Tuesday, July 11, 2023

Fe sin Frutos

Porque el reino de los cielos es como un hombre que, al emprender un viaje, llamó a sus siervos y les encomendó sus bienes. 15 Y a uno le dio cinco talentos, a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y se fue de viaje. 16 El que había recibido los cinco talentos, enseguida fue y negoció con ellos y ganó otros cinco talentos. 17 Asimismo el que había recibido los dos talentos ganó otros dos. 18 Pero el que había recibido uno, fue y cavó en la tierra y escondió el dinero de su señor. 19 Después de mucho tiempo vino* el señor de aquellos siervos, y arregló* cuentas con ellos. 20 Y llegando el que había recibido los cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: «Señor, me entregaste cinco talentos; mira, he ganado otros cinco talentos». 21 Su señor le dijo: «Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor». 22 Llegando también el de los dos talentos, dijo: «Señor, me entregaste dos talentos; mira, he ganado otros dos talentos». 23 Su señor le dijo: «Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor». 24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: «Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste, 25 y tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; mira, aquí tienes lo que es tuyo». 26 Pero su señor respondió, y le dijo: «Siervo malo y perezoso…” (Mateo 25: 14-26 LBA).

Jesús desea todos aquellos que han aceptado Su invitación a la Salvación también reciban premios celestiales.

Como hemos aprendido, la Salvación y el Tribunal de Cristo son dos sucesos diferentes en el Reino Celestial. 2nd Corintios 5 explica lo que sucederá en este Tribunal: 10 Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.11 Por tanto, conociendo el temor del Señor, persuadimos a los hombres, pero a Dios somos manifiestos, y espero que también seamos manifiestos en vuestras conciencias (LBA). En el Tribunal de Cristo recibiremos los premios de nuestras obras; aquellos frutos de arrepentimientos y de fe, que cultivamos por agradecimiento a la Salvación que hemos recibimos en Cristo Jesús, la Cual costo gran precio, y causo tristeza y dolor en el Trono de Dios. Aunque para nosotros fue gratuita, el Padre y el Hijo pagaron un gran precio.

Para el hombre, recibir la Salvación es fácil. Solo tiene que aceptar y confesar a Jesucristo como el Unigénito Hijo de Dios reconociendo Su muerte Salvífica en la Cruz por la humanidad, y Aceptarlo en su corazón como Salvador y Señor. La simpleza de adquirir esta Salvación se puede ilustrar en la comunicación entre Jesús y el malhechor que estaba en la cruz, cerca de Él, siendo también crucificado. 39 “Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! 40 Pero el otro le contestó, y reprendiéndole, dijo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? 41 Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero este nada malo ha hecho. 42 Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43 Entonces Él le dijo: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.

En estos pasajes Bíblicos observamos que este hombre, el cual iba a morir probablemente en los próximos minutos/horas, recibió inmediatamente la Salvación de vida eterna. ¡Que sencillo y simple es recibir la Salvación!  

Ahora también debemos exponer otro factor de la Fe en Cristo Jesús - Las obras. Los frutos de la Salvación es algo que muchos tenemos por poco; podemos decir no le damos su significancia, ya que poco se expone en los estudios bíblicos y predicas de asambleas, excepto cuando se habla de ofrendas y diezmos. Estos dos se mencionan continuamente como obras de arrepentimiento. Sin embargo, el apóstol Santiago hace hincapié en otros factores: 19 “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. 21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas… sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores 26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. 27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo…que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas…conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores…13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia…15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma (Santiago 1:19-21, 22ª; 26-27; 2:1, 8-9, 13, 15-17).

Estos son algunos de los versículos que acentúa el apóstol Santiago, pero se recomienda leer los tres capítulos. De manera, que debemos entender lo que La Palabra nos dice cuando habla de los frutos de arrepentimiento y fe. Jesús dice, que debemos dar ofrendas, pero si tenemos algún problema con un hermano, esa ofrenda no es bien recibida hasta que no te hayas reconciliado: 23 “Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” (Mateo 5:23-24).

Los frutos de la Salvación van más allá de dar diezmos y ofrendas para sostener las necesidades de las construcciones de los templos y lugares de reuniones. El Padre está interesado en que nuestro corazón sea limpio y puro delante de Él, y en la unidad y paz con los hermanos, y cuando esto hacemos recibiremos premios indescriptibles durante el Tribunal de Cristo.

