Saturday, March 3, 2012

Dios Es El Mismo De Ayer!


Siempre es bueno recordar. Como dice el dicho “Recordar es vivir.” En especial cuando se trata de recordar ¡las maravillas de Dios!
Jehová siempre quiso que Su pueblo Israel recordara de donde El los saco (Éxodo). Al recordar, el pueblo tendría memoria de su Éxodo y no se olvidarían de Su Dios, ni de como El los saco de Egipto, de su esclavitud. ¡Con maravillas y prodigios los saco!

El libro de Daniel, es uno de los libros de la Biblia el cual todo cristiano debe leer y hacerlo parte de su vida.  Es un libro que levanta la fe del creyente. Muestra como debemos, como creyente, andar en nuestra vida cristiana. Daniel y sus compañeros decidieron mantenerse sin contaminarse aun estando fuera de su tierra natal. En la cual ellos seguían el orden divino y sacerdotal Dios les había ordenado. Ellos no tomaron como excusa el haber sido cautivo para aceptar las ordenes del rey. Al contrario, con sabiduría e inteligencia divina, supieron mantenerse sin contaminarse.  

Cuando deseamos mantenernos en santidad para nuestro Dios, Él nos ayudara dándonos la solución y salida. Solo tenemos que decidir en nuestro corazón no contaminarnos con lo que el mundo nos ofrece. Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar – ¡nunca se nos olvide eso! El usa toda artimaña y estrategias para hacernos fallarle  a nuestro Salvador. Seamos fieles a nuestro Dios y Salvador. Él nos ayudara a salir con bien de todos los cautiverios, obstáculos, situaciones que podrían llevarnos a negarle o contaminarnos. Dios es el mismo de ayer, y así como libro a Sadrac, Mesac y Abed-nego del horno de fuego, también nos librara a nosotros, si tan solo decidiéramos serle fiel y no querer contaminarnos adorando a otros ídolos (todo aquello que le quita el lugar a Dios) y comiendo de las cosas del mundo.

Para aquellos que no han leído el capitulo tres (3) de Daniel, y para aquellos que se le ha olvidado, decidí añadirlo a esta reflexión:

