cristiano. El anhelo del Hijo es que TODOS entremos a reinar con El; que TODOS se salven y vengan al arrepentimiento. Pero la Biblia es muy clara cuando habla de “los de la derecha y de la izquierda.” Al final del siglo, los Ángeles separaran la cizaña del trigo ¡esa es la realidad! (Mateo 13:30 y 49). Jesús te está llamando a ser Su discípulo. Dile si a tu Salvador, acepta el reto.
¡Atrévete a ser un discípulo!


Tiempo de Decisión Firme

Seguir a Cristo cuesta . Jesús declara en Mateo 10: 34-39: 34  No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sin...