Hermanos, no solamente cuidemos esta Salvación Tan Grande, pero tratemos de mostrar nuestra fe con obras de obediencia a La Palabra de Dios. Jesús nos enseno durante Su ministerio en la tierra la importancia de hacer obras. Pero hoy existen muchos talentos escondidos en el Iglesia de Jesucristo, los cuales no dan frutos de Salvación.  ¿Qué estás haciendo con el talento que Dios te dio?

 

Sunday, July 9, 2023

Unción Indescriptible: Tu Tumba Sigue Dando Vida

“Y murió Eliseo y lo sepultaron. Y las bandas de los moabitas solían invadir la tierra en la primavera de cada año. 21 Y cuando estaban sepultando a un hombre, he aquí, vieron una banda de merodeadores y arrojaron al hombre en la tumba de Eliseo. Y cuando el hombre cayó y tocó los huesos de Eliseo, revivió, y se puso en pie” (2 Reyes 13:20-21).

 

Que hermoso seria vivir una vida que aun nuestros huesos estén ungidos; una vida de separación y santidad que Dios use para manifestar Su Gloria. Leyendo la vida de Eliseo y los milagros Dios hizo por él, deberíamos desear apartarnos y que el Padre haga de nuestra existencia Su corona; olor fragante y vaso agradable. Esto no es envidiar, sino desear ser como estos hombres de Dios que se negaron a sí mismos dedicando sus vidas para servir y agradar a Dios. Hombres y mujeres que sacrificaron sus deseos personales e individuales para el bienestar de otros; de algo más grande que ellos mismos, el Reino de Dios.

Si tomamos decisiones de tal significancia, Dios puede usar nuestras vidas, así como uso a Eliseo, Elías, Abraham, Moisés, Juan el Bautista, Pablo, etc. Ellos participaron en el plan del Reino Celestial por su fe, obediencia, firmeza y dedicación; estos le creyeron al Dios de Israel y a Jesucristo.

Cuando anhelamos ministerios como estos hombres de Dios, tenemos que ser siervos que desean las cosas del Reino Celestial, y si entendiéramos el secreto de ver el Reino de Dios activo en nosotros en la tierra, nos entregáramos a la sujeción del Espíritu Santo deseando complacerle a Él y no a nosotros.  Pablo pronuncio Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gálatas 2:20).  

Estos hombres y mujeres llegaron a ver la gloria de Dios y Su manifestación en medio de la humanidad por su sumisión. Deseamos ver la gloria de Dios, pero no queremos pagar el precio que esto requiere. Negarse a sí mismo es difícil en un mundo que busca su propio bienestar y gloria. Si el cristiano entendiera el secreto del Reino Celestial, dejara todo por él. Así como hizo el hombre que encontró un tesoro y compro el terreno, ya que era valioso. Solo él sabía del tesoro que existía, y dio todo por conseguir ese terreno; vendió todo para adquirir la finca. Si solo entendiéramos el valor del Reino Celestial, dejaríamos y entregaríamos todo por conseguirlo.

Decidamos tener vidas que dejen huellas en los corazones de aquellos que el Padre Celestial nos ha permitido tener algún tipo de contacto y conexión. A lo mejor no observemos cambios inmediatos, pero pueda ser que la semilla plantada y el testimonio evidente ayuden, en un futuro, en la convicción del Alma de esa persona. Que la fidelidad a la Fe que hemos creído toque el corazón de nuestros familiares y estos recuerden y testifiquen como nuestro vivir influencio sus vidas.


Friday, June 16, 2023

¿Cuál es Tu Testimonio?

 

38 Saúl vistió a David con sus ropas militares, le puso un yelmo de bronce en la cabeza y lo cubrió con una armadura. 39 David se ciñó la espada sobre sus ropas militares y trató de caminar, pues no se las había probado antes. Entonces David dijo a Saúl: No puedo caminar con esto, pues no tengo experiencia con ellas. David se las quitó, 40 y tomando su cayado en la mano, escogió del arroyo cinco piedras lisas y las puso en el saco de pastor que traía, en el zurrón, y con la honda en la mano se acercó al filisteo (1 Samuel 17:38-40 LBA).