Daniel 3
 1El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos y su anchura de seis codos; la levantó en el llano de Dura, en la provincia de Babilonia.   
  2Y el rey Nabucodonosor mandó reunir a los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para que vinieran a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado.
    3Entonces se reunieron los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado; y todos estaban de pie delante de la estatua que Nabucodonosor había levantado.
    4Y el heraldo proclamó con fuerza: Se os ordena a vosotros, pueblos, naciones y lenguas,
    5que en el momento en que oigáis el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado;
    6pero el que no se postre y adore, será echado inmediatamente en un horno de fuego ardiente.
    7Por tanto, en el momento en que todos los pueblos oyeron el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado.
    8Sin embargo en aquel tiempo algunos caldeos se presentaron y acusaron a los judíos.
    9Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: ¡Oh rey, vive para siempre!
    10Tú, oh rey, has proclamado un decreto de que todo hombre que oiga el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, se postre y adore la estatua de oro,
    11y el que no se postre y adore, será echado en un horno de fuego ardiente.
    12Pero hay algunos judíos a quienes has puesto sobre la administración de la provincia de Babilonia, es decir, Sadrac, Mesac y Abed-nego, y estos hombres, oh rey, no te hacen caso; no sirven a tus dioses ni adoran la estatua de oro que has levantado.
    13Entonces Nabucodonosor, enojado y furioso, dio orden de traer a Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos hombres, pues, fueron conducidos ante el rey.
    14Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad Sadrac, Mesac y Abed-nego que no servís a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que he levantado?
    15¿Estáis dispuestos ahora, para que cuando oigáis el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adoráis, inmediatamente seréis echados en un horno de fuego ardiente; ¿y qué dios será el que os libre de mis manos?
    16Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron y dijeron al rey Nabucodonosor: No necesitamos darte una respuesta acerca de este asunto.
    17Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.
    18Pero si no lo hace, has de saber, oh rey, que no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que has levantado.
 19Entonces Nabucodonosor se llenó de furor, y demudó su semblante contra Sadrac, Mesac y Abed-nego. Respondió ordenando que se calentara el horno siete veces más de lo que se acostumbraba calentar.
    20Y mandó que algunos valientes guerreros de su ejército ataran a Sadrac, Mesac y Abed-nego, y los echaran en el horno de fuego ardiente.
    21Entonces estos hombres fueron atados y arrojados con sus mantos, sus túnicas, sus gorros y sus otras ropas en el horno de fuego ardiente.
    22Como la orden del rey era apremiante y el horno había sido calentado excesivamente, la llama del fuego mató a los que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego.
    23Pero estos tres hombres, Sadrac, Mesac y Abed-nego cayeron, atados, en medio del horno de fuego ardiente.
    24Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y levantándose apresuradamente preguntó a sus altos oficiales: ¿No eran tres los hombres que echamos atados en medio del fuego? Ellos respondieron y dijeron al rey: Ciertamente, oh rey.
    25El rey respondió y dijo: ¡Mirad! Veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses.
    26Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiente y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid acá. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.
    27Y los sátrapas, los prefectos, los gobernadores y los altos oficiales del rey se reunieron para ver a estos hombres, cómo el fuego no había tenido efecto alguno sobre sus cuerpos, ni el cabello de sus cabezas se había chamuscado, ni sus mantos habían sufrido daño alguno, ni aun olor del fuego había quedado en ellos.
    28Habló Nabucodonosor y dijo: Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego que ha enviado a su ángel y ha librado a sus siervos que, confiando en El, desobedecieron la orden del rey y entregaron sus cuerpos antes de servir y adorar a ningún otro dios excepto a su Dios.
    29Por tanto, proclamo un decreto de que todo pueblo, nación o lengua que diga blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego sea descuartizado y sus casas reducidas a escombros, ya que no hay otro dios que pueda librar de esta manera.
    30Entonces el rey hizo prosperar a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.

Dios les bendiga. Espero al leer este capitulo de Daniel, sea por primera vez o no, su fe haya aumentado y su decisión de serle fiel a su Rey Jesucristo se afirme y establezca con ¡mas poder!

Wednesday, February 29, 2012

Los Hechos De Los Apostoles


El libro de Los Hechos narra la historia de los hechos de los apóstoles.  El libro relata las obras del Espíritu Santo utilizando sus vasos los apóstoles.   Algunos llaman al libro “Los Hechos de Jesús por medio de sus apóstoles.” De seguro con la intención de evitar que algunos se enaltezcan y se profesen dioses. Este último ajuste le da la gloria a Jesús y no a los apóstoles.

Considerando literalmente el titulo del libro “Hechos de los apóstoles” analizamos nuestra vida y nos preguntamos ¿Qué impacto hemos causado como creyentes que seria de beneficio escribir un libro?  El libro de Hechos ilustra las obras del Espíritu Santo por medio de los apóstoles. ¿Qué obras se pueden escribir de tu vida que puede influenciar la vida de los demás?  ¿Qué hechos en tu vida reflejan la obra del Espíritu Santo? ¿Están tus hijos, familiares, amigos y tu comunidad siendo influenciado por tus hechos como cristiano? ¿Están ellos admirados por tu cambio y el reflejo de Cristo en tu vida? ¿Aspiran tus hijos ser un cristiano como tu?  ¿Es tu vida digna de escribir sobre ella por las obras que el Espíritu Santo ha hecho en ti, y por ti?

Así como los apóstoles de la antigüedad, el Espíritu Santo anda buscando creyentes de testimonio para usarlos para que manifiesten las maravillas del Reino mediante milagros y prodigios. Dios no ha dejado de manifestarse a la humanidad. El solo anda buscando hombres y mujeres de fe que le crean y por los cuales El se manifieste a  un mundo incrédulo. No solo a los incrédulos, pero también a la iglesia para que su fe crezca al mirar a Dios manifestándose en sus vidas, y por medio de sus vidas.

