Thursday, November 24, 2011

Maestros Sin Entendimiento


Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería,
queriendo ser maestros de la ley, aunque no entienden lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones categóricas.
(1 Timoteo 1:6-7 La Biblia de las Américas)


“Las cuales hacen declaraciones categoricas.”  La ultima frase del verso es de suma importancia. Entre el pueblo cristiano es comun; especialmente entre los ‘doctos’ de la Palabra, hacer conclusiones basado en su propio entendimiento. Debido a ‘su entendimiento’ establecen leyes y estatutos “que ni ellos mismos pueden cumplir.” Los llamados ‘doctores’ en la Palabra le gusta usar a menudo el metodo de deducion para interpretar la Palabra. Muchos usan ese metodo para abusar, como los antiguos llamado “maestro de la ley” y alterar la Escritura para su propio bienestar. Estos forman su propia interpretaciones, normalmente incorrectas, para su propio beneficio. ¡Imaginese a un maestro de la ley de aquellos tiempos, los cuales como los llama la Escritura “no entienden lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones…” tomando decisiones contundente que van afectar a toda una tribu, pueblo o nacion! Esto no solo sucedia en tiempos de la antigüedad sino que tambien en estos tiempos sucede.

Existen varias razones por las cual se desea adquirir un doctorado en Teologia, Divinidad, u otro grado teologico. El que conoce nuestro corazon sabe el motivo por el cuado deseamos obtener ese conocimiento. Aquellos que adquieren el conocimiento como forma de controlar al debil en conocimiento y fe, seran como aquellos “maestros sin entendimiento” de los cuales nos hace referencia La Escritura. Pablo tenia mucho conocimiento de la Ley. Este se educo en la universidad de Gamaliel. Hechos 22: 3 nos dice: “Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, educado bajo Gamaliel en estricta conformidad a la ley de nuestros padres, siendo tan celoso de Dios como todos vosotros lo sois hoy.” Aun asi, Pablo considero todo “basura” por el ¡conocimiento de Cristo! “Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo,” (Filipenses 3:8). El apostol Pablo nos certifica que el conocimiento de Cristo es mas valioso que todo conocimiento fuera de El.

La letra no usada con el entendimiento de Dios puede hacer mucho dano.  Esta el riesgo de promover arrogancia, orgullo, altivez en aquel que la implementa sin la sabiduria de Dios. La letra es buena cuando permitimos al Espiritu Santo usarla para la edificacion de la iglesia.  En todo lo que hacemos tenemos la oportunidad de hacerlo para la carne o para el espiritu. El uso que le damos al conocimiento Dios nos permite obtener, sea estudiando o mediante Su revelacion, muestra  si estamos edificando para la carne o  para el espiritu.  

Estudiar y adquirir conocimiento de Dios mediante el escudrinamiento de La Palabra es algo que al Senor le agrada. El mismo nos insta a escudrinar La Escritura porque en ella encontraremos la verdad de El. La Biblia nos dice en Juan 5:39: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;” Solo tenemos que cuidarnos de usar ese conocimiento sabiamente para lo que El la diseno. 2 Timoteo 3:16 nos dice: “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia.” Por lo tanto, ¡todo lo que aprendemos de Su Palabra debe ser utilizado para ese fin, proposito y designio!