 

En la Sagrada Escritura leemos historias de hombres y mujeres que fueron tanto rebeldes como obedientes. Sus testimonios varían de acuerdo a su nivel de fe, entrega, sometimiento, dedicación y obediencia al llamado de Dios. Los libros de Reyes y Crónicas relatan historias, que se preguntaría ¿cómo estos hombres desobedecieron a Dios de tal manera? ¿Cómo es posible que adoraron ídolos y reemplazaron a Dios después de ver y saber las maravillas que Él hizo por ellos? Estos no vivían por fe, sino por vista. Muchos de ellos vieron la Gloria de Dios con sus propios ojos, y podían testificar como Dios los libro y salvo de guerras y conflictos con naciones más poderosas que ellos.

Desde el Génesis la Biblia muestra y hace diferencia entre aquellos que se sometían y los rebeldes, mostrando también las secuelas de cada acción. Cada libro e historias nos lleva a conocer como se dirige y actúa el Padre ante estos personajes.

En nuestros tiempos, hablamos de mártires que dieron su vida por predicar el Evangelio, y que aún sigue sucediendo en nuestro tiempo. Diariamente mueren hombres y mujeres por la causa de Cristo. ¿Cuál es tu testimonio? Que dirían los demás de ti? ¿Tu familia, amistades, vecinos, congregación? ¿Eres de los rebeldes o sometidos? Cada uno de nosotros tenemos un testimonio que contar. ¿Cuál es el tuyo?

Cuando leemos los cuatro (4) Evangelios escrito por Mateo, Marcos, Lucas y Juan encontramos que cada uno relata la vida de Jesucristo y Su ministerio en la tierra de forma diferente. Cada cual recuenta lo que le hablaron e investigaron, como en el caso de Marcos y Lucas, ya que estos no anduvieron con el Maestro. Sin embargo, recuentan lo que los discípulos y familiares, como en el caso de Bernabé y Marcos, le testificaron de sus experiencias con Jesús. En el caso de Mateo y Juan, encontramos testimonios personales ya que estos caminaron con el Maestro. Cada escritor, inspirado por el Espíritu Santo, escribe su anécdota y experiencia de acuerdo a su cercanía al Maestro.

No debemos imitar a los demás, aunque Pablo dice que lo imiten, este se refería a su vida de obediencia y trabajo para Cristo. Dios desea usar a cada uno de nosotros de manera diferente. Claro que podemos elogiar aquellos que trataron de vivir una vida en santidad delante de Dios, pero el Padre desea usarnos de acuerdo a los talentos y habilidades Él mismo deposito en nosotros. La Biblia habla que algunos son Apóstoles, otros Misioneros, Pastores, etc. No es malo anhelar los dones espirituales siempre y cuando sea para honrar a Dios, expandir el Reino de Cristo en la tierra y edificar los santos. Habla con el Padre y pregúntale cuál es tu don o ministerio. No envidies a nadie ni desee sus bienes, incluyendo lo espiritual. Cultiva tu propio testimonio. No edifiques fundamentos donde ya existe. Deja que Dios te use efectivamente de acuerdo a lo que Él tiene designado para ti como trabajo en el Reino Celestial. Las armaduras del rey Saúl no le servían a David. David no podía pelear con el armamento de Saúl. Dios había determinado como David debía pelear contra Goliat para vencerlo. De igual manera, nuestro Padre Creador ha diseñado nuestro armamento para pelear en y por el Reino de Jesucristo. No te dejes influenciar por aquellos que te dicen lo que deberías hacer basado en lo que ellos observan y racionalizan. Déjate dirigir por el Espíritu Santo y escúchale a Él. Entonces, podrás narrar tu propio testimonio. 

 

Thursday, June 8, 2023

El Llamado Olvidado

 14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús (2 Timoteo 3:14-15).

Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el SEÑOR se le apareció y le dijo: ―Yo soy el Dios Todopoderoso. Vive en mi presencia y sé intachable (Génesis 17:1 CST).