Los apóstoles de la antigüedad eran hombres comunes como tú y yo. Muchos siguieron a Cristo, pero esos se diferenciaron de los demás discípulos que seguían a Cristo porque dejaron todo por hacer la voluntad y mandato de su Maestro (Marcos 16:15). Ellos decidieron cargar la cruz de Cristo muriendo a sus deseos y pasiones; dedicándose a ser los embajadores Cristo separo para evangelizar al mundo. Ellos tomaron la mejor parte.

Tú no te sientas que Dios no puede hacer grandes cosas por ti, y por medio de ti. Dios sigue buscando creyentes de fe que quieran dejarse usar como vasos de honra. De la misma manera que lo hicieron los apóstoles de la antigüedad, permite que el Espíritu Santo manifieste la gloria del Reino por medio de ti. Que El te use como un canal para revelar al mundo las ¡maravillas del Reino! Solo dile al Señor “HEME AQUÍ, ENVIAME A MI” y ¡mantente en santidad!






Wednesday, February 8, 2012

La Naturaleza de Dios

Dios es el mismo ayer, hoy y para siempre. Dios no ha cambiado Su Naturaleza.  Él no se acomoda al mundo. Muchos  interpretan La Palabra a su propia conveniencia. Pero La Palabra no es de interpretación privada. Muchos buscan que La Palabra se acomode a ellos.  Por ese mismo motivo, dentro del pueblo cristiano, existen tantas variaciones de congregaciones, cuando solo existe un manual, La Biblia.

Dios es Amor, Todopoderoso, Santo, Verdad, Misericordioso, Justo. Su justicia envuelve disciplina y juicio. Aunque los tiempos cambian, Dios no cambia. Lo que esta escrito en Su Palabra se ha de cumplir.  La Palabra de Dios no se acomoda a las estaciones. Ella tampoco se acomoda a la personalidad del hombre.  Muchos dicen, “así soy.  Dios me conoce.” Cierto, Dios conoce a cada persona, pero Él no cambia Su Naturaleza para agradar al individuo. Aquel que ama a Dios y Su Palabra se esfuerza por agradarle, obedeciéndole. Aquel no busca acomodar Las Escrituras a su propia creencia. Por eso vemos el pecado abundar entre los creyentes. Porque quieren adaptar La Biblia a ellos. Esos son los mismos que después apostatan de la fe porque las cosas no le salieron como ellos determinaron. Estos quisieron que La Palabra de Dios se acomodara a ellos. No nos hagamos ignorante, Dios no puede ser burlado ni Su Palabra la podemos acomodar a nosotros.

La Escritura nos muestra que Dios no hace acepción de persona. Dios ama al pecador pero detesta el pecado.  En Su Naturaleza justa, Dios envió a su Unigénito para que la humanidad fuera salva por El.  En Jesucristo Dios nos da la oportunidad de tener vida eterna.  Pero solo aquel que en El cree y lo reconoce como el Salvador de la humanidad puede adquirir vida eterna en El. Pero también en Su justicia, si negamos a Su Hijo, tendremos muerte eterna. En Su justicia, Dios nos da la libertad de decisión. “Porque de tal manera amo Dios al mundo que ha dado a Su Unigénito para que todo aquel que en El cree no se pierda mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). ¡En Jesucristo, Dios nos da acceso a El y a la vida eterna!

Dios es Santo.  La Palabra dice que sin santidad nadie le vera. Él tiene todo el poder.  El creo todas las cosas. Nada es imposible para El. Él es Misericordioso. Nos da oportunidad al arrepentimiento incluso minutos antes de morir.  Él es Amor. Su Amor y Gracia fueron revelados al darnos a Su Unigénito para que tuviéramos acceso a la vida eterna.  Él es Verdad.  ¡Su si es si y amen! Sus promesas son amen. Él es Justo. En Su justicia disciplina a Sus hijos.