Sunday, November 20, 2011

Salvador o Señor

¿Estas tu sirviendo a Jesús por conveniencia o porque estas convencido quien es El?
¿Es el Señor de tu vida?
Muchos llegamos a Cristo después de ser tocado por el Espíritu Santo. El cual nos revela nuestras iniquidades y la necesidad de Cristo en nuestra vida para alcanzar la vida eterna. En ese momento Jesucristo se convierte en nuestro Salvador y Redentor. Él ha redimido nuestro espíritu y liberado nuestra alma de la muerte eterna. Pero Jesucristo quiere ser algo más de nosotros. Él quiere ser ¡tú Señor! Mientras El solo sea el Salvador y Redentor tuyo, solo gozaras de las bendiciones del reino. Al contrario, si lo haces ¡SEÑOR de tu vida! Entonces gozaras de la ¡plenitud de la salvación! 
Muchos cristianos reciben a Cristo como su salvador y redentor, pero no lo hacen el Señor de su vida. Es muy conveniente venir a Cristo para recibir. Recibir: la vida eterna, bendiciones de los hijos, protección y provisión divina, etc. El problema surge cuando tenemos que darle TOTAL señorío a Cristo para que dirija nuestro caminar; nuestro vivir. Cristo desea ser la brújula que dirige nuestro caminar, decisiones. Ahí es donde muchos cristianos tienen problema, en ceder la dirección COMPLETA de su vida a Cristo; al gobierno de Cristo y la guíanza del Espíritu Santo. Jesucristo anhela tener una relación íntima, personal con cada uno de sus seguidores; con cada cristiano. Para eso es necesario que muramos a la carne, lo que nos hace apegarnos a las bendiciones generadas por la salvación, y vivamos en el espíritu, lo que nos permite entregar nuestra voluntad a Cristo, por consiguiente, hacerlo a El señor de nuestra vida.
Evalúate hermano y asegúrate donde tu estas. ¡Si sigues a Cristo por las bendiciones o por quien Él es!

Wednesday, November 16, 2011

El Silencio de Dios

¡Oh que difícil es el silencio de Dios! Esos momentos donde necesitamos escuchar de Él,  y es  como si Él no escuchara que lo necesitamos en ese momento. Clamamos y clamamos pero no hay respuesta; no escuchamos Su Voz  ¡Que angustia! ¡Que desesperación! ¡Es lo mismo que estar sin vida!  ¡Su Voz….! ¡Que hermosa y regocijante es! ¡Alivia el alma y levanta el espíritu!  

Todo aquel que camina con Dios tiene algo bien claro, que en Su silencio Él no está callado. Cuando Él está 'supuestamente' callado, es cuando más está trabajando.  Para muchos cristianos este es un concepto muy difícil de entender. En los 400+ años de silencio (Jehová no hablaba al pueblo), Israel no entendía que Jehová su Dios estaba poniendo TODO en orden para la llegada de su Libertador y Salvador, ese Mesías que ellos tanto esperaban, El cual le fue prometido y relatado por Isaías. 
Sara no supo esperar el tiempo de Dios. Ella creía que Dios se había olvidado de la promesa de que ella iba a darle un hijo a su esposo Abraham. Sara no entendía la visión, ella no entendió que el hijo de la promesa procedería de ella, no de otro vientre. Sara no resistió el silencio de Dios y tratando de ayudar a Dios complicó más la situación. Ella le pedio a Abraham que se llegara a su criada para engendrar el hijo que Dios prometió darle por ella. Lo mismo hacemos nosotros. Cuando Dios no habla, en el tiempo que creemos Él debe hablar, procedemos ayudarle. ¡No soportamos el silencio de Dios! y nos desesperamos, y en la desesperación surgen las malas decisiones.  ¡Ojala fuésemos como José! que aún no escuchaba de Dios, mientras era ultrajado y encarcelado, se mantuvo firme y estable, el no deshonro a Dios tomando sus propias decisiones. Las tribulaciones de José empezaron desde su adolescencia, y duraron cerca de unos 13 años. José se mantuvo firme en el silencio de Dios y pudo ver la gloria de Dios en su vida!

Mientras esperamos en Dios, desarrollamos la fe y paciencia; aprendemos a depender de Él.  El silencio de Dios no es un castigo para el creyente. El no usa Su silencio como represalia contra Sus hijos, al contrario, aprendemos a tener dominio propio y a la vez desarrollar y moldear el carácter. También aprendemos que Él es quien tiene la dirección y control de nuestra vida.  
El salmista David, en el salmo 40 (versión RV Antigua), describe las bendiciones de esperar pacientemente a Jehová: “Resignadamente esperé a Jehová, E inclinose a mí, y escuchó mi clamor….” Resignadamente solo quiere decir – DOCILMENTE, RENDIDAMENTE, HUMILDEMENTE, FILOSOFICAMENTE, MANSAMENTE - hasta que Él se plazca en responder. Hay poder, milagros, y soberanía expresada en el silencio de Dios. 
Mientras estamos quietos, el Señor perfecciona Su obra en nosotros. Aprendamos a gozarnos en Su silencio y podremos ver como El endereza nuestros pasos y nos moldea a ¡Su obra perfecta!