Dios nos ha hecho varios llamados. Primeramente, nos llamó a Reconciliación por medio de Su Unigénito Hijo Jesucristo. También nos llamó a servir en Su Reino. Igualmente, a mantenernos fieles, firmes y constantes en la Fe. Sin embargo, un llamado poco mencionado y enseñado, es el de ser santos. 1 Pedro 16 claramente exhorta a la santidad: “Se santo porque Yo Soy Santo.” Hebreos 12:14 también incita a la santidad y no contagiarnos ni contaminarnos para que podamos ver al Señor. Cuando invitamos a Cristo a ser nuestro Salvador y Señor, no perdemos nuestra humanidad, al contrario, es cuando más la sentimos debido a la lucha que se inicia entre el espíritu y la carne. El Espíritu Santo de Dios ahora comienza el trabajo de santificación en nosotros, hasta llegar a la imagen de Cristo. Jesucristo logro Redención y Justificación del hombre por medio de Su sacrificio en la Cruz. Santificación es obra del Espíritu Santo y toma su tiempo. 

El Padre Celestial nos llama a la santidad. Por lo tanto, nuestro Dios espera que aceptemos el llamado, permitiendo al Espíritu Santo trabajar en nosotros. El hombre nunca podrá hacerse santo, es el trabajo del Espíritu en nosotros. Cuando tomamos la decisión de seguir a Cristo, también debemos decidir andar en santidad. Caminar en santidad y en paz con todos, es parte de la vida en Cristo (leer Romanos capítulos 6-8). El hombre en Cristo no debe andar de acuerdo a los deseos físicos y emocionales. El hombre no puede santificarse así mismo, solo el Espíritu de Dios puede santificarle, revelando todo pecado en él; toda transgresión contra el orden de Dios. El/los pecados son descubiertos en nosotros, no para juicio sino incitándonos a un arrepentimiento. Debemos entonces confesar el/los pecados para perdón. En ese proceso, iremos escalando peldaños y conocimiento de Dios, hasta llegar a ser ese varón/varona perfecto (santo) que le agrede a Dios y de honor a Jesucristo. 


Sunday, May 7, 2023

Alma Mia

 “BENDICE, alma mía á Jehová; Y bendigan todas mis entrañas su santo nombre.2 Bendice, alma mía, á Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila”         

(Salmos 103:1-5).

Alma mía gózate en tu Creador; dale gracias por tu creación. Todo lo que eres se lo debes a Él. El envió a Su Hijo para que tu vivieras eternamente, ya que tu padre terrenal (Adam) se revelo en el Paraíso creado para ti. Jesucristo tomo tu lugar en la Cruz del Calvario para que tú ahora vivas y tengas acceso y residencia con tu Creador. Alma mía, no seas rebelde. No desee las cosas de este Mundo, ya que es un lugar temporario hasta que regreses a los brazos de tu Padre Celestial. El rey David se gozaba en Dios, él deseaba estar en los atrios de la Casa de Dios; en el Templo, en todo lugar donde moraba su Padre Celestial. Para David, un día en la Casa de Dios era mejor que muchos tesoros. David reconoció la importancia de su Alma, y como esta podía corromperse fácilmente, entreteniéndose en los deseos de su carne. El experimento el desvío causado por el deseo del Alma al desear la mujer de uno de sus mejores guerreros, hasta al punto de planear su muerte. Por lo tanto, el rey David se aseguraba de mantenerla en chequeo, así evitando otra reincidencia. David hablaba a su Alma como si estuviera hablando con una persona.

El hombre está compuesto de tres partes, o segmentos: Alma Cuerpo y Espíritu (no Espíritu Santo). Cada parte juega un papel en la formación del hombre. En lenguaje figurado, el cuerpo serio el cascaron o caparazón del Alma. Esta es activada por el espíritu (soplo de Dios al hombre). El Alma es la que guarda las emociones y sentimientos del hombre. Algunos le llaman la mente, ya que acumula pensamientos y toma decisiones. El espíritu del hombre (soplo de Dios) es la que mantiene el Alma y el Cuerpo en comunicación. El espíritu es el que se comunica con Dios. A veces, estos se unen y no quieren escuchar el espíritu, el cual está recibiendo mensajes del Espíritu de Dios, siguiendo los deseos y emociones del Alma. Por consiguiente, terminan en pecado o rebeldía contra Dios. 