Dios es el mismo ayer, hoy y para siempre.  Es un alivio conocer Su Naturaleza y saber que El no cambia y que Su Palabra permanece para siempre. Que Él es fiel a lo que ha prometido, y que esta en nuestra mano ¡vivir con El y Jesucristo por la eternidad!







Saturday, December 24, 2011

¿Qué dicen los hombres de mí?

13  Y viniendo Jesús á las partes de Cesárea de Filipo, preguntó á sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?14  Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros; Jeremías, ó alguno de los profetas.15  El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy? (Mateo 16: 13-15).

TODO lo que hacemos y decimos habla de nosotros; muestra nuestro carácter, orientación, creencia, convicción y cultura. El comportamiento ¡predica más que toda palabra que sale de la boca! Este, por lo general, persuade más que nuestras palabras. Tiene tanto poder que alguien escribió al respeto estas palabras: “Lo que haces hace tanto ruido que no me deja oír lo que dices.” Cuando leí esa frase, ese mismo instante entendí la definición de testimonio. Entendí que testimonio es la evidencia de nuestra vida no hablada. Este atesta, confirma, da fe y  autenticidad a lo que hablamos.

El pasaje de Mateo 16:13-15 expresa la importancia del testimonio. Hablamos de testimonio muy a la ligera, sin darle la importancia que Jesús le dio. Te has preguntado porque Jesús pregunto a Sus discípulos en ese pasaje bíblico ¿que dicen los hombres y ellos de El? ¿Por que Jesús considera importante que dicen los demás de nosotros?
Si leemos cuidadosamente Jesús hizo dos preguntas a Sus discípulos. La primera considerando que dicen los de afuera (los no creyente) de El. Segundo, que dicen los de adentro (Sus discípulos). En nuestro caso, seria que dicen los incrédulos y los hermanos en la fe de nosotros. Así como Jesús, ¿le has dado tú importancia a tu comportamiento hacia los demás? ¿Has valorado y considerado que dicen los demás de ti?

El apóstol Pablo sufrió persecuciones, rechazos, latigazos y otras molestias. En Gálatas 6:17 el apóstol enfatiza las cicatrices que lleva en su cuerpo por amor de Cristo y Su evangelio. Sus cicatrices son testimonios/evidencias de no vender La Verdad, a pesar de sus persecuciones. Pero más que Pablo es nuestro Señor Jesucristo que murió en la cruz. Su muerte en la cruz dio testimonio a la humanidad de Su inmenso amor por ella. Sus llagas y clavos en las manos y pies muestran lo que tuvo que pasar para darnos vida. La vida de nuestro Señor fue un testimonio constante de Su amor por nosotros. ¿Estamos nosotros evidenciando nuestro amor por El? ¿Sabe el mundo (los incrédulos) que tu eres cristianos?  ¿Saben tus hermanos en la fe que eres un verdadero cristiano que no vende la verdad a pesar de tus tribulaciones? Recuerda que nuestro Señor dijo que “por sus frutos los conoceréis.” ¿Estas tu dando frutos que evidencia la magnitud de Cristo en tu vida?

Thursday, November 24, 2011

Maestros Sin Entendimiento


Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería,
queriendo ser maestros de la ley, aunque no entienden lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones categóricas.
(1 Timoteo 1:6-7 La Biblia de las Américas)


“Las cuales hacen declaraciones categoricas.”  La ultima frase del verso es de suma importancia. Entre el pueblo cristiano es comun; especialmente entre los ‘doctos’ de la Palabra, hacer conclusiones basado en su propio entendimiento. Debido a ‘su entendimiento’ establecen leyes y estatutos “que ni ellos mismos pueden cumplir.” Los llamados ‘doctores’ en la Palabra le gusta usar a menudo el metodo de deducion para interpretar la Palabra. Muchos usan ese metodo para abusar, como los antiguos llamado “maestro de la ley” y alterar la Escritura para su propio bienestar. Estos forman su propia interpretaciones, normalmente incorrectas, para su propio beneficio. ¡Imaginese a un maestro de la ley de aquellos tiempos, los cuales como los llama la Escritura “no entienden lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones…” tomando decisiones contundente que van afectar a toda una tribu, pueblo o nacion! Esto no solo sucedia en tiempos de la antigüedad sino que tambien en estos tiempos sucede.