Friday, October 28, 2011

El Privilegio de ser Soltero


36Y había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Ella era de edad muy avanzada, y había vivido con su marido siete años después de su matrimonio, 37y después de viuda, hasta los ochenta y cuatro años. Nunca se alejaba del templo, sirviendo noche y día con ayunos y oraciones. 38Y llegando ella en ese preciso momento, daba gracias a Dios, y hablaba de Él a todos los que esperaban la redención de Jerusalén (Lucas 2:36-38).

Ser un cristiano soltero es un privilegio. La historia de Ana nos presenta un pequeño panorama de los beneficios de ser soltero para servir libremente al Señor. También el apóstol Pablo lo expone en su carta a los Corintios: A los solteros y a las viudas digo que es bueno para ellos si se quedan como yo (1 Corintios 7:8).  Pablo entendía la ventaja de ser soltero para servirle a Dios y para ejecutar el trabajo que Jesús nos encomendó. Es entendido, también, que no todos pueden ser eunucos. Sin embargo, el Señor a elegidos algunos eunucos pero ellos, lamentablemente, han tomado la decisión de no serlo.

Ana habla de cómo ahora (después de su viudez) tenía todo el tiempo disponible para ir al templo. Ella lo hacía día y noche puesto que no tenía nadie a quien rendirle cuentas. También ella podía servir las necesidades presentadas en el templo,  pero mejor aún, buscar la presencia de Dios en ayunos y oraciones. Debido a la liberta que tenía de ir diariamente al templo, Ana pudo contemplar y ser testigo de un evento muy importante: la presentación de ¡nuestro Salvador Jesucristo! Ana fue una, sino la primera, en el Nuevo Testamento que predico ¡el Mesías, el Redentor de Israel y de toda la humanidad!

Muchos miran el estar solo como si fuera un gran mal, y se afanan para buscar pareja. Oran al Señor y piden oración para que Dios le conceda una ayuda idónea. Lo triste es cuando nos precipitamos al tiempo de Dios y elegimos nosotros mismos nuestra pareja. Ahí es donde empieza el lloro y crujir de dientes. El resultado es desconsolador para el llamado y ministerio de esa persona. Cuando tomamos decisiones fuera de la voluntad de Dios, alargamos el tiempo que Dios había determinado para activar nuestro llamado/ministerio. Después deseamos habernos quedado soltero.

Mi querido hermano en Cristo, estar soltero no es un desorden sicológico. Al contrario, estar soltero con el propósito de servirle al Señor es una ventaja y privilegio. No te amedrentes si ahorita no tienes pareja, enfócate en conocer a tu Creador y espera pacientemente mientras te gozas en El. Puede surgir que con el tiempo te des cuenta que en realidad lo que deseas es quedarte eunuco para el servicio en el templo. Es hermoso poder deleitarse en el Señor sin impedimentos, sin restricciones y sin limitaciones.

¡Gózate en el Señor y en el tener la posibilidad y ventaja de servirle libremente!

Monday, August 15, 2011

Vestimenta Digna

Además, de la tela azul, púrpura y escarlata hicieron vestiduras finamente tejidas para ministrar en el lugar santo, y también hicieron las vestiduras sagradas para Aarón, tal como el SEÑOR había mandado a Moisés (Éxodo 39:1).


En este tiempo muchos cristianos han perdido la alegría y emoción de ir y llegar a la casa de Dios.  Al principio de su conversión al evangelio, prepararse para ir y llegar a la casa de Dios parecía como si fueran a una fiesta de alto lujo. Sacaban la ropa la noche anterior, buscaban lo mejor para vestir. Dejaban la vestimenta lista la noche anterior. Ponían la alarma para levantarse temprano asegurándose que estarían temprano en el servicio para aprovechar todo el servicio. Había gozo y alegría en nuestro corazón el saber que íbamos a la casa de Dios. Había un reconocimiento a dónde íbamos, por lo tanto vestíamos de acuerdo al lugar. Reconocíamos que era un lugar donde moraba la presencia de Dios y por consiguiente, un lugar santo. Un lugar que se le debía dar honor y reverencia. Lo demostrábamos en mayor parte con nuestra vestimenta.