Del Alma surgen los pleitos, egoísmos, envidias, celos, y todos los deseos de la carne que desobedecen y desagradan a Dios. El rey David recibió esta revelación y se aseguraba de hablarle a su Alma para que se recordara de su Creador. En estos tiempos, el cristiano debe recordarle al Alma la Cruz, y lo que sucedió allí. El Alma es la que se puede desviar y perder; Ella es la que terminaría en el Seol, no es el espíritu ni el cuerpo. El espíritu retornara a Dios y el cuerpo regresara de lo que fue formado – la tierra. Cuando oramos, intercedemos por las Almas para que Estas se salven, ¿verdad? Cuando evangelizamos, le hablamos a las Almas para que conozcan a Cristo.  

Aprendamos y practiquemos hablarle al Alma. No solamente a la nuestra, sino también a los demás. Nuestro espíritu se fortalece cuando nos congregamos y juntos adoramos a Jesucristo. Mientras que el Alma se edifica, aprende y se forma a la medida que desea el Padre, la de Cristo.


Saturday, April 29, 2023

Poder y Autoridad de Satán

El Padre y Creador de TODO es El único que puede dar y quitar. El proporciona de acuerdo a la madurez, fe y voluntad; la voluntad de Él. Por lo tanto, el poder que Satanás posee es dado por Dios, y solo Él se lo puede restringir o quitar; activar o inactivar (Job 1:12; Lucas 22:31-32; Juan 19:11; 1 Reyes 22:23). Unos de los Libros de la Biblia más usado para entender este poder es el libro de Job. En su capítulo 1 versos 6-9, podemos leer y entender que aun Satán tiene que pedir permiso a Dios antes de usar el poder permitido a él por Dios. En el libro de Mateo, capitulo 4, leemos las tentaciones de Jesús (vs. 1-11). Jesús le recuerda a Satán su límite, ya que la Palabra del Padre puede desactivar las amenazas de él. Por eso es de suma importancia que nos empapemos de las Escrituras, leyendo continuamente La Palabra de Dios (La Biblia); orando en todo tiempo para no caer en tentación, y congregándonos en asambleas para fortalecernos los unos a otros. Jesús también recuerda a Pilato que él solo puede hacer lo que el Padre Celestial le permite (Juan 19:10-11). Como cristianos, debemos entender y discernir todo alrededor nuestro: ¿esta Satán actuando en nosotros permitido por Dios o porque nosotros le hemos cedido terreno?

Satán es uno de los creado por Dios, como somos todos los seres vivientes, incluyendo los Ángeles. Lucifer, también llamado Satanás (Griego) era de los ángeles que ministraban en adoración ante el Trono de Dios. Este perdió su belleza y luz cuando se rebeló contra su Creador. Ezequiel 28, Isaías 14, Mateo 4, Lucas 10, Apocalipsis (varios capítulos) narran escritos referente y relacionado con Satán. De todos estos, Apocalipsis establece el final de su reinado en la tierra y aniquilación de su poder antes del reinado del Mesías, ¡Salvador de la humanidad – Jesucristo Unigénito Hijo de Dios! 7 “Entonces hubo guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Y el dragón y sus ángeles lucharon, 8 pero no pudieron vencer ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. 9 Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él” (Apocalipsis 12: 1-9). 

El poder de Satanás es otorgado por Dios (2 Corintios 12:7), pero la autoridad es concedida por el hombre pecador que se revela contra Jesucristo, y se niega aceptarlo como el Unigénito Hijo de Dios y Salvador del mundo en la cruz del calvario (Juan 3:35-36). Al pecar, el hombre accede autorización a Satán que obre en él (Lucas 8:32-33). Aun el cristiano, cuando peca, abre puertas al diablo y sus demonios. Satán no tiene autoridad ni poder sobre aquel que se mantiene agarrado de la Vid, aun en medio de las tentaciones y pruebas. Pero en el momento que condescendemos al pecado, y persistimos en este, somos presa del diablo. Un segundo de debilidad, nos puede convertir en botín del enemigo de nuestra alma. Sansón fue débil a la carne, y constantemente estaba cediendo a las tentaciones, y leemos como termino su vida. Este tenía un hermoso futuro en las Manos de Dios, pero cedió autoridad a Satán, y este lo consumió en su pecado y rebeldía contra Dios. Ya que sabía lo que debía y no debía de hacer. Por lo tanto, el pecado es el ingrediente determinante para que Satán tenga autoridad sobre el individuo. 