Existen varias razones por las cual se desea adquirir un doctorado en Teologia, Divinidad, u otro grado teologico. El que conoce nuestro corazon sabe el motivo por el cuado deseamos obtener ese conocimiento. Aquellos que adquieren el conocimiento como forma de controlar al debil en conocimiento y fe, seran como aquellos “maestros sin entendimiento” de los cuales nos hace referencia La Escritura. Pablo tenia mucho conocimiento de la Ley. Este se educo en la universidad de Gamaliel. Hechos 22: 3 nos dice: “Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, educado bajo Gamaliel en estricta conformidad a la ley de nuestros padres, siendo tan celoso de Dios como todos vosotros lo sois hoy.” Aun asi, Pablo considero todo “basura” por el ¡conocimiento de Cristo! “Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo,” (Filipenses 3:8). El apostol Pablo nos certifica que el conocimiento de Cristo es mas valioso que todo conocimiento fuera de El.

La letra no usada con el entendimiento de Dios puede hacer mucho dano.  Esta el riesgo de promover arrogancia, orgullo, altivez en aquel que la implementa sin la sabiduria de Dios. La letra es buena cuando permitimos al Espiritu Santo usarla para la edificacion de la iglesia.  En todo lo que hacemos tenemos la oportunidad de hacerlo para la carne o para el espiritu. El uso que le damos al conocimiento Dios nos permite obtener, sea estudiando o mediante Su revelacion, muestra  si estamos edificando para la carne o  para el espiritu.  

Estudiar y adquirir conocimiento de Dios mediante el escudrinamiento de La Palabra es algo que al Senor le agrada. El mismo nos insta a escudrinar La Escritura porque en ella encontraremos la verdad de El. La Biblia nos dice en Juan 5:39: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;” Solo tenemos que cuidarnos de usar ese conocimiento sabiamente para lo que El la diseno. 2 Timoteo 3:16 nos dice: “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia.” Por lo tanto, ¡todo lo que aprendemos de Su Palabra debe ser utilizado para ese fin, proposito y designio!

Sunday, November 20, 2011

Salvador o Señor

¿Estas tu sirviendo a Jesús por conveniencia o porque estas convencido quien es El?
¿Es el Señor de tu vida?
Muchos llegamos a Cristo después de ser tocado por el Espíritu Santo. El cual nos revela nuestras iniquidades y la necesidad de Cristo en nuestra vida para alcanzar la vida eterna. En ese momento Jesucristo se convierte en nuestro Salvador y Redentor. Él ha redimido nuestro espíritu y liberado nuestra alma de la muerte eterna. Pero Jesucristo quiere ser algo más de nosotros. Él quiere ser ¡tú Señor! Mientras El solo sea el Salvador y Redentor tuyo, solo gozaras de las bendiciones del reino. Al contrario, si lo haces ¡SEÑOR de tu vida! Entonces gozaras de la ¡plenitud de la salvación! 
Muchos cristianos reciben a Cristo como su salvador y redentor, pero no lo hacen el Señor de su vida. Es muy conveniente venir a Cristo para recibir. Recibir: la vida eterna, bendiciones de los hijos, protección y provisión divina, etc. El problema surge cuando tenemos que darle TOTAL señorío a Cristo para que dirija nuestro caminar; nuestro vivir. Cristo desea ser la brújula que dirige nuestro caminar, decisiones. Ahí es donde muchos cristianos tienen problema, en ceder la dirección COMPLETA de su vida a Cristo; al gobierno de Cristo y la guíanza del Espíritu Santo. Jesucristo anhela tener una relación íntima, personal con cada uno de sus seguidores; con cada cristiano. Para eso es necesario que muramos a la carne, lo que nos hace apegarnos a las bendiciones generadas por la salvación, y vivamos en el espíritu, lo que nos permite entregar nuestra voluntad a Cristo, por consiguiente, hacerlo a El señor de nuestra vida.
Evalúate hermano y asegúrate donde tu estas. ¡Si sigues a Cristo por las bendiciones o por quien Él es!