Es cierto que los tiempos cambian (esto es inevitable). Este proceso nos lleva a tomar medidas y soluciones diferentes para adaptarnos a esos cambios.  Aún así, entendemos que nuestro Dios es inmutable, El no cambia. Por lo tanto, los mismos principios morales y la misma santidad que El pedía de Su pueblo no han cambiado. La iglesia de Jesucristo está gobernada por los principios bíblicos, no por los cambios sociales. Si Dios hubiese querido que Su pueblo se ligara a las naciones a las cuales iban a conquistar, y siguieran sus leyes, cultura, y dioses, El no le hubiera dicho, estrictamente, que “no se contaminaran” con ellas (las naciones). Dios advirtió a Su pueblo de las consecuencias que le vendrían si ellos (Su pueblo) adoptaban las leyes, cultura, y dioses de esas naciones. Dios es el mismo ayer, hoy, y siempre.


En 1 Timoteo 2:9-10 el apóstol Pablo exhorta a la mujer cristiana a vestirse con honra.  El apóstol se dirigió primariamente a la mujer porque ella posee atributos, que si expuestos, pueden causar trastornos al varón.  Desde el principio, La Escritura habla de cómo debe vestirse el sacerdote.  En Éxodo 28:2 la Escritura nos dice: Y harás vestiduras sagradas para tu hermano Aarón, para gloria y para hermosura. Leyendo más adelante vemos que El mismo Dios diseño las vestimentas del sacerdote (Éxodo 28:29). ¿No cree usted entonces que para Dios la vestimenta es de suma importancia? 1 Pedro 2:9 dice de nosotros: Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Con esto en mente, y en nuestro corazón, debemos entender que ¡a Dios si le importa cómo nos vestimos! especialmente cuando vamos al santuario.
 
El comentarista Mathew Henry escribe: el hombre religioso tiene que asegurarse que su comportamiento responde a su profesión. Porque hay muchos hombres malvados observando las vidas del profesor de religión (traducido al español). Si profesamos ser cristianos, debemos comportarnos como tal.


Muchos se refugian en el versículo de 1 Pedro 3:3-4 donde La Biblia nos habla de que vuestro adorno no sea externo sino interno (parafraseado), para vestirse como le place.  Le dan la interpretación que le conviene, así  andando en su propio entendimiento, justificando su forma de vestir. El apóstol Pedro nos exhorta a ejercitar el alma, embelleciéndola con pureza y humildad.  A la misma vez, debemos vestir nuestro cuerpo, todo el tiempo, con prudencia. Más aun vestirnos con honor cuando vamos al santuario.


Tuesday, August 2, 2011

El Anhelo Por La Casa De Dios

¡CUAN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos En tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío. Bienaventurados los que habitan en tu casa: Perpetuamente te alabarán (Selah.)-Salmo 84:1-4
 
“Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.” ¡Cuan contento estaría nuestro Señor Jesucristo si Su iglesia tuviera este anhelo!  El autor del salmo 84 sabía los beneficios de morar en la casa de Jehová. Por lo tanto deseaba estar en el santuario que estar en otras actividades. Contrario a la iglesia en estos tiempos, la cual ha perdido el anhelo por la casa de Dios.


Habitar en la casa de Dios no es una prioridad para la iglesia en estos tiempos. El trabajo y las preocupaciones han tomado precedencia. El anhelo por pasar tiempo en la casa de Dios se ha perdido. Para muchos, el tiempo que pasamos ‘es demasiado’ y aun critican aquellas congregaciones que dedican mucho tiempo en el santuario. El tiempo de los ‘cultos’ o asambleas santas cada vez lo vemos más reducidos, mientras que las actividades sociales se han aumentado. Los pastores tienen miedo que los miembros se ‘aburran’ o se ‘duerman.’ Tratan de acomodar el tiempo y el horario para beneficiar a los miembros, olvidándose de los beneficios que tendrán los miembros si permanecen en la casa de Dios.  
  