“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. 2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, 3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4 testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad” (Hebreos 2:1-4).

Hermanos en la fe de Jesucristo, no descuidemos nuestra vida cristiana, mantengámonos firmes y apegados a La Vid, que es Cristo Jesús, para que no seamos presa y botín de Satán. Oremos los unos por los otros siempre para que no caigamos en tentación (1 Corintios 10:13). 


Sunday, April 16, 2023

Arrepentíos y Convertíos

 

Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor, y Él envíe a Jesús, el Cristo designado de antemano para vosotros, (Hechos 3:19-20 LBA). 

Las congregaciones están llenas de cristianos arrepentidos. Estos sienten vergüenza y remordimientos por sus acciones, pero luego que el sentimiento de culpabilidad se disipa, regresan a los mismos actos.  No pueden disfrutan de la Salvación porque aún no se han convertidos; Jesús no es su Señor, solo es su Salvador. Juan el Bautista bautizo para arrepentimiento, pero en Jesús debe también surgir la conversión.

Las actitudes consecuentes del creyente deben tener cualidades y carácter de arrepentidos de corazón, no de la carne. Romanos 12 versículos 1 y 2 declara: “Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.” Estos versículos y muchos otros en La Biblia muestran como debe ser la vida del creyente convertido de corazón. Muchos somos testigos de creyentes que aún siguen viviendo la vida que vivían antes de creer en Jesucristo como su Salvador. Fornicación, idolatría, borracheras, negocios ilegales, deslealtad a sus esposas (os), falta de compromiso con sus hijos, padres irresponsables, amantes del dinero más que de Dios, son algunas de las actitudes y comportamiento que aún prevalecen en medio del Cuerpo de Cristo. Entendemos que puede existir un proceso de cambio (aunque en algunos surge inmediatamente) para mostrar frutos de arrepentimiento a la nueva vida de conversión. La transformación de cada uno es individual dependiendo el nivel de sumisión y entrega a la nueva vida en Cristo. Filipenses 4:8 revela el cambio que debe suceder en la mente y hablar de la nueva vida. La vida en Cristo revela armonía, paz, regocijo, justicia, verdad, confianza, rectitud, fraternidad, hospitalidad, honradez, pureza (virtud), integridad, amor, templanza, y muchas otras características manifiestas por Jesucristo cuando vivió en la tierra.

Cuando nos sumergimos a la nueva vida en Cristo Jesús, surgirán conflictos entre los deseos de la carne y el espíritu. Nuestro espíritu desea hacer las cosas del Espíritu Santo, pero la lucha con el mundo y los deseos del cuerpo interfieren. Es una batalla que todo aquel que desea serle fiel a Dios y a Jesucristo de seguro va a experimentar. La Biblia nos habla de nuestros hermanos en todas partes del mundo que experimentaron estas batallas y que presentemente están viviendo las mismas batallas. Gálatas 5 16 al 26 claramente muestra los conflictos que experimentan los creyentes, especialmente los convertidos de corazón. En el mundo tendremos aflicciones, pero debemos confiar porque Jesús venció al mundo (Juan 16:33 parafraseado). Juan 16 (exhorto leerlo) es un capitulo muy regocijador ya que nos ensena de antemano las aflicciones y sufrimientos que tendremos en la nueva vida en Cristo, pero a la vez nos muestra la victoria, siempre y cuando nos mantenemos agarrados de la Viña. Colosenses capítulos 1 y 3, Gálatas 6, 1 Corintios 6:19, Efesios 4, y muchos otros capítulos y versículos Bíblicos son recomendado estudiar para entender el proceso de la nueva vida en Cristo Jesús que lleva arrepentimiento y conversión. Pero una conversión genuina, de corazón.

Esforcémonos a seguir este Camino, y al final recibiremos la recompensa prometida. Efesios 4 13 nos dice que, si perseveramos, obtendremos el conocimiento pleno del Hijo de Dios y llegaremos a Su estatura y plenitud.

 


Todos Pertenecemos Aunque Producimos Diferente.

(Mateo: 13:8:1-9 – v. lbla) 13  Ese mismo día salió Jesús de la casa y se sentó a la orilla del mar.  2  Y se congregaron  junto  a Él gra...