Wednesday, November 16, 2011

El Silencio de Dios

¡Oh que difícil es el silencio de Dios! Esos momentos donde necesitamos escuchar de Él,  y es  como si Él no escuchara que lo necesitamos en ese momento. Clamamos y clamamos pero no hay respuesta; no escuchamos Su Voz  ¡Que angustia! ¡Que desesperación! ¡Es lo mismo que estar sin vida!  ¡Su Voz….! ¡Que hermosa y regocijante es! ¡Alivia el alma y levanta el espíritu!  

Todo aquel que camina con Dios tiene algo bien claro, que en Su silencio Él no está callado. Cuando Él está 'supuestamente' callado, es cuando más está trabajando.  Para muchos cristianos este es un concepto muy difícil de entender. En los 400+ años de silencio (Jehová no hablaba al pueblo), Israel no entendía que Jehová su Dios estaba poniendo TODO en orden para la llegada de su Libertador y Salvador, ese Mesías que ellos tanto esperaban, El cual le fue prometido y relatado por Isaías. 
Sara no supo esperar el tiempo de Dios. Ella creía que Dios se había olvidado de la promesa de que ella iba a darle un hijo a su esposo Abraham. Sara no entendía la visión, ella no entendió que el hijo de la promesa procedería de ella, no de otro vientre. Sara no resistió el silencio de Dios y tratando de ayudar a Dios complicó más la situación. Ella le pedio a Abraham que se llegara a su criada para engendrar el hijo que Dios prometió darle por ella. Lo mismo hacemos nosotros. Cuando Dios no habla, en el tiempo que creemos Él debe hablar, procedemos ayudarle. ¡No soportamos el silencio de Dios! y nos desesperamos, y en la desesperación surgen las malas decisiones.  ¡Ojala fuésemos como José! que aún no escuchaba de Dios, mientras era ultrajado y encarcelado, se mantuvo firme y estable, el no deshonro a Dios tomando sus propias decisiones. Las tribulaciones de José empezaron desde su adolescencia, y duraron cerca de unos 13 años. José se mantuvo firme en el silencio de Dios y pudo ver la gloria de Dios en su vida!

Mientras esperamos en Dios, desarrollamos la fe y paciencia; aprendemos a depender de Él.  El silencio de Dios no es un castigo para el creyente. El no usa Su silencio como represalia contra Sus hijos, al contrario, aprendemos a tener dominio propio y a la vez desarrollar y moldear el carácter. También aprendemos que Él es quien tiene la dirección y control de nuestra vida.  
El salmista David, en el salmo 40 (versión RV Antigua), describe las bendiciones de esperar pacientemente a Jehová: “Resignadamente esperé a Jehová, E inclinose a mí, y escuchó mi clamor….” Resignadamente solo quiere decir – DOCILMENTE, RENDIDAMENTE, HUMILDEMENTE, FILOSOFICAMENTE, MANSAMENTE - hasta que Él se plazca en responder. Hay poder, milagros, y soberanía expresada en el silencio de Dios. 
Mientras estamos quietos, el Señor perfecciona Su obra en nosotros. Aprendamos a gozarnos en Su silencio y podremos ver como El endereza nuestros pasos y nos moldea a ¡Su obra perfecta!


Todos Pertenecemos Aunque Producimos Diferente.

(Mateo: 13:8:1-9 – v. lbla) 13  Ese mismo día salió Jesús de la casa y se sentó a la orilla del mar.  2  Y se congregaron  junto  a Él gra...