El verso 3 del salmo 84 relata a que aun los pajarillos tratan de hacer su nido lo más cercano posible de los altares de Jehová. Si los pajarillos conocen la bendición de estar cerca de Su morada, ¿cómo es que la iglesia, la cual tiene la oportunidad de entrar a Su morada, no tiene el anhelo ardiente de llegar a la casa de Dios? Entiendo que las asambleas santas se han desviado del propósito principal. En estos tiempos hay muchos programas que han tomado lugar del servicio y culto a Dios. Aun así, lo importante es llegar a Su casa. El solo hecho de estar en Su casa produce bendición y liberación. Porque sabemos que el Espíritu de Jehová está presente. Y donde está el Espíritu de Dios ¡ahí hay libertad!

Cuando llegues a la casa de Dios, vete inmediatamente al santuario. No te entretengas saludando o hablando. No desperdicies el tiempo. Ve y arrodíllate delante de tu Dios y dale culto a Él. Derrama tu corazón delante de tu Salvador y no te importe lo que sucede a tu alrededor. Gózate en Su presencia; disfruta ese tiempo de comunicación con El. Cada persona es responsable de cómo usa el tiempo cuando llega al santuario. No seas tú uno de esos que llega a la casa de Dios a socializar. Aprovecha el tiempo en el santuario y dale gloria y honor a quien gloria y honor merece, Jesucristo, tu Salvador. Recuérdate que muchos desearían tener la oportunidad de libremente adorar al Señor, o de llegar a la casa de Dios. Pero están restringidos por la situación que sea. Unos están en el hospital, otros en la cárcel, otros tienen problemas de gobierno, etc. Tú que tienes el privilegio, la libertad, y la oportunidad, no desperdicies ese momento precioso que es estar en Su casa. Nunca es demasiado, cuando se anhela estar en ¡Su casa!




 

Monday, July 25, 2011

El Manto De Santidad


¿Has pensado alguna vez porque los ministros pecan deliberadamente? ¿Has meditado por que se te hace difícil, casi imposible, andar en santidad? La Escritura nos dice en 1 Pedro 1:15-16 que debemos andar en santidad: “15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”.  También nos exhorta en Hebreos 12:13-15: 13 y caminad por sendas llanas; que vuestros pies no dejen el buen camino, y si algo hay en vosotros débil o cojo, que sane y se fortalezca.  14 Evitad toda rencilla, y procurad llevar una vida limpia y santa, porque sin santidad nadie verá al Señor.  15 Cuidad unos de otros, no sea que alguno no llegue a alcanzar el favor y la ayuda de Dios. No deis lugar a que broten en vosotros raíces de amargura que os impidan progresar en vuestra fe y que contaminen la vida espiritual de muchos (Versión Castilian).  Aunque estas exhortaciones y ordenanzas son dadas a Su iglesia, Su iglesia aun continua pecando deliberadamente.  ¿Te has preguntado porque deliberadamente? También yo le he preguntado esto mucho al Señor.

Entendemos que mientras estemos en este cuerpo, al cual le atrae lo no santo, instigaremos en deseos pecaminosos. El apóstol Juan, en sus cartas a la iglesia, nos da las enseñanzas necesarias para que no continuemos pecando: “Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Pero si alguno ha pecado, tenemos un abogado ante el Padre: Jesucristo el justo, que se ofreció en sacrificio por nuestros pecados…” (1ª Juan 2:1-2).  Mayor que el apóstol Juan es nuestro señor Jesucristo  el cual le dijo al inválido que sano “...Ahora que has sido sanado, no peques más. Así evitarás que te vengan males peores” (Juan 5:14). El mismo Jesús nos dice que no pequemos mas después de ser salvos para que no nos vengan consecuencias peores, entonces ¿qué excusa tenemos para hacerlo?

Así como le pedimos al Señor que aumente nuestra fe, amor, discernimiento, etc. ¿Porque no le pedimos el manto de santidad? El Señor nos dice “Pedid y se os dará.” ¿Cuánto más si anhelamos andar en santidad? Nuestro Señor Jesucristo y el Padre se deleitan cuando deseamos agradarle y cumplir, de corazón, sus ordenanzas.
                                           
                                                           (continua)...


Todos Pertenecemos Aunque Producimos Diferente.

(Mateo: 13:8:1-9 – v. lbla) 13  Ese mismo día salió Jesús de la casa y se sentó a la orilla del mar.  2  Y se congregaron  junto  a Él gra...